7 tweets para 7 revoluciones

 

De la primavera árabe al invierno ruso. Del 15M español a Occupy Wall Street. De los indignados de Israel a la revuelta de Londres. Rebelión, revolución, revuelta. Jaque al intermediario. Acabé el año 2010 escribiendo un post en mi blog personal titulado Cosas que pasarán a la historia. Entonces, asistía atónito a la idiotez/ceguera generalizada de los mass media. Nadie hablaba de la profunda revolución que comenzaba a transformar el planeta. Los medios hablaban de la ley anti tabaco de España. Yo sostenía, durante las Navidades pasadas, que eso no pasaría a la historia. Que deberíamos pensar en grande. En la entrada especulaba sobre lo que estudiarían nuestros nietos en el colegio. Aposté por Wikileaks, por “la revolución social de las redes sociales”, por el co-working, por la revolución de las aplicaciones móviles, por plataformas ciudadanas como Avaaz.

 

Confieso que aunque lo veía venir no sospechaba un 2011 tan convulso. No podía intuir que un año después la revista Time  elegiría al “manifestante” como personaje del año. Que los ciber revolucionarios mandarían en la lista de no-celebridades más influyentes según The Independent.  Que la palabra Indignados ocuparía el nº 1 en la Memorología de Facebook para España en 2011. Vivimos más que un cambio de una era. Vivimos el fin de una edad, de un  eón geológico. El tránsito hacia la sociedad peer-to-peer (sociedad en red) será recordado como algo ocurrido entre 2008 y 2012, afirmaba en este blog Michel Bauwens, de la Foundation for P2P Alternatives. Prefiero no especular demasiado sobre lo acontecido en 2011. Por eso, apenas os dejo con 7 tweets  para resumir 2011. 7 tweets para 7 revoluciones. Algunos fueron embrión, otros consecuencia. Traducidos (libremente) al castellano. Feliz 2012.

 

8 DE ENERO. TÚNEZ

@Voiceoftunisia Demasiado pronto para celebraciones, tunecinos, todavía no tuvimos éxito. El poder está todavía en el corrupto partido RCD  #sidibouzid #tunisia#jasminrevolt

14 DE ENERO. EGIPTO

@sandmonkey ¡Fuegos artificiales, celebraciones, diversión! Alegría! No encuentro el sentido. Me dirijo hacia Tahrir! #JAN25

9 DE MAYO ESPAÑA

@democraciareal  El #15m no es un fin, es un medio. El #15M es 100% pacífico. El #15M es solo el inicio para renovar un sistema que no funciona.

26 DE MAYO. GRECIA

@Bloom_es Está pasando ahora en Sintagma, Atenas! Apóyadnos, griegos! #greekrevolution t.co/V7cCSbS

15 DE JULIO. ESTADOS UNIDOS.

@OccupyWallStNYC Sept 17. Wall St. Trae una tienda de campaña http://www.adbusters.org/blogs/adbusters-blog/occupywallstreet.html #OCCUPYWALLSTREET

8 DE AGOSTO. INGLATERRA

@HeardinLondon Un anciano llorando, cubriendo con toallas húmedas la entrada de su tienda #Hackney #LondonRiots

1 DE SEPTIEMBRE. ISRAEL

@tent48 #j14 #tent48 será un exitoso movimiento de protesta que volverá a ser la esperanza de “justicia para todos”, incluyendo…   http://fb.me/YXOQFPJ3

 

(inevitable BIS) 24 DE DICIEMBRE. RUSIA

@OccupySPb  Putin vete! Encuentro en Moscú #Dec24 #russianwinter #occupytogether #takethesquare


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¡Es la economía creativa, estúpido!


140 músicos de big bands lanzan un disco financiado integramente por el público. Una multinacional informática invierte en software libre construido colaborativamente. Una marca de coches deja a los usuarios diseñar un modelo. Unos ciudadanos desarrollan un red de acceso inalámbrico a internet wifi teleoperadoras. ¿Cómo se llama la película? Vayamos por partes. Primero, los actores. La peli big band se llama Movimento Elefantes (Brasil); el gigante informática, IBM; Fiat fue quien apostó por el co-coche Fiatmio; el wifi libre se llama Guifi.net, un proyecto nacido en Catalunya.  Y es que la mano invisible del mercado, tras el petardazo de la última crisis, podría llamarse sociedad en red. O inteligencia colectiva. O sociedad P2P (peer-to-peer). O crowd sourcing, ese término que acuñó Jeff Howe, ex editor de Wired: individuos cooperando entre sí. Co-creando. Co-trabajando. Sin intermediarios.

La crisis mola. Todo se desmorona. Todo se rehace. Mientras la economía mundial sigue en su ruleta-montaña rusa, el mundo encuentra soluciones al margen de gobiernos e inversores. Apenas un 2,3% de las start up (los famosos emprendedores) consiguen financiación. Sin embargo, el crowd funding – financiación colectiva – está empezando a funcionar. Kiva permite que cualquier persona financie proyectos a partir de 25 dólares. El site Kickstarter ha recaudado ya 100 millones de dólares de desconocidos para 13.000 proyectos. Lanzanos y Goteo Funding están despegando en España. Y hasta están naciendo sistemas de préstamos P2P – intercambio entre usuarios – sin bancos. ¿Prestar dinero a un desconocido? Podría ser una buena idea.

¿Y qué pintan Fiat o IBM en esta fiesta hippie-horizontal? El hit de Bill Clinton contra Papá George Bush, aquello de “es la economía, estúpido”, en este convulso siglo XXI sería algo así como: “Es la economía creativa, estúpido”. ¿Econoqué? En Estados Unidos, antes del boom de las redes sociales, ya se hablaba de open innovation (gracias a Henry Chesbrough). Algo tan sencillo como incentivar que las empresas cocinen ideas internas con externas. O sea, ejecutivos de IBM confiando en un puñado de hackers. Por otro lado, el mundo entero entró en la co-creación desde que Venkat Ramaswamy inventase el término. El cochecito que Fiat construyó con ayuda de sus usuarios, vaya.

¿Y a qué viene todo esta argumentación? Muy simple: en el Reino Unido la economía creativa representa el 7,8% del PIB. En Brasil, existe una Secretaría de la Economía Creativa. En España, la economía creativa está en auge. Pero no existe oficialmente para el gobierno central. Juan Pastor Bustamante, de la Escuela de Organización Industrial (EOI), la describía recientemente así: “industrias culturales y creativas, pero también ciudades creativas, ecosistemas creativos, clusters creativos, distritos creativos, clase creativa…“. Podemos redondear. Espacios de co-working (trabajo compartido). Ciudades participativas. El banco comunal BancomunEléctricas portuguesas co-creando. Millones de personas escribiendo en Wikipedia.  O la mismísima Philips pidiendo a sus usuarios que les redacten manuales de instrucciones. Sociedad en red, decíamos.

Rubén Martínez, que investiga sobre innovación en cultura y procomún en Yproductions, (gran presentación) lo tiene claro. El mundo está mutando. Estamos pasando de los emprendedores a la creatividad social. De los departamentos de I+D autistas al I+D de la sociedad. De la economía estúpida a la economía creativa, flexible y horizontal.

Realidad (15M) aumentada

La acampada BCN ha vuelto a conquistar la plaça de Catalunya de Barcelona. Se pueden ver carteles con caras de políticos. Mariano Rajoy, Ángela Merkel, Obama. Y al lado, las frases-consignas más populares durante el 15M. No hay pan para tanto chorizo. Viva el mal, viva el Capital.  Manos arriba, esto es un atraco. La plaza, de nuevo, convertida en una ágora, en un espacio público no estatal, en un rincón del procomún. En un cóctel transversal de conversaciones, subjetividades e ideas.  Si en estos momentos piensas que estoy desvariando y que en plaça Catalunya apenas hay una gigantesca pista de hielo incentivada por los políticos-mercaderes, sigue mis instrucciones.

1) Acércate a la plaza con un teléfono con internet.
2) Bájate una aplicación de la página de Spacevandals.
3) Merodea por la plaça. Entra en la web de Nohaypan
4) Navega a través de las siete pancartas geoposicionadas de la plaza.
5) Entra sin miedo en la realidad (15M) aumentada.

También puedes pinchar directamente en este link y disfrutar de la ciberacampada. Spacevandals justifica su proyecto.  “Nohaypan pero el circo continúa en Plaza Catalunya. Los políticos han acampado y por fin, tienen algo que decir. Esta aplicación es una instalación interactiva de Realidad Aumentada que ocupa virtualmente la Plaza Catalunya”.

La realidad, la pista de hielo-capital, el espacio público secuestrado, la ciudad patrocinable, desaparecen con esta aplicación. Dejarás de pensar que Barcelona es una provincia de Disneylandia. Que el ayuntamiento piensa que sus ciudadanos sueñan con patinar a lo West Side History en una urbe gélida, insulsa y prefabricada. Te recrearás en la ciberacambada, en el espíritu colectivo regresado. Platón tenía razón: la pista-realidad es una ilusión. Nos llega deformada, manipulada. Sólo existe la Caverna, nuestra realidad aumentada, ácida y social. Distinguimos las sombras, los fantasmas. Los espejimos irreales que llegan de fuera. Pero no existen tal como los percibimos. La República de Platón es contundente: Eso-Allá -Fuera es esquivo, usurpador, irracional, falsamente sensitivo. Darlo por verdadero sería un suicidio racional.

Tranquilo: la invasión nórdico-bárbara del clima mediterráneo, esa dictadura de hielo navideño, no existe.  Space Vandals nos ha devuelto la realidad. Lo real-racional. La plaça Catalunya vuelve a ser ella. Vuelve a ser nuestra. ¡Temblad ciudades estáticas, urbes privatizadas, falsas sombras de la polis! La ciudad aumentada, el infinito crepitar del 15M en 3D, la urbe de código abierto de indivíduos en red, dinamitarán de una vez por todas el entretenimiento basura. Jamás patinaremos sobre la nada, sobre los residuos post-capitalistas, sobre la superficie rayada de las instituciones.
El activismo 3.0 – códigos, móviles, diálogos aumentados – ha llegado para derretir el hielo de la prehistoria democrática. #nohaypan, pero tenemos #ciberacampada.

Botón rojo para regalos inteligentes


Imagina que cada vez que sientes una necesidad absurda de comprar un pantalón o un nuevo coche tienes un mecanismo sencillo que elimina el deseo. Imagínate un botoncito rojo en el teléfono móvil que puedes apretar cuando el consumismo facilón se apodera de ti. Un botón que cada vez que lo aprietas te comunica que has ahorrado, digamos 5 euros. Tan sencillo y extravagante mecanismo ya existe. Se llama Impulse saver. Y arrasa en nuestras antípodas físico-metafóricas, Nueva Zelanda. Lo curioso es que fue un banco, el Westpac, quien encargó a la agencia Colenso BBdo este inventillo de No Consumo. La campaña tenía un eslogan claro: Nueva Zelanda tiene un problema. Gastamos demasiado. 16,1 millones de dólares en consumismo impulsivo al día. ¿Para qué comprar cosas que no necesitamos con dinero que no tenemos? Parece lógico, ¿no? ¿Un juego de palos de golf para papá? No, botón rojo. ¿Nos casamos con un bodorrio de 16.500 euros (la media por boda en España? No, botón rojo (y abrimos una empresa).

Código Abierto, para estas tan entrañables fiestas, recomienda la estrategia del botón rojo. Aunque también, para los que regalan por verdadero placer, tenemos un plan B: que envuelvan los regalos con Infinit Loop, un proyecto que busca financiación en Goteo a través de crowd funding que mezcla inclusión social, sostenibilidad y tecnología (geolocalización). Con lo que ahorremos apretando el botón rojo de Impulse Saver en estos consumo-días recaudaríamos fácilmente los 6.000 que le faltan a Infinit Loop. Botón rojo para regalos inteligentes.  

 

“Tenemos que reinventar el mercado desde la sociedad”

El belga Michel Bauwens (@mbauwens), director de la Foundation for P2P Alternatives, es uno de los pensadores más influyentes de la actualidad. Michel sostiene que no estamos viviendo una crisis, sino un cambio de modelo. Y defiende encendidamente el software libre y una sociedad en red. Un nuevo mundo basado en la cooperación y no en la competición. Michel considera a los movimientos Occupy Wall Street y 15M como la vanguardia política de la nueva era. Código Abierto entrevistó a Michel durante el Festival de Cultura Digital de Brasil, celebrado recientemente en Río de Janeiro.

¿Cómo le explicarías la sociedad P2P ( peer-to-peer) a una persona de 65 años que no sabe nada de tecnología?La industria discográfica demonizó tanto el P2P que mucha gente piensa que es “piratería” y no un sistema que facilita el intercambio de archivos…

Suelo remontarme a la invención de la imprenta. El hecho de imprimir con facilidad cambió el papel de la iglesia, que tenía el monopolio de la información. La gente podía leer en otras lenguas diferentes interpretaciones del mundo, compartir libros entre personas. Y eso cambio totalmente las reglas de la sociedad. La tecnología, simplemente, posibilita otro tipo de relaciones. Que cualquier persona pueda entrar en contacto con otra sin tener que pasar por un intermediario, sin tener que pedir permiso, es revolucionario. Fíjate que Facebook ha hecho un estudio entre los grados de separación entre las personas. Antiguamente había 6 personas intermedias entre tú y cualquier persona desconocida. Ahora ha caído a cinco. Es un paso importante en la sociedad. Estamos más densamente conectados.

¿Y eso cómo nos afecta a efectos prácticos?

Implica un cambio en la relación de empleador y empleado, de profesor y alumno. Cada vez hay una socialización más horizontal.Todo, en las instituciones y la sociedad, va a cambiar y adaptarse a esta nueva realidad. Será una época de transición.

El estadounidense Yochai Benkler afirma que pasan 25 años entre la llegada de una novedad tecnológica y el gran cambio social. Hace poco escribía en este blog que si tomamos 1990 como el año de la novedad, cuando Tim Berners-Lee creó el lenguaje HTML e Internet se abrió a la sociedad, nos tocaría cambiar de piel en 2015…. 

La velocidad de las cambios se está disparando. Internet es mucho más rápida que los cambios de la sociedad tras radio y la televisión. Y eso es bueno. Porque tenemos problemas realmente serios. Somos ecológicamente insostenibles. Por eso necesitamos incentivar la cooperación humana, compartir más y encontrar nuevas formas de hacer cosas.

Insisto. Seamos más concretos. ¿Qué va a cambiar?

Nuestro sistema económico está basado en la idea de que todos los recursos son finitos. Además, tenemos un sistema de innovación en ciencia y tecnología que te dice que no podemos trabajar juntos, que no podemos compartir. Tenemos que pedir permisos, pagar copy right. Estamos llegando a la era del procomún y a la peer-to-peer production.

¿Puedes explicar está producción par-a-par, de tú a tú?

Tenemos comunidades de gente que contribuye al saber común, sin derechos de autor. Si desarrollas conocimiento, diseño, en comunidad, es muy difícil que lo hagas mal. Arduino (diseño abierto) o Apache (fundación de software libre) son la prueba. Es todo lo contrario a lo que el marketing ha estado haciendo. Obligar a gente a comprar algo malo. Televisiones que se rompen a los 5 años y que aunque las repares no funcionan. Las comunidades no hacen eso. Diseñan para la sostenibilidad, para la inclusión, para la participación. Construyen, además, de una manera que garantiza la producción local descentralizada. Es una nueva forma de trabajar.

¿Cambiará la forma de funcionamiento del mercado?

Hasta ahora, el mercado atribuía valor a las cosas. Es un sistema basado en  gente que paga a otras personas para trabajar de puertas cerradas. Gente llegando cansada a casa, sin tiempo para hacer otras cosas. Por otro lado, estaría el sistema sin ánimo de lucro no gubernamental. La sociedad civil. Los estados ya no están pudiendo controlar todo, solo de un pedazo del mundo. Tenemos un caos financiero total. Los bancos centrales son inoperantes.

¿Y hacia donde vamos?

El nuevo sistema va afectar a todo, de la micrológica a la macrológica. El corazón del valor productivo está en el procomún, en la sociedad civil. El mercado está creando valores sobre el procomún y  va a parecerse cada vez más a un servicio de la sociedad, no al señor de la sociedad. Los individuos jugarán un papel primordial en la sociedad. El estado estará allá apenas para asegurar la cooperación y un sistema cooperativo.

¿No eres demasiado optimista?

Venimos de un sistema que sobrevivía gracias al egoismo. Vamos  a otro donde la principal motivación es crear algo conjuntamente. No importa por qué escribes en Wikipedia, sino que estás creando contenido. No importa por qué  creas un código en Linux (sistema operativo libre), sino que con ello ayudas a un sistema operativo abierto y universal. Es una inversión. Otra forma de mirar al valor de la creación. Venimos de un sistema basado en la competición. Vamos a otro donde la cooperación es la base. Primero cooperación, y dentro de la cooperación, la competición. Es un cambio de valores. Y es así cómo suceden los cambios sociales. El feudalismo, tras el desmoronamiento del imperio romano, era algo nuevo. Por eso la sociedad peer-to-peer  no es un cambio o evolución del mercado. Será algo más. Va a ser duro, sí. Va a ser una lucha intensa.

¿Cómo afectará a la política esta nueva sociedad en red? ¿Es posible un parlamento P2P?

Me gusta hablar de Occupy Wall Street porque es un movimiento P2P. Se comporta como quieren que la sociedad funcione. Su política es el procomún, lo colectivo. Crean contenido en común alrededor de cosas en las que están de acuerdo. No quieren una competición entre partidos. Son ciudadanos hablando juntos para conseguir un consenso. Son ciudadanos discutiendo cómo deberíamos hacer cosas éticamente. Es una sociedad pensando en red, resolviendo problemas. Tenemos que reinventar el mercado desde la sociedad.

Primavera árabe, 15M español, Israel, Occupy Wall Street, Rusia… ¿Cómo se recordará 2011 en la historia?

La transición hacia la sociedad peer-to-peer será recordada como algo ocurrido entre 2008 y 2012. En 2012 va a haber na crisis mayor que la de 2008, por lo que se acelera todo. Occupy es un movimiento nuevo. Nada que ver con los movimientos del siglo XIX ni con los sesenta Es algo nuevo. Los Indignados, el 15M, también son algo nuevo e importante. No quieren fundar partidos. Ni si quiera un movimiento.

¿Ha entendido la industria cultural el cambio de era, el cambio de modelo?

¡No!  Lo que no se puede compartir no es cultura. Por eso necesitamos nuevas instituciones que no luchen contra lo que se comparte, sino que lo incentiven. Los músicos ya lo están haciendo. Los artistas del viejo modelo tienen miedo de incentivar que se comparta. Piensan, ¿es peligroso? ¡Lo es para el viejo sistema! Los jóvenes artistas hacen las cosas de otra manera. Los gobiernos e instituciones tienen que adaptarse a una nueva situación.

¿Y los medios? ¿ Han entendido el recado de la sociedad en red?

Tenemos muchas nuevas formas de medios. Nuevas plataformas. Todo ha cambiado. Nosotros en la Foundation for P2P Alternatives tampoco creamos tanto contenido. Organizamos contenidos de otros. Decimos qué está creando uno y otro. Incentivamos la conversación. La clave es crear plataformas. Los mass media están en declive, ya no están contando lo que pasa en el mundo.  Lo main stream está en decadencia, cada vez es menos importante. Hay otras fuentes.

Algunas fundaciones como Pro Pública están recurriendo al crowd funding (financiación colectiva) para producir reportajes e investigaciones periodísticas. ¿La prensa se tendrá que apoyar también en el crowd funding?

Tenemos que cambiar la lógica de las relaciones. Todavía tenemos la mentalidad de maximizar beneficios. No hemos cambiado tanto. Lo importante de la revolución peer-to-peer no es la tecnología, sino la nueva ética. ¡Slow money!  Tenemos que pasar al sistema de maximización de productos. Me encanta la tendencia del Agriculutre Supported Agriculture (CSA), cooperativas de agricultores independientes aliados para ser fuertes en el mercado.  En Alemania, hay comunidades vendiendo energías renovables. La gente está empezando a producir su propia energía solar.

¿La inteligencia colectiva de la que habla el pensador Pierre Levy, ya es visible o se queda en algo teórico?

Es real. Juntos sabemos todos. Hay que pensar en la comunidad. ¿Vale la pena tener un juego de taladros para tu Black&Decker que usas una vez al año? ¿ O mejor tenemos uno cada uno en el edificio y nos organizamos? No tiene sentido tener todos los calibres. Siempre hay gentre con el conocimiento apropiado para tu necesidad en la sociedad. En la fundación ayudamos a que esta inteligencia colectiva se manifieste para  mejorar el conocimiento de la humanidad. Apostamos mucho por la Wikipedia. Subimos cualquier cosa interesante. No hay una persona escribiendo artículos. Sí muchos escribiendo en wikipedia. Es otra forma de pensar.

Suecia, la nueva #Twitternación

@sweden Un nuevo sueco cada semana / Tu guía desvergonzada hacia el safari sueco suburbano. Increíble pero cierto: la cuenta oficial de Suecia en Twitter es rotativa. Cada semana, un ciudadano sueco tuitea con total libertad. Esta semana, la cuenta @sweden está gobernada por un exiliado bosnio, Hasan Ramic. Vive en Hjulsta, un suburbio de Stockholm, donde “hay más negros que blancos”. Hasan cuenta en Curators of Sweden, que intenta no tener una profesión. Y desconfía “de la homegeneidad”.  Próximamente, los tuits serán de un escritor, un sacerdote y un profesor, según VisitSweden, que fueron “elegidos porque representan valores del país y las habilidades como la moda, el diseño y la innovación”.

Bueno, hemos descubierto la trampa: es una campaña de marketing. Una estrategia para atraer turistas. Creo que no retuitarán nunca a la cuenta @swedenvassagen, que detalla la persecución sueca del líder de Wikileaks, Julien Assange. Pero la idea de “un sueco cada semana” es fresca, democrática, innovadora. La conexión vikinga mola. Los ciudadanos de Islandia redactan su constitución en las redes sociales. Y ahora esta #Twitternación sueca parecida a la que Alex de la Iglesia definió en un tuit como: @caguenross SI inmediatez, respeto, democracia real, síntesis, humor, Islandia. NO censura, corrección, neveras, Gadafis. #twitternacion” . En la cuenta de @sweden cabe hasta la masturbación. El tuitero de la semana pasada, Jack, se desmelenó totalmente: “Adivino que estoy bebiendo mucho café, iluminando mi cara con un portátil, saliendo con amigos. Oh, y, masturbación”. Sin censura en la la Suecia 2.0. 

La pregunta es inevitable: ¿para cuándo a #twitternacion española? ¿Nadie es dueño más de la marca España más que su gente? ¿Lo entenderá el nuevo gobierno que intentó apropiarse de perfiles de redes sociales en la campaña electoral contrariando las leyes de Facebook?  ¿Caben en la misma Twitternación el arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela ( “El matrimonio homosexual niega la misma razón humana”) y Bop Pop (Coño, claro! RT @Artatxo: No os dejéis engañar. Toda la trama Urdangarín es una jugada para reflotar el museo de cera)?

Visto originalmente en Clases de Periodismo

 

Una persona, un voto (digital)

Una persona, un voto. Eslogan redondo. Y una petición clara: reformar la ley electoral de España. La convocatoria de Democracia Real Ya para las movilizaciones de mañana es el resultado de la inercia de este trepidante año 2011. Del 15M al 15O. Del 15O al 18D. Mañana saldrán a la calle, de nuevo, los protagonistas del movimiento 15M. Juntos, revueltos, mezclados, dispersos. Los activistas  – personajes del año de la revista Time -, ciudadanos analógicos, votantes descontentos.  Todos a una clamando por otra ley electoral más representativa. Una persona=un voto. Parece de cajón, ¿no? Pues España está lejos de tan elemental principio representativo. Con otra ley electoral, el Partido Popular habría obtenido 28 diputados menos. El PSOE, 8 diputados menos. Equo habría conseguido 3 (no tiene ninguno).

Una persona=un voto. Necesario pero no suficiente. Hay mucho más en juego. El blog  Alterglobalización destaca que el 18O es un primer paso para “posibilitar que los votos de las personas puedan decidir sobre cuestiones claves como referendums”. Participación 2.0, vaya. Me gustaría insistir en el detallito digital. ¿qué pasaría si existieran mecanismos para que los ciudadanos participasen en las decisiones políticas? ¿En todas y cada una de ellas? A más de uno ni le interesa la respuesta. Lo más divertido del asunto es que ya hay tecnología para ello. “La única barrera para el voto electrónico, hoy por hoy, es la Ley Electoral”. La frase no es de ningún perroflauta antisistema. La pronunció Juan Gil-Ortega, director de procesos electorales de Indra, uno de los gigantes tecnológicos de España, hace cuatros años en una entrevista.

Lo más curioso es que España proporciona la tecnología de recuento electoral a países como Francia o Inglaterra. Indra se tira el pegote constantemente. Presume de tener el mejor, más rápido y eficaz sistema de recuento del mundo. Existe, incluso,  tecnología para establecer un sistema híbrido de voto presencial y electrónico. Indra la tiene. Y otros. La empresa catalana Scytl también ofrece una alternativa de voto digital. Algunos países del mundo, como Brasil,  tienen un sistema de urna digital. En casa del herrero, cuchillo de palo. En casa de uno de los países más activos con smart phones del mundo, papeletas paleolíticas (cada cuatro años, claro). 

Conclusión-De-Cajón: la única barrera para una democracia digital es una decisión política. El Estado de Oregon, en Estados Unidos, usará el tablet IPAD de Apple para que los discapacitados voten. Tecnología sobra. Insisto: falta apenas voluntad política. Por eso el 18D es el principio de algo. De otra presión. De otra ley electoral. De iniciativas como  Demo4punto0, que Democracia Real Ya está defendiendo para incentivar la participación política. De nuevo, una idea simple, redonda. Vota desde casa cada decisión política. Cada 100.00o votos digitales descontarían una silla de diputado en el congreso en dicha votación (no físicamente). Los políticos seguirían existiendo. Pero la voluntad popular se incorporaría en real time a esta democracia en obras. 

 

Mapas analógicos, mapas digitales

Vuelven los mapas analógicos. El lapicero dibujando esquinas, detalles de tu calle. El garabato que plasma en el mapa todo lo que el GPS ignora. El invento-proyecto que incentiva la elaboración de mapas analógicos se llama Walking Papers. Y lejos de ser un grito medieval es un túnel directo al futuro, todo un golpe digital. Me explico: Walking Paper incentiva que cualquier persona pueda escribir a mano detalles sobre un mapa pero el destino final de los mismos es Open Street Map, una de las wiki plataformas de creación de mapas más populares.

Walking Papers – inspirados en experiencias como Bookcamp – se dio cuenta que el mapeo digital del mundo es fascinante. Pero que cojea. Por un lado, un buen porcentaje de la población se queda fuera: ancianos que no dominan la tecnología, personas sin acceso a Internet, gente sin hábitos digitales.. Por otro, que los detalles emotivos, humanos, prácticos, se suelen quedar fuera de los mapas. Walking Papers ayuda a crear esa capa emotivo-práctica de las cartografías: árboles, agujeros, gatos negros, oficinas de correos… ¿Y cómo funcionan estos mapas analógico-digitales? Cualquier persona puede imprimir un mapa de cualquier rincón del mundo. Después de escribir a mano sus informaciones, lo envía por mail. La tropa de Walking Papers los escanea y etiqueta gracias a un código QR de lectura a través de móvil. Después, lo carga a la base de datos con la estética digital de Open Street Maps. Tras el terremoto de Haití, Walking Papers cumplió un papel fundamental. Sin embargo, yo me quedo con el proyecto MapKibera, en Nairobi, Kenia. Gracias a esta convivencia de mapas analógicos y tecnología, el suburbio Kibera ya aparece en los mapas. De agujero negro cartográfico, Kibera ha pasado a ser un modélico experimento interactivo de participación social.

 

Las nubes de la transparencia

Nube de palabras del plan británico de transparencia.

Nube de palabras del plan estadounidense de transparencia.

Nube de palabras del plan mexicano de transparencia.

Nube de palabras del programa electoral del Partido Popular.

Lo confieso: estoy haciendo una truco. Las primeras tres son nubes de palabras, elaboradas con la herramienta Tag Crowd que destaca las más repetidas, pertenecen a países que ya han enviado su estrategia en transparencia a la institución Open Goverment Partnership. La cuarta es la nube de las palabras que contiene el programa electoral del Partido Popular (PP). España participa en el proyecto de Open Goverment. Pero no ha hecho los deberes. El Gobierno español envío el pasado 31 de agosto todo el buen rollito y optimismo de Zapatero: o sea, una carta tan políticamente correcta como vacía. Observando estas nubecitas de intenciones reparamos en algunos detalles interesantes.Las palabras más repetidas en el documento británico son data y public. Curiosamente, el gobierno México apuesta por… ¡bingo! el gobierno (la palabra insistente). Como España no ha enviado nada y el gobierno está a punto de cambiar me lancé a este experimento casero. Metí el programa del PP – tras extraerlo de un incómodo PDF – en la batidora de Tag Crowd y… tatatachán! El resultado es un surrealista esperpento 2.0: un cruce del cuento Pinocho (versión castiza), de un programa de Norma Duval y un cómic de Pepe Gotera y Otilio. Glup, ni rastro de la ley de transparencia que los expertos le piden a gritos a España.
Sigamos jugando. Ya que Mariano Rajoy no convocó ruedas de prensa durante la campaña electoral y que al PP no le entusiasman las ruedas de prensa con preguntas, vamos a entrevistar directamente a la nube PP. De tú a tú, vaya.

Código Abierto: ¿Cuándo va a aprobar el gobierno entrante una ley de transparencia?
Nube PP: El empleo en España estabilidad europa exterior
Código Abierto: ¿Tendrán los ciudadanos derecho a conocer todos y cada uno de los datos públicos que no pongan en peligro los secretos de Estado?
Nube PP: Que reformas se seguridad sistema
Código Abierto: ¿Tendremos los ciudadanos acceso a las facturas emitidas con dinero público?
Nube PP: ….
Código Abierto: Open Rajoy, ¿hay alguien ahí?
Nube PP:

Cáspita, el nuevo presi está en otra nube. Menos mal que mientras Mariano Rajoy hace las cosas “como dios manda” tenemos unas herramientitas bastante cool. Por un lado, el proyecto Tuderechoasaber.es (una herramienta digital pro transparencia que ha conseguido financiación en Goteofunding). Por otro, la tropa de la Coalición Pro Acceso (que trabaja por el libre acceso a los datos públicos). Y por último el grupete de periodistas de investigación por el acceso a los datos públicos del Media Lab Prado. . ¿Te subes a alguna nube nueva? ¿O prefieres la presi-nube del “cambio camino como compremetidos”?

 

 

Aplicaciones móviles para perderse (sin consumir)

Ciudadano: el mercado tiene la aplicación perfecta para tu teléfono móvil. Imaginemos que se llama The Clever Sense. Y que desde que te la descargas sabes siempre, gracias a un gran sistema de geolocalización, dónde comprar un perfume o dónde cenar. Consumes, luego existes para tu App. Amigo, la sociedad-en-red tiene la aplicación perfecta para ti. Imaginemos que se llama Dérive (deriva). Y que cuando te la descargas en el móvil va sugiriéndote rutas imprevisibles, fortuitas. Dérive ayuda a que te pierdas en la ciudad, a que descubras nuevos rincones/vecinos. La app Dérive, construida con código abierto, tiene apenas un punto de partida,”explorar el espacio urbano de otras formas“. Tras sucesivas pérdidas, cada uno encuentra objetivos y/o metas diferentes. Nuevos paisajes de la psicogeografías.

El mercado tiene un chaparrón de Apps para consumir geolocalizadamente. Pero la sociedad-en-red y la tecnología están haciendo posible que el situacionismo, un movimiento intelectual casi olvidado, resurja del letargo con un buen puñado de Apps. Dicho movimiento, liderado por Guy Debord, incentivaba la creación de nuevas situaciones, “el valor del juego, la vida libremente construida”. Su manifiesto era bastante cañero. El principal arma situacionista contra el sistema era el irreverente concepto de deriva. La deriva como mecanismo lúdico-constructivo que despedaza las definiciones clásicas de viaje o paseo. La  deriva como enemigo de la rutina, del orden social.

El norteamericano Mark Shepard, uno de los gurús de la sentient city, es el autor de Serendipitor, otra gran app de deriva que te ayuda a “descubrir algo mientras buscas otra cosa“. Cuando sigues sus instrucciones, te perderás por la ciudad-sorpresa. Harás fotos de un árbol o regalarás una flor a un desconocido. WalkSpace – otra recomendable App- es una opción para los amantes de imprevisibles rutas culturetas. Incentiva, además, que las rutas se compartan on line. Y las relaciones entre personas desconocidas.

El mercado lo tiene claro: la distancia más corta entre dos puntos es una recta (repleta de tiendas y shopping centers). Horacio y La Maga, protagonistas de Rayuela, obra maestra de Julio Cortázar, no se habrían encontrado al azar sobre los puentes del Sena si tuvieran la red social Foursquare (geolocalizada) en sus móviles. Con The Clever Sense sería peor: la Maga compraría compulsivamente en las Galerías Lafayette. Y Rayuela sería un tostón. Con nuestros App para perderse, La Maga derivaría, se liaría con el quiosquero. Horacio descubriría un club de taxidermistas y  se pasaría el resto del libro disecando arañas. Rayuela sería otra cosa. Pero seguiría siendo ese flujo imprevisible,  laberíntico, rabiosamente vivo.

Por eso, la sociedad-en-red huye de rectas predeterminadas : busca la curva, las divagaciones sin consumo, nuevos hilos de relaciones, la urbe instantánea. La ciudad desnuda que Debord regaló a los psicogeógrafos. Y eso no tiene precio.