“Siempre que podemos conectarnos a otros, podemos cambiar cosas”

Imagem: André Lemos

“Tal vez estemos viendo el surgimiento de una sociedad comunicacional planetaria y no apenas informativa”. El sociólogo brasileño André Lemos conoció  “las viejas comunidades virtuales en el comienzo de la década de 1990, anónimas, temáticas, abiertas, sin empresas comerciales detrás”. Tal vez por eso en su discurso abundan conceptos como “serendipia”, “empoderamiento ciudadano” o “conversación”. André Lemos, autor  del blog Carnet de Notes y director del GPC – Grupo de Pesquisa em Cibercidade de la Universidad Federal de Bahia, recela de las etiquetas que intentan definir el nuevo mundo. No le gustan conceptos como ‘social media’ (“los medios siempre son sociales”) o Revolución 2.0. También prefiere no abusar de conceptos como ‘Ciudades P2P’ o ‘Ciudad Open Source’ (“debemos usarlos sólo para ilustrar pero no para comprender los fenómenos”). André Lemos, fundador del Centro Internacional de Estudos Avançados e Pesquisa em Cibercultura da UFBA, prefiere sugerir una nueva unión de objetos y personas conectados, en la línea de la Teoría del Actor Red de Bruno Latour. André Lemos es uno de los pioneros en la investigación de la denominada Locative media: comunicación multimedia a través de dispositivos móviles y tecnologías GPS, Wi-Fi, GIS, RFID…

El cuestionario fue enviado por correo electrónico. Algunas preguntas no fueron respondidas, porque André Lemos consideró haberlas respondido anteriormente. Mantengo todas las preguntas originales, para enriquecer el contexto. Envié a André Lemos la entrevista antes de publicarla, para incentivar la máxima transparencia y rigor en el proceso.

El Centro Internacional de Estudos Avançados e Pesquisa en Cibercultura (Ciberpesquisa) nació cuando la ‘cibercultura’ era un término para definir todo lo que pasaba en el ciberespacio. ¿Cómo ha evolucionado el Centro en las últimas mutaciones de Internet? ¿Puedes hablar de algunos de los proyectos más recientes?

El Centro Internacional de Estudos Avançados e Pesquisa en Cibercultura fue creado en 1996, siendo pionero en los estudios sobre cibercultura en Brasil. Hoy el centro se ha transformado en grupos de investigación divididos en líneas de investigación: periodismo online, democracia e Internet, interacciones sociales online y ciberciudades. Los grupos son autónomos y actúan en el borde de sus respectivas discusiones, produciendo investigaciones y formando investigadores. Mi grupo (GPC – Grupo de Pesquisa em Cibercidade ) está estudiando ‘mídias locativas’ (locative media),  internet de las cosas y las Smart Cities. Lo que nos interesa es la discusión sobre los procesos de espacialización en juego con los nuevos medios digitales, las transformaciones de las prácticas sociocomunicativas en el espacio urbano.

Todavía hay muchos que piensan que el mundo virtual es una cosa radicalmente diferente al mundo real. Sin embargo, cada vez tenemos más puentes entre el mundo ‘on’ y ‘off’, entre redes y territorios. ¿Qué  cambios has observado en los últimos 3 años de Internet en esta dirección?

No se puede pensar en esta separación. Nuestras acciones toman diversas direcciones y apenas con un raciocinio muy simplista y forzado podemos separar esas dimensiones de la realidad. Las relaciones dependen cada vez más de lo que hacemos con las tecnologías digitales – email, Twitter, Facebook, YouTube, blogs… Todas esas herramientas hacen parte de nuestro día a día. No podemos pensar en la separación de la vida en internet y de la vida fuera de internet. Sólo hay una vida e Internet es un concepto muy abstrato. No existe sin los lugares que la componen. Y los lugares están siempre compuestos por cruces de flujos, son siempre híbridos, constituidos por dimensiones materiales, imaginarias, comunicativas. Lo actual y lo virtual siempre se entrelazan en los lugares. Y  eso desde siempre. Pero cuando hablamos de Internet, hablamos de un “espacio” abstracto; en realidad de conexión de redes telemáticas alrededor del planeta ofreciendo informaciones y los servicios más diversos. Pero lo que Internet es efectivamente va a depender de las  actualizaciones de las acciones de humanos, objetos, máquinas, softwares, datos… Lo que hacemos, cuando nos conectamos a uno de los “lugares” de Internet, es interconectar diversos territorios: informacionales (sobre el concepto de “territorio informacional” ver mi post—Mass Media Functions, Locative Media, and Informational Territories: New Ways of Thinking About Territory, Place, and Mobility in Contemporary Society.), culturales, identitarios, políticos…) usando, por ejemplo, el teléfono móvil en la panaderia,  Twitter en la fila del supermercado, buscando una dirección en mapas digitales, actualizando los softwares de redes sociales con los amigos, enviando un vídeo de un evento para otras personas… En todos los casos, hay interrelación entre las dimensiones sociales, imaginarias e infocomunicacionales. Los ejemplos son innúmeros. Lo difícil es encontrar la división pura, encontrar algún lugar en el que el entrelazamiento de estas dimensiones territoriales (simbólica, informativa, subjetiva, corporal, identitaria, geográfica) se deshaga, evitando lo híbrido, lo online separado de lo offline. Transitamos por lugares que están siempre interconectados.

Martha Gabriel habla de ‘cibridismo’, una nueva esfera donde lo on y lo off se confunden. ¿Cómo están modificando nuestro comportamiento los teléfonos móviles, tablets y dispositivos con conexión a Internet?

La locative media permite que las personas produzcan y distribuyan informaciones, en movilidad, a partir de los lugares del espacio urbano. No es información que llega y va para una ‘Matrix” allá arriba, sino informaciones que tienen sentido aquí abajo y ahora. Las personas están buscando, con estos nuevos medios, lo que siempre buscaron: tener sentido. La relación local, de proximidad, identitaria, de la memoria, la dimensión social y móvil (ver mi manifiesto sobre esta dimensión aquí),  es lo que proporciona un sentido. En el  primer momento de internet, navegar en un mundo de datos y acceder a cosas distantes era la única cosa que hacer. Ahora estamos en la fase de la hiperlocalización de la información, consumiendo, produciendo y distribuyendo información con movilidad, sobre los lugares por donde pasamos o donde vivimos. Pasa por la facilidad de acceso a los dispositivos móviles y a las redes inalámbricas (3G, Wi-Fi). Los medios locativos (tecnologías y servicios informacionales basados en geolocalización) permiten anclar la información y las relaciones sociais en lugares concretos. Salimos de la información genérica de lo abstracto del ciberespacio y pasamos a valorar la información hiperlocalizada, consultada, producida o distribuida en movilidad. El espacio urbano vuelve a ser el palco de este teatro, contrariando a los que pronosticaron el fin de las ciudades, la desterritorializaçión total de la vida en un espacio abstracto, virtual y peligroso. Lo que vemos hoy son personas moviéndose con potencia informacional produciendo discursos multimedia sobre los lugares. De la utopía del ciberespacio pasamos a la “topia” informacional locativa y móvil. Todavía estamos en su fase inicial, pero ya es muy interesante ver cómo los medios locativos y móviles permiten que personas, antes apenas lectoras de sus ciudades, puedan hablar de los problemas urbanos, postear un vídeo de denuncia, producir narrativas sobre su barrio, ejercitar la construcción de cartografías colaborativas, articular manifestaciones para derrumbar regímenes autoritarios… Pero queda mucho por hacer. Podemos ahora leer de otra forma y escribir de forma electrónica sobre el espacio en el que vivimos. Esto es mucho más interesante.

La industria digital, principalmente la cultural, sigue insistiendo sobre el peligro del  download, de las descargas de Internet. Parece que no entendieron que la gran revolución de Internet es el ‘upload’:  muchas personas subiendo, compartiendo y remezclando contenido

Considero que los tres principios fundamentales de las diversas prácticas de la cultura digital son: la posibilidad de emisión abierta y libre, la interconexión de esas voces y la reconfiguración cultural. Siempre que podemos hablar libremente, conectarnos a otros, podemos cambiar cosas. Así es con loa blogs, con YouTube, con cartografías colaborativas, con redes sociales móviles como SMS y Twitter… Sólo hay peligro de “uploads” en regímenes totalitarios. Los regímenes democráticos deben saludar estas posibilidades porque justamente fortalecen la democracia, o lo que los griegos chamaban de isogonia. La posibilidad de conversación se amplió y tal vez estemos viendo el surgimento de una sociedad comunicacional planetaria y no apenas informacional. Creo que los medios de masa son medios de información (un emissor que pasa informaciones para la masa de lectores, oyentes, espectadores). Los nuevos medios permiten la producción y emisión de información sin constreñimiento (en sociedades libres y democráticas, claro), el intercambio bidireccional y más horizontalizad. Permite la conversación, el principio más importante de la comunicación. Gabriel de Tarde llamó la atención sobre la importancia de la conversación en su Opinión y las Masas en el inicio del siglo pasado. Creo que estamos viendo cómo esa esfera comunicacional se expande con Internet (ver mi Nova Esfera Conversational).

¿Cómo está modificando, cómo va a modificar, la vida de nuestras ciudades, la computación ubiqua?

Estamos en la fase de los medios locativos y de la hiperlocalización y también en la era de “internet de las cosas” en la que los objetos estarán cada vez más conectados a Internet, tomando decisiones con una mínima participación del agente humano. Estamos caminando para una interconexión global de objetos y de monitoreo de movimentos de cosas y personas. Hoy, existen unos seis objetos conectados para cada humano conectado a la red mundial de ordenadores. Tendremos así dos escenarios a corto plazo. El primero es el del clásico Big Brother, donde esos objetos servirán apenas para la automatización industrial y a la transparencia total (Baudrillard) de la vida cotidiana. Los gadgets van a controlar los procesos infocomunicacionales de nuestras casas y ciudades (la pesadilla es que se transforme un poco como la casa de “Mi tío”, la película de Jacques Tati). El rastreo de personas y objetos servirá para el control, monitoreo y vigilancia comercial, publicitario, mercadológico, político y policial. El segundo escenario es aquel en el que los objetos pueden ser usados para contar historias, de ellos y de sus usos, cambiar informaciones con otros, reforzar la memoria social y colectiva, ayudar en la construcción de una ciudad donde las personas participen más en la vida común, ayudar a saber más sobre los procesos de trabajo en el origen de los objetos y el uso de los recursos del medio ambiente para producir los. Así, la colaboración y la información compartida podrán revelar más sobre las trayectorias de los objetos y sobre nuestras relaciones con ellos. Hay, consecuentemente, una dimensión  política importante aquí, lo que Bruno Latour llama de “parlamento de las cosas”, o sea, traer los objetos, las “cosas” a las “causas”, al debate y a la discusión. El primer escenario es el de la industrialización, automoción y centralización. El segundo es el de la emancipación y construcción de una vida social más consciente de sus problemas (técnicos, ambientales, culturales, sociales…). En realidad, no creo que tengamos un escenario u otro, sino tensiones entre esos dos escenarios en los que se va a decidir el futuro. Todo está abierto. Debemos hazer un esfuerzo para revelar las redes (me refiero a las asociaciones entre los agentes, y no a la estrutura de los computadores) que se esconden en las diversas relaciones entre humanos y no-humanos, como nos enseña la Actor-Network Theory (ANT). Las nuevas tecnologías pueden ayudarnos a revelar esas redes y a abrir “cajas-negras” (procesos, productos, conceptos, estructuras estabilizadas), pueden ayudar a crear visualizaciones de esas redes que amplíen el debate, produzcan controversias y discusión y , así, enriquecer la dimensión política.

Existe una nueva ola de arquitectos y urbanistas más interesados en los espacios, en las relaciones humanas en los espacios urbanos, que en construcción de edificios. ¿Estamos llegando a la era del ‘space making’ y al final de la arquitectura espectáculo?

No lo sé. Creo que ese siempre fue el trabajo de los arquitectos: pensar en los procesos de espacialización, o sea, en las relaciones entre humanos y no humanos (las cosas y objetos) en la producción de espacio. El lugar sólo existe en la tensión entre lugares y cosas. No es aquello que contiene cosas, si no la red que se forma en la relación entre las cosas fijas y en movimiento. Así, todo lo que ha sido hecho para pensar ese “espacio-red” me interesa pues colocar énfasis en el lugar, única dimensión “real”, como hablé anteriormente. No veo el fin de la arquitectura espectáculo, pero hay iniciativas interesantes que piensan los procesos comunicativos en medio a las constituciones del espacio. Pienso en la arquitectura líquida de Novak, en los trabajos de Koolhaas, en los análisis del geógrafo Nigel Thrift… En Brasil, me gusta el trabajo del arquitecto brasileño Paulo Mendes da Rocha y de sus aberturas para relaciones con el exterior, con comunicación entre los espacios…

Me interesa bastante el concepto de Sentient ID (identidad digital). Más todavía, cómo conectar identidades digitales con espacios físicos concretos. Todavía más: las aplicaciones, redes y nuevas herramientas digitales que buscan relaciones humanas (con conocidos pero también con desconocidos) en los espacios urbanos. ¿Qué experiencias destacarías en esta dirección?

Creo que estas experiencias pueden ser interesantes si son acciones para potenciar el encuentro con aquello que nos puede completar, con lo que nos falta. Puede ser tanto en una relación social íntima, como en una relación comercial o incluso en ambiente de trabajo. No me gustan los sistemas de indexación de gustos que hacen que los usuarios encuentren siempre aquello con lo que están familiarizados, aquello que ya conocen, lo que les gusta o que encuentren siempre personas próximas a sus pensamientos. Esto es bueno, es útil, es objetivo y es eficaz. Esto es lo que hacen Facebook o Twitter. Pero precisamos ir más allá de eso. Necesitamos potenciar la salida de lo que Eli Pariser llama “filtro burbuja”. Como yo conocí las antiguas comunidades virtuales en el comienzo de la década de 1990 (anónimas, temáticas, abiertas, sin empresas comerciales por detrás) siempre quiero que sistemas de perfiles y mineración de datos puedan potenciar la serendipia y que sean menos funcionales. Pero esto tal vez sea imposible, porque es la antítesis de estos sistemas actuales. Vemos aquí más una dimensión política de las identidades digitales, de los perfiles virtuales, del big data y de la mineración de datos.

El concepto de media building de Paul Virilio parece que ahora es casi tangible. Mucha información en tiempo real producida por objetos conectados pero también por usuarios. ¿Hacia dónde vamos? ¿Cómo vamos a lidiar con el big data? ¿Será más importante el big data ciudadano empoderante o el big data de Internet de las cosas?

El big data tiene dos dimensiones: la del Big Brother, trazando perfiles comerciales y policiales, monitorando marcas y movimientos de personas, controlando y anticipando acciones, o sea, los estudios de “surveillance society” que vienen a cuento en la discusión sobre visibilidad, datos, personas y objetos. Está también el otro lado. Ese big data permite también ver las conexiones, trazar las relaciones en tiempo real, mostrar cómo las redes, en cuanto asociaciones de humanos y no humanos, se forman y se deformam, aquí y allá. Eso puede ayudarnos a comprender las asociaciones, a conocer mejor lo social y sus cuestiones principales en ese y en otros dominios. En ese sentido, las nuevas tecnologías pueden ser herramientas importantes de visualización inédita de las asociaciones y ayudarnos a revelar los peligros y ventajas de las redes que constituyen las diversas áreas de la vida social. Creo que estamos en medio de este torbellino. Debemos crear condiciones para el empoderamiento ciudadano, como por ejemplo, garantizar que cada uno sea dueño de sus datos, que pueda borrarlos, controlar su movimento, convertirlos en privados o públicos. Talvez esa sea una de las dimensiones políticas más importantes y actuales.

El concepto de Smart City (y la mutación de Smarter City de IBM) ha sido criticado por ser bastante vertical, por controlar datos ciudadanos de una forma centralizada y por no abrir los datos. ¿Qué debería mejorar en la gestión de las llamadas ciudades inteligentes? 

Conocí de cerca la experiencia del mayor proyecto mundial al respecto que es el Centro de Operaciones Río (COR), ligado al Ayuntamiento de Rio de Janeiro. El sistema monitora los principais aspectos de la ciudad en tiempo real. Para los administradores y gestores municipales es mucho más importante tener esa visión global y tener datos en tiempo real para tomar decisiones que puedan hacer que la ciudad funcione (luz, agua, obras, tráfico, accidentes, escuelas, puestos de salud, ambulancias…). No creo que la intención, en ese caso, sea monitorar y controlar a los ciudadanos. El sistema está construido para ayudar a los administradores a mejorar el flujo de cosas, informaciones y de los diversos servicios de la ciudad. Es importante tener esa dimensión en mente. Las críticas son pertinentes ya que no podemos delegar la gestión de la ciudad a sistemas informacionales, no podemos simplemente confiar en su funcionalidad o garantizar que los datos no serán usados contra los ciudadanos, o que los datos secretos no serán utilizados para servir a los interesses políticos o de empresas. Ese sistema permite la producción de datos importantísimos para el control social y debe ser transparente en su dimensión digamos, material (datos disponibles para todos, ya que están generados por todos los que usan la ciudad) y política (qué proyecto está por detrás de esta gestión, cuáles son los intereses en juego…). Así, es fundamental que haya transparencia de los datos y de las políticas que están detrás de esos sistemas de Smarter Cities. De la misma forma que se vuelve todo visible y transparente, también tiene que ser visible y transparente para los ciudadanos. No se trata apenas de una gestión urbana, sino de una política de la información. Por ejemplo, en el caso de Rio, sería mucho más interesante se las personas pudiesen también acceder al sistema y tener conocimiento de los datos generados en esos sistemas. Esto no ocurre. Hay apenas informaciones vía Twitter – forma de diálogo con los ciudadanos – y tres boletines diarios oficiales.

¿Qué piensas de la placa/movimiento Arduino, del hardware libre, de los datos ciudadanos distribuidos y de herramientas abiertas de visualización como Pachube?

Suelo decir que así como Internet tomada de los militares por la vida social, necesitamos una “arduinización” de Internet de las cosas. Precisamos salir del M2M (machine to machine) de las grandes empresas e industrias y promover un uso social, una apropiación social de los objetos y dotarlos de capacidades infocomunicacionales de “abajo para arriba”. Sólo así produciremos sentido con los objetos y sobre los usos y los datos generados a partir de estos objetos.

(dos preguntas originales respondidas en una respuesta)

Hablando de medios e información. ¿Los medios de masa han entendido la información geolocalizada, el periodismo ciudadano en tiempo real, la nueva piel de información generada por el enjambre ciudadano?

Henry Jenkins hablaba de storytelling transmedia. Me gusta hablar en los últimos tiempos de la ciudad transmedia. ¿Es exagerado considerar la ciudad física como una nueva plataforma informativa?

La ciudad siempre fue un organismo artificial híbrido resultante de flujos informacionales y comunicacionales. Siempre. En ese sentido,  es desde siempre transmedia. Creo que debemos tener cuidado al adoptar esos términos. Puede ser interesante para ilustrar algunos aspectos, pero no pueden ser vistos como conceptos definitivos y esclarecedores. Hoy tenemos nuevos flujos comunicacionales, nuevas formas de circular, producir y consumir la información, y eso sobre sus más diversas modalidades. Pero las ciudades son ciudades cyborgs desde siempre, artefactos compuestos de flujos de cosas, personas, informaciones. Así como hoy. Lo que veo de nuevo es la posibilidad de resaltar procesos infocomunicacionales y politizar de forma global los destinos locales de los espacios urbanos.

¿Qué importancia tiene el movimento ‘open data’ en el funcionamiento de las ciudades? ¿Vamos a ver visualizaciones con realidad aumentada sobre datos concretos de edificios, barrios, calles y plazas? ¿Datos abiertos geolocalizados?

Creo que la realidad aumentada es interessante pero no debe ser una forma única de narrativa de lo urbano. No puede ser un instrumento que disminuya la complejidad de lo real al revelar toda la verdad sobre objetos, monumentos, plazas, etc. En muchos casos la realidad aumentada disminuye la complejidad de lo vivido. Hay experiencias interesantes de realidade aumentada (artísticas y políticas) y otras bien comerciales, como encontrar puntos comerciales, de metro o autobús, o informaciones turísticas. No creo que eso sea verdaderamente innovador. Es útil, pero necesitamos siempre de algo más que lo útil.

Conceptos como inteligencia colectiva (Pierre Lévy) o enjambre (Kevin Kelly) parecen tener más sentido en la nueva era de Internet móvil. El movimento 15M de España (Indignados) está desarrollando muchas herramientas de real time + inteligencia colectiva. La última, #Voces25S para visualizar en un mapa gracias a hashtags la situación de la policía en la ciudad…

Sí, como dije, son las potencias generadas por tres principios de la cultura digital y que permite la emergencia de voces, su circulación, lo compartido y, por consiguiente, la transformación social, económica, cultural, política.

(dos preguntas originales respondidas en una respuesta)

Por otro lado, las dinámicas del movimento del software libre y de código abierto están contagiando a las ciudades. Colaboración, co-creación, procesos bottom-up… están siendo usadas en procesos de construir ciudades…. ¿Qué otras dinámicas del mundo del software libre (o de las redes en general) están yendo hacia las ciudades físicas?

Los movimentos como el 15M – Occupy han creado nuevos paradigmas de ciudades. Algunos estamos hablando de ciudades P2P, ciudades open source, cidades copyleft…  ¿Cómo vamos a estudiar de aquí a unos años estos movimentos que mezclan ocupaciones de plazas con procesos de redes?

Debemos evitar esos términos, o usarlos apenas de forma bien caricaturesca, para ilustrar pero no para comprender los fenómenos. No creo que haya “ciudad open source”, “revolución 2.0”, “ciudad P2P” etc. Lo que hay es una relación híbrida entre agentes humanos y no humanos con las nuevas herramientas infocomunicacionales y en red. Y no es poco, y comprendo cuando añades esos términos a conceptos antiguos como “ciudad”, “revolución” etc. Pero necesitamos tener cuidado para cometer errores frequentes de purificación. Escribí recientemente un artículo cuestionando eso (Things (and People) are the Tools of the Revolution), sobre la primavera árabe. Unos decían que era una  revolución 2.0 y otros que no, que eso no era posible, pues era una “revolución de las personas”. Ambos estaban equivocados. No hay una cosa ni otra, sino siempre procesos híbridos. No fue una revolución de Facebook o de Twitter, no fue una revolución de personas: fue una revolución en que la asociación entre Twitter, Facebook, Youtube, y personas fueron fundamentales en ese momento. Esto puede que no pase en el futuro porque no hay esencia revolucionaria en esas redes sociales, así como no hay acción humana sin acoplamiento a los más diversos artefactos (piedras, panfletos, bombas, cuchillos, celulares, computadores, redes sociales…). Depende de nosotros, en cada momento, revelar las asociaciones. En este caso específico las redes sociales fueron agentes importantes en los acontecimientos políticos. Revoluciones, ciudades, siempre fueran movimientos y constituciones híbridas. Devemos reforzar el entendimiento de las características de los nuevos artefactos que difieren mucho de los anteriores por su potencia global infocomunicativa.

Hablando de Brasil, ¿como piensas que los brasileños, creativos y sociales, van a encarar esta nueva era de Internet móvil y de la sociedad conectada?

Pienso que la cultura brasileña, una cultura de la gambiarra (algo así como ‘buscarse la vida’, hacer todo de cualquier forma), de lo improvisado, del “jeitinho” (hace cosas por debajo), tiene todo para sacar provecho de la cultura digital. Pero tenemos que ir más allá del estereotipo del brasileño cordial, creativo, alegre y social. Necesitamos educación, política de la información, de igualdad social que garantice acceso para todos, que entiendan las potencialidades estratégicas para el país de esa era de la información digital en red y que, principalmente, no tenga una posición paternalista que intenta enseñar o adoctrinar a los menos privilegiados. Creo que será de la gambiarra y de la improvisación que nacerá, junto con políticas públicas de comunicación, educación y infraestructura (y de las respectivas inversiones consistentes), una cultura brasileña digital que pueda, en primer lugar, mejorar las condiciones de la vida de la población y, quien sabe, más adelante, impulsar de la cultura digital mundial, desarrollar contenido, softwares, hardwares, incluir y garantizar constitucionalmente la libertad y la autonomía de la red, como pretende el Marco Civil da Internet Brasileira. Tenemos que aprobar ese Marco lo más rapidamente posible. Es único en el mundo y un ejemplo a ser seguido. Nosotros, brasileños, somos hard users de las redes sociais, somos los que pasamos más tiempo conectados a Internet, producimos discusiones interesantes sobre la cultura proprietaria de los bienes simbólicos (copyright), desarrollamos experiencias interesantes con softwares de código abierto, creamos una cultura digital con pocos recursos en las periferias (música, vídeo, literatura…). Pero precisamos potenciar lo que tenemos de más interesante en la constitución del pueblo brasileño con políticas públicas inteligentes, antenadas con el espíritu de la época y que garanticen la libertad de información y el aceso de todos.

Para finalizar. Comenta un posible futuro utópico (hablando de tecnología) del mundo y un futuro distópico.

Ninguno de los dos existe. Sólo existe el presente, y tenemos que hacerlo ahora para que lo que venga de aquí en adelante sea siempre la batalla de visiones sobre lo mejor de los mundos contra el peor de los mundos posibles. Lo que interesa es que tengamos garantizada la libertad del debate y de la justicia en las elecciones resultantes de estos debates. Utopía y distopía son sólo nombres para decir aquello que queremos o no queremos. La discusión viene antes. La multivocalidad, la visibilidad de culturas diferentes, la comunicación global que la cultura digital aporta pueden ayudarnos a construir ese espacio global de conversación y resolver los problemas urgentes del planeta y de la convivencia en los espacios urbanos. Pero lo dejo por aquí porque creo que estoy siendo utópico.

 

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Un flujo de tuits sobre el Free/Libre Culture Forum 2012 de Barcelona

El Free/Libre Culture Forum de Barcelona arrancó ayer en uno de los años más intensos de la historia de Internet. Su edición está centrada en la libertad de la red, en las brutales presiones de los lobbies políticos e industriales sobre la red y en el intento de cercar la libertad de expresión en Internet con la excusa del ‘ciberdelito’. Los asuntos abordados, eso sí, son mucho más amplios. El foro se puede seguir en streaming aquí.

He llegado tarde a la cobertura. Estoy al otro lado del Atlántico. Pero el espacio de flujos me conecta con lo que está pasando ahora mismo en Barcelona. Por eso, voy a seleccionar en esta entrada algunos de los tuits más interesantes de todo el evento (totalmente subjetivo, claro). Iré actualizando la entrada hasta después del Foro e incorporando tuits. Para seguir el evento recomiendo los hashtags de Twitter #FCForum2012 y #oxcars12. Antes, corto & pego un breve texto de los organizadores del foro para entender mejor la edición 2012:

“El 2012 ha visto grandes victorias de la sociedad civil contra la barbarie:Las temibles leyes ACTASOPA, PIPA han sido rechazadas por la presión social; La ONU reconoce la libertad de expresión en la Red como derecho básico; revisar y filtrar enlaces es declarado ilegal en la UE; el gobierno suizo legaliza el intercambio; el constitucional alemán prioriza el derecho a la libertad de expresión e información sobre los intereses de los lobbies culturales; el Informe Hargreaves promueve una reforma justa del copyright en UK; Pablo Soto ha sido absuelto; una sentencia europea declara que bares, gimnasios, peluquerías y similares no deben pagar cánones a las entidades de gestión; las leyes antidescarga fracasan; las direcciones IP no pueden considerarse pruebas para perseguir a usuarios en US…  Sin embargo, no debemos bajar la guardia. Siempre acechan nuevos peligros para el compartir y la Red tal y como la conocemos. Como bien indica Cory Doctorow, ‘la guerra del copyright es la versión beta de lo que esta por venir’”

Y comienza el flujo (no lineal) de tuits…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CopyLove, Redvolución y Remezcla

 

Hoy hablaré de mi libro #24H en Buenos Aires. Como siempre, será una gran excusa para hablar de otras cosas: copyleft, 15M, redvolución, procomún, resiliencia, remix… Un evento sin guión, ‘powered by’ Actitud Peluche y Dj Tudo Bem (world beat transfronterizo y bastardo) acá el texto que andamos enviando a medios y amigos, con algún link. 

Redes y territorios. Remezcla y revolución. Artivismo y PosPolítica. Arte apartidario pero profundamente político. Ludismo y transformación. El PosPeriodista y (r) Escritor Bernardo Gutiérrez divagará en la Casona Iluminada de Buenos Aires el próximo día 24 de octubre sobre los nuevos paradigmas de la cultura de red y sobre el movimiento 15M – Indignados de España a partir de la publicación de su libro #24H (Dpr-Barcelona)

La obra – que tiene licencia copyleft, un formato inclasificable y una sala de remezclas para que los lectores lo despedacen- será el punto de partida de una charla spam + situacionismo multimedia que no tiene guión fijo. Bernardo intentará forzar una conversación sobre las revueltas 2.0 y la remezcla narrativa que protagoniza el nuevo mundo. El autor comenzará la deriva en #24H – cuyo paisaje es el surgimiento del movimiento 15M – pero proyectará vídeos, mostrará diseños, caso de ARTivismo lúdico, nuevos prototipos sociales, proyectos de cultura cocinados desde lo colectivo…  #24H será apenas una excusa para hablar de conocimiento abierto, copyleft, tecnopolítica y la remezcla de contenidos en nuestros días. El eco coral de la charla será lo más importante.

Las fórmulas viejas no sirven para explicar la sociedad red. Los conceptos están viviendo intensas mutaciones. La contracultura pasa a ser permacultura. La resistencia ahora es resiliencia. La masa de desmiembra en un enjambre conectado y distribuido. La revolución se viste de redvolución. La autoría individual se diluye en un relato coral. Ya no hay conceptos en alfa: todo es un ‘beta’ imperfecto, incompleto, bastardo, mejorado en tiempo real de forma colectiva. Y el copyleft se transforma en un abrazable copyLove. La copia no es sinónimo de piratería. Es una prueba de admiración. La copia es un afecto remix y colectivo. La copia es una declaración de amor.

#24H es una ficción poética, fragmentada y no lineal de las redvoluciones que sorprendieron al mundo durante 2011. La revolución del enjambre – una remezcla estreameada en tiempo real – tiene el copyleft en su esencia. Copia, remezcla, revoluciona. La redvolución DIY (Do it YourSelf) desemboca en la redvolución DIWO (Do It With Others). Y la macroutopía se fragmenta en una nube de microutopías distribuidas. Usopías para usar adhoc (aquí y ahora). Usopías copylove para compartir.

CopyLove, RedVolución y Remezcla. Cuándo: Miércoles 24 de octubre Dónde: la Casona Iluminada, Corrientes 1979, Buenos Aires. 

 

Catalan people, we love you

Esta entrada podría titularse: Cómo un mensaje de amor desarmó la propaganda de un Estado. También: El día en el que el cibertariado despedazó el nacionalismo de dos Estados. Todo empezó como un juego. El diseñador israelí Ronny Edry subió a Facebook un mensaje con un diseño colorido: Iraníes, nunca bombardearemos vuestro país. Os amamos. La reacción en cadena-red fue explosiva. Cientos, miles de diseños y mensajes de amor de ciudadanos israelíes hacia iraníes. El propio Ronny, unos días después, subió un vídeo a You Tube (el que abre esta entrada), explicando su preocupación por la escalada bélica de los Gobiernos de Israel e Irán. También alertaba sobre el peligro de que los Estados usasen el odio y enfrentasen a los ciudadanos de diferentes países.

Israel loves Iran se convirtió en un fenómeno con página web propia, decenas de grupos de Facebook, carteles en muros y autobuses de todo Israel… Y llegó el efecto de ida-y-vuelta. Desde Irán, no tardaron en llegar mensajes de amor. Israel, we love you. Miles de mensajes de afecto, de diseños de amor. Una simple búsqueda en Google Images nos entrega una espectacular cascada de resultados. La campaña me dio mucho que pensar en su día. ¿Por qué los políticos siguen utilizando el nacionalismo más ramplón para perpetuarse, para justificar los intereses económicos de sus amigos y para ocultar recortes o medidas impopulares? Ahora, con la escalada nacionalista de los políticos que gobiernan Catalunya y España, llegó el momento de rescatar-remezclar la campaña Israel-Irán.

El clown neoyorquino Leo Bassi (sí, nació en Nueva York), en su obra Utopía, lanzaba una interesante teoría política. En pleno internacionalismo, cuando los proletarios del mundo estaban más unidos, las élites construyeron la primera guerra mundial para enfrentar a los diferentes pueblos. Y su gran arma no fue otra que el nacionalismo. “Católico austriaco, mata a los católicos italianos, son de otro país”. Adiós a la solidaridad obrera transfronteriza.

La estrategia nacionalista ha venido funcionando hasta ahora. Pero la global revolution, la explosión en red del 15M y Occupy Wall Street han empezado a desbaratar la estrategia. El somos el 99% une a personas al margen de banderas, fronteras, razas y religiones. Es una bomba. un nuevo internacionalismo en red. Una multidud de personas gritando ‘Barcelona no estás sola‘ en la puerta del Sol de Madrid o aplaudiendo a alguien que habla en público en catalán en una asamblea de Madrid, desmonta cualquier discurso nacionalista catalán o español. Y asusta a algunos. La República del 99% de la que habla Amador Fernández-Savater es tan explosiva que las élites están dando sus últimos coletazos nacionalistas. Un tuit del abogado y activista Carlos Sánchez Almeida resume a la perfección la escalada bélica de los políticos de Catalunya vs España (y viceversa):

A uno y otro lado de las trincheras, dos burguesías de envuelven en sus banderas. En tierra de nadie, las víctimas de sus recortes. #25N

— Almeida (@bufetalmeida) octubre 10, 2012

 

El neoliberal Artur Mas oculta con el nacionalismo catalán una oleada de recortes de servicios públicos y una violencia policial digna de un Estado bananero que ha provocado hasta una muerte en las comisarías catalanas. El neoliberal (y oscurantista) Gobierno de Mariano Rajoy, con su desprecio al pueblo catalán, con irresponsables declaraciones como las del ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert (“queremos españolizar a los niños catalanes”), esconde un salvaje recorte del Estado del bienestar y una violencia policial indigna de un país democrático. A ambos les conviene el nacionalismo. A ambos les conviene desviar la atención. E infelizmente Artur Mas no ha pronunciado una sola palabra sobre democracia participativa, transparencia o un verdadero e-Govern. Su modelo de Estado para Catalunya es un obsoleto dejá vu: vertical, centralista, al servicio de las élites del 1%, excluyente para la inmigración. Además, el sistema está poniendo todo tipo de zancadillas a los partidos minoritarios, como el Partir Pirata, que quieren presentarse a las elecciones.

Cierto: el nacionalismo catalán es algo más complejo. Hay sectores de la izquierda que también son favorables a un Estado catalán. Y todo hay que decirlo: la chulería, prepotencia, ceguera y centralismo del Gobierno del Partido Popular es tal,que da alas a cualquier nacionalismo separatista. Pero creo que la discusión, en estos momentos de crisis del sistema político-económico global, es otra. El debate alrededor de la decadente democracia representativa debería centrar la agenda de los políticos, si es que quieren reconciliarse con una cada vez más distante sociedad.

El Estado Nación es una entelequia. Se desmorona, se difumina. Zygmunt Bauman, en Cities of fear, City of Hope, aborda la decadencia del Estado Nación y el auge de las ciudades como espacios políticos. Manuel Castells habla ya hace muchos años del Estado Red y de un espacio de flujos en el que los ciudadanos se relacionan desde espacios físicos distantes. David de Ugarte, en su Trilogía de las Redes, habla de la filé (estructura económica transnacional) y la plurarquía (nuevo sistema político basado en las decisiones colectivas) como estructuras que sucederán a las naciones y Estados. Juan Urrutia sugiere “una confederación asimétrica de comunidades identitarias con acuerdos entre ellas y sin ninguna autoridad central“. Islandia crea un Constitucional Council para cocinar una Wikiconstitución. La Asamblea Virtual del 15M investiga nuevos caminos tecnopolíticos participativos y distribuidos.

Y los políticos centralistas del 1%, abrazando nacionalismos. Intentando enemistar a los ciudadanos en red. Intentando dividir al 99%. Queridos políticos: el debate es otro. Catalunya podría aprovechar el momento de flaqueza del Gobierno de Rajoy para forzar de una vez la Constitución que reconozca un Estado plurinacional y una agencia tributaria propia para Catalunya. Podría forzar un Estado verdaderamente participativo, transparente y descentralizado. Podría forzar la transición hacia la era de las micronacionaes en red. Pero mucho me temo, que el señorito Artur Más está a otras cosas y tiene otros intereses.

No estaría de más que la red desmontase con una campaña de afecto la bomba de relojería de los impresentables gobernantes del 1%. Catalan people, we will never bomb your country. Spaniards, we will never bomb your country. Catalan people, we love you. 

 

Tor Project contra los excesos policiales

El Gobierno de España continúa en su deriva totalitaria. Su última perla es intentar prohibir la difusión en internet de imágenes de la policía mientras trabaja. Su intención está clara: intentar ocultar las pruebas de la sistemática, excesiva e ilegal violencia habitual de la policía española en las últimas manifestaciones populares. Los porrazos que no se ven, no existen, pensará algún iluminado del Ministerio del Interior.  Ni si quiera quiero entrar en este escabroso y dictatorial intento. Mejor me centro en otro detalle. El Gobierno quiere poner puertas (leyes) al campo (Internet). Y no ha entendido nada.

El Tor Project, sin ir más lejos, inutilizaría tan estúpida intentona para ocultar la violencia. El Tor Project garantiza el anonimato y la privacidad de los usuarios de Internet. Oculta la IP desde donde nos conectamos. Tiene navegador propio que no deja ninguna pista sobre nuestra ubicación y navegación, tanto en un ordenador como en un teléfono móvil. Dispone de espacio en la nube con privacidad. Y digamos que hace imposible que la policía localice a un usuario que sube fotos a Internet. Cualquier persona, además, puede abrir cuentas en redes sociales son cualquier mail, nombre ficticio o identidad colectiva. Cualquier usuario puede abrir blogs sin hacer pública su identidad y distribuir cómo y cuando quieran fotografías de policías excediendo el límite legal (dando porrazos por doquier). O sea: su medida no es apenas inconstitucional y amoral sino totalmente ineficaz, como la Ley Sinde-Wert.

El Gobierno no sabe que un big brother ciudadano distribuido está vigilando a sus fuerzas policiales. ¿No sería más fácil , en lugar de intentar aplicar normas mas dignas de regímenes dictatoriales, que la policía cumpliese la ley, acudiese a las manifestaciones identificada, no ejerciese el uso de la violencia y no golpease y torturase sistemáticamente a los ciudadanos?

 

 

Hematocrítico, el hacker de cuadros

” Dios regalando vajilla gigante en boda nudista “ (Il regalo divinni desproporcionatto) Giovanni di Paolo

” Abraham Lincoln, maltratador “ (The White House wife beater) A.L. Egg

Parece que todo empezó cuando Hematrocrítico, el bloguero más tróspido, buscaba cuadros en Internet en galerías online. Sentía deseos de retitular algunos cuadros. Y empezó a colocar un cuadro al día en un blog en la plataforma Tumblr. Un cuadro clásico, un nuevo título, un nuevo significado. Sin herramientas digitales, sin manipular el original, Hematocrítico construye un verdadero hackeo semántico de estas obras clásicas.

Vale una pena darse un paseo con calma por su Tumblr, El Hematocrítico de arte. Un blog visual que acaba de aterrizar en el papel, por cierto, gracias a Caramba ComicsEl hematocrítico del Arte (La recopilazioni della stupideci de Interneti). Un demonio de piel roja de Mateo di Giovanni se transforma en un “Santo Alemán regresando de Mallorca (Il primmo germani escaldatti)”. El Abraham Lincoln de A.L. Egg, se convierte en un “maltratador (The White House wife beater). La mano gamberra de Hematocrítico es otra prueba más del potencial de la convergencia cultural de la que hablaba Henry Jenkins allá por 2006. Hacer que un artefacto funcione de una forma diferente a la original es una de las características más comunes de la cultura hacker. Contenidos-significados remezclados, reinventados, renacidos.

¿Y quién es el misterioso y tróspido Hematocrítico de Arte? En Internet hay muy poco sobre él, sobre su identidad. Otro fenómeno de la cultura de red. Anonimato, identidad transversal. Aprovecho el perfil de la editorial Caramba: “No puede vivir sin su iPhone, tuitea como respira y se cuenta, esto ya en serio, que detrás de su máscara internetera, se esconde un señor profesor coruñés”. Muchos pensaban que era un auténtico especialista en pintura que un día dio rienda suelta a su vena más ácida. Pues no. Corto&Pego: “Mi relación con el Arte es a nivel de usuario. No estudié Historia del Arte desde COU y mi relación con ese mundo no pasa de hacer visitas a museos de vez en cuando como cualquier turista pocho y algún libro de Taschen que me han regalado. Ese nivelón”.

Más pistas. Desde el site de Cinemanía juega a ser El Hematocrítico del cine. Su blog es un interesante batiburrillo remix. Su Twitter: @HematoCritico

 

Espacios en Red (#HackingHarvard)

Networked Spaces, Emerging Communities. Así titulé la charla que preparé para el NetWorked Urbanism Studio que Ecosistema Urbano está desarrollando hasta finales de año en la Universidad de Harvard de Estados Unidos. Cuando José Luis Vallejo (@jlvmateo) y Belinda Tato (@belindatato) me invitaron para participar en el Gradual School of Design de la Universidad de Harvard, tuve bastante claro el eje de la charla-clase: Especios en red, comunidades emergentes. Una frase del slow- arquitect Francesco Cingolani iluminó el camino: ¿Y si conectamos las redes virtuales con un espacio físico, libre y vacío?. Mi presentación – alrededor de ciudades en red y comunidades empoderadas – se fue construyendo orgánicamente.

Una microficción para el #GlobalNoise

El sistema económico global colapsó en octubre de 2012 cuando nadie lo esperaba. Muchos años después, las investigaciones de la CIA apuntaron a un vídeo de You Tube como origen del bloqueo. El vídeo, titulado Cómo hackear pantallas en Times Square, mostraba a un ciudadano que conseguía hackear las pantallas de Times Square de Nueva York con un simple teléfono móvil. Gracias a un plug in y a un transmisor, bastaba grabar un vídeo y apuntar con el teléfono móvil para que los anuncios publicitarios de las pantallas fuesen sustituídos por un vídeo concreto. La investigación desveló cómo dicha acción fue vinculada en redes sociales, sobre todo en Twitter, al día de acción global #GlobalNoise. El vídeo se convirtió en un meme global, en una red de acciones distribuidas jamás vista.

El 13 de octubre (#13O), millones de personas salieron a la calle en todos los continentes para protestar contra la deuda ilegítima que sufrían varios Estados y, por extensión, millones de ciudadanos. El plan inicial era simple: hacer ruido, caceroladas. Los grandes medios, como era previsible, no se hicieron eco. El ruido no sonaba. Pero el vídeo de You Tube inspiró una nueva oleada de microacciones conectadas. Millones de pantallas con anuncios publicitarios de todo el mundo fueron hackeadas. La cacerolada, repetida-multiplicada hasta la saciedad, fue invadiendo pantallas. Las imágenes, un imprevisible cañonazo cognitivo, sembraron pavor entre las élites. E inspiraron al enjambre del 99%. Las imágenes no cesaron. Todo lo contrario: aumentaron en número. Parecía que habían substituído al mundo. El lunes 15 de octubre, las principales bolsas abrieron en estado de shock. El colectivo hacktivista RYBN lanzó un bot anti-especulador, el ADM9, que atacó directamente a quienes se beneficiaban de los intereses de las deudas de los Estados.

El cuerpo técnico de las bolsas que gobernaban el planeta no tardó en huir. Las pantallas de los círculos económicos no dejaban de emitir las imágenes del continuum cacerolada. Los ciudadanos ocuparon las bolsas y los congresos. No tardaron en caer gobiernos. Primero, el de España. Luego, la Unión Europa. Cuando cayó el Suiza – junto con sus cavernas de dinero lavado y sucio – el resto del mundo se desplomó. En medio del caos, la inteligencia colectiva encontró un camino: un transición hacia un planeta compuesto por micronaciones en red. La activista y política islandesa Birgitta Jónsdóttir fue nombrada la ‘unofficinal official speaker’ temporal para conducir el planeta hacia la nueva wiki-era. La primera medida, tomada por consenso entre millones de asambleas, fue la confiscación de todos los fondos de los paraísos fiscales para crear un nuevo fondo de economía colaborativa global.

(continuará…)

De las redes a las calle (edición Brasil)

Quiero compartir un detalle de las recientes elecciones municipales de Brasil (pasado domingo) que ha sido ignorado, como era previsible, por las principales marcas informativas. Un hecho casi marginado por los grupos mediáticos de Brasil y por los corresponsales internacionales. Intentaré explicar y contextualizar brevemente de una manera muy simple lo que ha ocurrido alrededor de un hashtag de Twitter: #AmorSimRussomanoNão. Y cómo un grupo de personas de São Paulo ha articulado un movimiento en las redes, ha ocupado el espacio público y ha influido notablemente en la caída del que era el favorito en todas las encuestas: el radical y populista evangelista Celso Russomano.

La situación era verdaderamente alarmante para la izquierda y los movimientos sociales. En agosto, el candidato del derechista Partido Republicano Brasileiro (PRB) llegó a tener más de un 40% de las intenciones de votos en el primer turno. Además, el candidato conservador José Serra, mal llamado socialdemócrata por los corresponsales extranjeros, estaba en segundo lugar en las encuestas. El candidato de la izquierda, Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), aparecía en último lugar. El formato broadcast del pasado – debates televisivos, mítines políticos, publicidad en medios – funcionaba a todo tren. Y beneficiaba a la derecha. Pero poco a poco, la red empezó a hacer un peculiar contrapeso.

Primero, el periodista Lino Bocchini, comenzó a realizar debates paralelos a los oficiales de los candidatos en la Pos.Tv, un canal que emite programas en streaming con una intensa vida paralela en redes sociales. El hackeo de los mensajes políticos oficiales estaba en marcha. Poco a poco, un grupo de periodistas, agentes culturales, colectivos y activistas fue dando forma a un frente popular contra el candidato favorito, Celso Russomano. Nació el hashgtag de Twitter, #AmorSimRussomanoNão (amor sí, Russomano no). Y se convocó un evento desde Facebook para ocupar pacíficamente la plaza Roosevelt, en el centro de São Paulo, durante la noche del viernes 5 de octubre. Se lanzó un mensaje contra Russoano: “Demagogo, sin propuestas, construido con sensacionalismo de la TV, proyectado por la Igresia Universal del Reino de Dios, visiblemente incapaz de gobernar. La ascensión de este sujeto es el síntoma terminal de la decadencia política de la cidade”. Y se dio una consigna: “ven de rosa”, en alusión a la declarada homofobia de Russomano. La apuesta era grande. Los riesgos muchos. ¿Y si la campaña beneficia a José Serra y el candidato de izquierda se quedaba fuera del segundo turno?

Y para suerte de todos,  Facebook prohibió el evento. Y automáticamente nacieron cien eventos, replicados, remezclados, distribuidamente. La creatividad alrededor del cartel original se desató (ver inicio de esta entrada). La prohibición generó otro grito: crea tu bloco (formato callejero de los carnavales). Y todas las causas – feministas, ciclistas, ecologistas, culturetas varios, libre pensadores, hacktivistas, artistas… – se subieron al bloco libre del #AmorSimRussomanoNão. El asunto se convirtió en Trending Topic en Twitter. Todo el mundo estaba hablando de la manifestación de la plaza Roosevelt. Y Facebook tuvo que dar marcha atrás. Da igual que no lo hubiera hecho: la ocupación de la plaza iba a pasar aunque los políticos y Facebook se opusieran.

Durante la celebración del pasado viernes llovió. La luz fue cortada deliberadamente. Se prohibió hasta la venta de comida. La clase política se blindó e intentó boicotear el evento. Despreció, una vez más, a las redes. Pero la multitud conectada, de las redes a la calle, ocupó la plaza. Triunfó. Convirtió la plaza en una plataforma. En una ágora glocal. La plaza fue el epicentro de un grito de un nuevo lobby ciudadano expandido por toda la ciudad de São Paulo. Triunfó el ludismo, el ARTivismo, la imaginación, la rebeldía, la inteligencia colectiva. Aquí una buena crítica de la periodista inglesa Clair Rigby (Time Out São Paulo), sobre la fiesta. Aquí un vídeo del evento, de la multitud de microeventos.

Facebook hundió a Russomano. Y José Serra y Fernando Haddad disputarán el segundo turno de las elecciones. Cierto: hubo muchos factores para que Russomano se quedase fuera. Pero el movimiento ciudadano de la plaza Roosevelt y las redes influyó. Se pueden hacer algunas críticas (constructivas, claro) al fenómeno #AmorSimRussomanoNão. Apenas se utilizaron redes propietarias, principalmente Facebook; fue meramente antagonista contra un candidato; no cuestionó el actual sistema democrático brasileño, corrupto, deformado y poco participativo; no creo ningún prototipo político al margen de los existentes; fue un fenómeno esencialmente partidista (desde la contra). Algunos grupos, también presentes en Río de Janeiro, no tuvieron coraje de hacer lo mismo contra el derechista Eduardo Paes que está sembrando Río de Janeiro de desahucios y especulación y ganó sobradamente en el primer turno.

Pero hay que reconocer su éxito. Su frescura. Su nuevo camino de conexiones. Es inevitable encontrar similitudes con algunas estrategias y prácticas de la global revolution o de movimientos como el 15M, Occupy o YoSoy132. El flujo de las redes a la calle no tiene vuelta atrás, por mucho que algunos políticos pretendan criminalizarlo. La expansión de memes e imágenes de alto impacto simbólico (toda la cartelería generada por los movimientos) influye cada vez más sobre los resultados electorales. Las redes equilibran las estrategias verticales y manipuladoras de los partidos políticos. Y una buena acción en red puede desbaratar una inversión millonaria del poder y desenmascarar las construcciones del marketing político, cada vez más patéticas. #AmorSimRussomanoNão, además, ha conseguido un objetivo concreto: parar los pies a un candidato simplemente impresentable. Y puede ser muy inspirador para elecciones locales, regionales o nacionales de los próximos meses en varios países.

La batalla, en São Paulo y en el mundo, continúa. El evento contra el derechista José Serra ya está convocado para el próximo día 26 de octubre, en la misma plaza. El hashtag-grito es #FaçaAmorNãoFaçaSerra (un juego de palabras con el “haz el amor y no la guerra”). Se sugiere ir de negro. Todos de luto para luchar contra un candidato gris.

 

Una novela fantástica ilustrada de código abierto

Olvídate de la frase-vejestorio “las segundas partes nunca fueron buenas”. En la era del remix, las segundas y terceras partes siempre son mejores. El caso de El intercambio celestial de Whomba es perfecto para desmenuzar la nueva mutación de “las segundas partes”. El intercambio celestial de Whomba, una novela gráficase estuvo publicando durante dos años en la web infantil-juvenil Pequeño Libro de Notas. Las ilustraciones eran de Mario Trigo y los textos de Guillermo Zapata.

Pero los tiempos cambian. El remolino-red sugiere nuevos caminos (casi todos colectivos). Los autores quieren corregir la novela. Sueñan con editarla tanto en papel como en versión digital. Además, palabras textuales de los autores, “quieren crear una web que contenga y promueva la iniciativa y que permita la remezcla y el juego con la propia novela”. El intercambio celestial de Whomba será una novela fantástica ilustrada de código abierto, una obra copyleft. Cualquier persona podrá remezclarla, reescribirla. Será una narración del procomún.

Como no podía ser de otra manera, este renacimiento de El Intercambio celestial de Whomba está buscando financiación en la plataforma Goteo, que no sólo incentiva el crowd funding de proyectos de código abierto sino el trabajo colectivo y la colaboración. Parte de la financiación, además de para desarrollar el proyecto, servirá para apoyar el site Libro de Notas (muy recomendable para quien no lo conozca) y Pequeño Libro de Notas.

Quien no esté todavía convencido para apoyar la mutación colaborativa de código abierto de El intercambio de Whomba, aquí tiene un pequeño vídeo con los argumentos de sus autores. Aunque deberían bastar las primeras frases del trailer que encabeza esta entrada, inspiradoras y misteriosas, para que apoyemos este proyecto: “Te contaré cómo fueron los años que no conociste, antes de que los dioses abandonaran Whomba, te hablaré del interambio, de cómo los dioses usaban sus dones a cambio de nuestros favores…”