Open Energy para una ciudad sostenible y democrática

¿Smart cities (ciudades inteligentes) o ciudadanos inteligentes? ¿Modelos centralizados de gestión de datos o una red distribuida de información en red? Hace unas semanas meditaba en este blog sobre estas cuestiones. Defendía el modelo del proyecto The Data Citizen Driven City  y criticaba el concepto smarter city de IBM por su vocación de ´big brother´ vertical. Y nada mejor para continuar el debate que hablar de un proyecto concreto que ilumina el camino, el Open Energy de Fran Castillo (@francastillo) y Óscar Marín Miró (@oscarmarinmiro), que en estos momentos busca financiación en la plataforma de crowd funding Goteo.

Open Energy propone desarrollar una plataforma para explorar nuevos sistemas de visualización del consumo de energía. Objetivo: ahorrar energía tanto en entornos domésticos como industriales. Un detalle interesante: cada ciudadano armado de tecnología móvil básica (y no una empresa o institución), podría saber la energía consumida por cada electrodoméstico en tiempo real gracias a un sistema de visualización de datos. El beneficio colectivo estaría basado en la interrelación de muchas variables y no en un flujo unidireccional analizado por un organismo controlador. 

El sistema tiene dos dimensiones. La primera, Energy Monitoring Device, utiliza dispositivos de hardware abierto (con Arduino) para monitorizar el consumo eléctrico. La segunda, Open Energy Visualization (Data Visualization / Augmented Reality App), explora nuevas formas de visualización en tiempo real del consumo eléctrico en entornos domésticos gracias a una aplicación de realidad aumentada para teléfonos móviles. Es más sencillo de lo que parece: el ciudadano escanea un objeto con un móvil y obtiene sus datos de consumo con una sencilla visualización.

Lo más interesante de todo es que Open Energy está apostando por un nuevo modelo de distribución energética. Las visualizaciones posibilitan nuevas formas de relación entre la energía y los humanos. Las visualizaciones en tiempo real revelan patrones de consumo eléctrico, predicciones de consumo, niveles de CO2… Sabiendo qué edificios de una ciudad presentan un mayor excedente en la producción de energía o el valor en tiempo real de la electricidad se puede conseguir un nuevo ecosistema urbano más eficiente. Y cada ciudadano será vital en este puzzle. 

La Tercera Revolución industrial está en marcha. No falla: cuando las nuevas tecnologías de la comunicación convergen con nuevos sistemas energéticos el mundo se asoma a una revolución industrial (interesante artículo de Jeremy Rifkin). Internet, sistemas de energía inteligentes y renovables, ciudadanos conectados en red y fab labs (esa mini fábricas basadas en impresoras 3D) están cocinando una tercera revolución industrial que va a cambiar todo. Tiempo al tiempo.

Mi web: bernardogutierrez.es Dirijo la consultora futuramedia.net En Twitter soy @bernardosampa

 

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