Movimientos red, una nueva atmósfera social

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Artículo publicado inicialmente en la Transnational Institute de Amsterdam, en junio de 2014.

“Somos la red social”. El lema ocupaba un cartel de la manifestación de Río de Janeiro del 17 de junio de 2013 1. El cartel de aquel ya mítico #17J, el día en el que las protestas por la mejora del transporte público del Movimiento Passe Livre (MPL) se transformaron en unas revueltas corales, explica más sobre los nuevos paradigmas de movilización colectiva que muchas tesis doctorales.

De la veintena de personas que sujetaban la pancarta ninguna tenía banderas de partidos, sindicatos u organizaciones políticas. Unos días después de la manifestación de “Somos la red social”, algunos movimientos sociales y organizaciones de la izquierda clásica intentaron incorporarse a las denominadas jornadas de junio con su método habitual: identidades nítidas (colores simbólicos, banderas), unidad estructural (bloque), jerarquías (líderes, portavoces) y mensajes políticos identificables con las luchas históricas. Intentaban formar parte de una multitud desconcertante que estaba tomando las calles de las principales ciudades de Brasil. Reaccionaban también ante el avance de grupos conservadores que estaban intentando dirigir las protestas contra el Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.

El choque de trenes de las organizaciones tradicionales con la multitud tuvo su momento álgido el día 21 de junio en la avenida Paulista, la vía más emblemática de São Paulo. La manifestación avanzaba hacia la parada de metro de Brigadeiro. En el lado izquierdo, manifestantes muy heterogéneos (skaters, colectivos LGBT, máscaras de Anonymous, familias de corte conservador) caminaban de forma dispersa, sin símbolos de partidos. Paradójicamente, en el lado derecho, las organizaciones y movimientos de izquierda ocupaban la calle en bloque, enarbolando banderas. Los manifestantes del lado derecho de la avenida se acercarían bastante a la definición de ‛movimiento social’ que planteó Lorenz von Stein en 1846: “Una aspiración de sectores sociales (clases) de lograr influencia sobre el Estado, debido a las desigualdades en la economía”.

¿Pero cómo se podría definir a las personas que ocupaban el lado izquierdo de la avenida de São Paulo o sujetaban la pancarta “Somos la red social” en Río? ¿Sería suficiente el concepto de ‘multitud’ usado por Antonio Negri y Michael Hardt? ¿Serviría la definición de enjambre de la biología, reciclada por Kevin Kelly para abordar el comportamiento colectivo en la era red? ¿Siguen siendo útiles el formato y métodos de los movimientos sociales? ¿O necesitamos nuevos paradigmas y/o términos?

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Ganemos, Guanyem: democracia en red, espacios en red

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Imagen: imaginoteca.com

Bernardo Gutiérrez

De Podemos a Guanyem Barcelona. De Guanyem Barcelona a Ganemos Madrid. De Ganemos Madrid a Ganemos Málaga. De Ganemos Málaga a Marea Atlántica (A Coruña). El ecosistema de iniciativas ciudadanas para tomar/asaltar/ hackear el poder de cara a las elecciones municipales de 2015 de España sigue dando sorpresas. Quienes pensaban que la irrupción de Podemos en el Parlamento Europeo iba a traducirse en una rápida consolidación de dicho partido de cara a las siguiente cita electoral (municipales) no contaban con estos nuevos frentes ciudadanos, nacidos en redes y calles, en la inercia de las prácticas surgidas al calor del 15M. El mismísimo Pablo Igleisas, cabeza más visible de Podemos, asegura que es bueno “prescindir del fetichismo de las siglas”. Y cuando parece que una iniciativa como Municipalia, fraguada durante meses bajo diferentes paraguas y redes en Madrid, va a lanzar su candidatura, muta con agilidad  a un nuevo grito común. Ganemos Madrid nace alentado por la fuerza de la subjetividad creciente de Guanyem. Y es que una palabra está en la boca de todos: confluencia. Confluencia y no unión, como parecían anhelar las izquierdas tradicionales.

Tras las elecciones europeas, cuando las redes se preguntaban qué había pasado con el Partido X y por qué Podemos había conseguido un resultado tan espectacular, publiqué un artículo titulado El método 15M como sistema operativo de la nueva era de partidos.  Concluía el mismo con una frase que flotaba en la cabeza de muchos, un temor colectivo a la vuelta al pasado: “Muchos reclamarán un nuevo Frente Popular que aglutine a todas las izquierdas. Las juventudes del PSOE e Izquierda Unida lo intentarán. Pero tal vez Podemos, sin renunciar a su ideología de izquierda, consiga articular algo más complejo, innovador y revolucionario: un nuevo Frente en Red de partidos, movimientos, colectivos y redes basado en el conjunto de métodos colectivos del ecosistema 15M”. Me equivocaba ligeramente: el frente ciudadano ya estaba en marcha.

El apoyo de Ada Colau, ex portavoz de la Plataforma de Afectados de la Hipoteca (PAH), a Guanyem Barcelona fue un vislumbre de la Política en Red que Viene: redes, movimientos, colectivos, asociaciones, asambleas, cooperativas, militantes de partidos, trabajando juntos. Juntos en frentes confluyentes, constituyentes, destituyentes, complementarios. El apoyo del Partido X, que comparte su código y método para enriquecer a Guanyem, es otra puntita del  iceberg constituyente que se le viene encima a la Cultura de la Transición. “Las formas de cooperación de los movimientos red no pasan ya por grandes dogmas ideológicos unitarios sino por conectar las prácticas en las que se ejerce la reconquista de los derechos y de lo que es común”, asegura Arnau Monty en su artículo Las mutaciones del movimientos red 15M.  El 15M no está donde pone 15M, está en donde menos se le espera, defiende Simona Levy en su artícuo Lucha y deja luchar. Observaciones sobre la vida de los paguros.

Y la política está, renace y se hace donde menos se la espera. Los diferentes frentes ciudadanos que aspiran a transformar la auto-organanización de las plazas tomadas en candidaturas políticas son una impresionante prueba de madurez. Y lleva la teoría del sistema red de nodos mutantes que cooperan entre sí en acciones concretas – aplicado principalmente a procesos de revueltas sociales – al campo de los partidos (o algo que se le parece). El texto Tomar la ciudad, mandar obedeciendo (desobedeciendo), publicado hoy en Ganemos Madrid, es una auténica caja de Pandora, un poderosísimo borrador de hoja de ruta común que está por escribir. El mandar obedeciendo zapatista, remezclado con la desobediencia masiva activada desde el inicio del 15M. El toma la plaza ampliado al toma la ciudad. El quehacer casi invisible de asambleas y redes de afectos reivindicando una política líquida, lateral, flexible, extitucional. Y el ingrediente espacial, territorial, hiperlocal, ensamblándose en un proceso de abajo arriba de clarísimo corte constituyente.

En mi presentación Espacios en red, comunidades emergentes, que hoy en día parece tener un siglos, intuía un deseo colectivo de una democracia espacial, en tiempo real, distribuida, híbrida de píxeles y calles. No sospechaba entonces que la batalle electoral municipal de 2015 iba a significar la construcción de ese laboratorio de democracia en red, de urbanismo en red, de ciudadanía participativa tan anhelado por el movimientos red 15M y sus mutaciones y el conjunto de la ciudadanía. La urbe como laboratorio político, la plaza como espacio común, los urbano dispositivo político abierto, inacabado, en continuo estado beta.

Vale la pena leer y releer los principios en los que Ganemos Madrid comienza a cocinar su frente ciuddadano en red, extraídos del mencionado texto.

Principio de confluencia: No pretender generar una nueva estructura, sino favorecer la coordinación de lo existente y el trabajo conjunto.

Principio de Promoción: Favorecer el desarrollo de herramientas y espacios de cooperación en el territorio en aquellos lugares dónde no existan.

Principio de Sostenibilidad: Pensar los mecanismos de participación de tal manera que sean sostenibles no solo para personas activistas, sino para la ciudadanía en general.

Principio de inclusividad: Que las iniciativas que se lancen busquen siempre la ciudadanía en general y su participación y no solo la composición interna de movimiento.

Princicipio de Co-Organización: No entender la ciudadanía como un espacio de consulta o de validación sino favorecer las herramientas para que, quién lo desee, pueda organizarse, participar y tomar decisiones que sean vinculantes.

Tres años de revueltas interconectadas

Tres años de revueltas interconectadas

Publicado en eldiario.es el 10/12/2013

¿Existen elementos comunes entre la explosión del 15M español y el nacimiento de #YoSoy132 en México? ¿Se puede trazar algún paralelismo entre la defensa del Gezi Park de Estambul y las revueltas comenzadas por el Passe Livre en Brasil? ¿Hay patrones compartidos en las revueltas que sacuden el mundo desde el estallido de la Primavera Árabe?

Si apenas se tienen en cuenta causas concretas, las revueltas podrían parecer inconexas. El grito de “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros” del 15M tendría poco que ver con el “Si la tarifa no cae, la ciudad va a parar” de las revueltas de Brasil. Occupy Wall Street estaría lejos del #YoSoy132 mexicano que nació contra la criminalización de 131 alumnos de la Universidad Iberoamericana. Sin embargo, el imaginario de todas las revueltas parece conectado por algo que escapa a la lógica.

El “vamos hacer como en Tahrir” (la plaza de El Cairo) era un eco de “los cuarenta de Sol” que acamparon en Madrid la noche del 15M de 2011. “Acabou a modormia, o Rio vai virar outra Turquía” (se acabó la buena vida, Río va a convertirse en otra Turquía) resonaba en las manifestaciones iniciales de Río de Janeiro. El hashtag #TomaLaCalle que agitó a los indignados españoles se reutilizó y remezcló en la movilización peruana de julio de este año.

Anonymous Rio hackeó la cuenta de Twitter de la Rede Globo y colocó tres palabras: Democracia Real Ya. Y el imaginario de Occupy está presente en la mayoría de revueltas de los últimos tiempos. ¿Qué, cómo y por qué flota en el aire una conexión inexplicable a primera vista?

Hay, eso sí, conexiones o semejanzas más concretas. Tras la desocupación de la acampada de #direngezi de las plazas turcas, el flujo #direnODTU pone sus esfuerzos en plantar árboles en espacios donde el Estado tiene planeadas megainfraestructuras. Y eso exactamente hace el Movimento Pró-Árvore (Fortaleza) o Fica Ficus (Belo Horizonte) en Brasil, buscado en la red por los participantes de las acampadas turcas.

¿Coincidencias? ¿Contagio formal? Sin existir una respuesta única y definitiva, lo cierto es que hay un creciente número de analogías. Hechos, memes, estética, procesos, protocolos compartidos.

Los abusos policiales de las protestas de Brasil hacen que nazca la red Avogados Ativistas, similar en protocolo a Legal Sol o Toma Parte del 15M. Tras la explosión de #YoSoy132, surge la plataforma Artistas Aliados para criticar a los intermediarios de la industria. Después de Occupy Wall Street, llegó el Occupy Musicians. Y más y más semejanzas. El TomaLaTele del 15M se replicó en un sinnúmero de países. OccupyNews, como el OccupyGeziNews, es un común. Los mexicanos de #YoSoy132 rodearon la redacción del canal televisivo Televisa. Y los brasileños crearon #OcupeAMídia y cercaron la todopoderosa RedeGlobo. Y más y más.

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Mapa conceptual de la tecnopolítica elaborado por Javier Toret.

¿Coinspiraciones? ¿Contagio formal? ¿O hay algo más? ¿Podríamos afirmar que existen analogías antropológicas, tecnológicas y/o sociales? ¿Patrones red que se repiten al margen de contextos políticos y causas concretas? La Global Revolution Research Network (GRRN) de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) nace precisamente partiendo de una hipótesis: existen patrones de autoorganización de las diferentes revueltas surgidas desde la revolución de los Jazmines de Túnez.

El objetivo de este grupo transdisciplinar es encontrar patrones red, elementos comunes y conexiones en las movilizaciones de Túnez, Egipto, España, Estados Unidos, México, Turquía y Brasil. Por ejemplo, la conexión de Turquía y Brasil aparece de alguna manera en la visualización realizada por Interagentes sobre la movilización del 6 de junio, en la que dos cuentas turcas ( Recep Tayyip Erdoğan – Türkiye’nin Gururu y Diren Gezi Parkı) figuran entre las diez más compartidas en el evento de Facebook de São Paulo.

Las conclusiones del primer encuentro del grupo, ‘Tres años de revueltas interconectadas’, celebrado en Barcelona a finales de octubre, destacan “la centralidad de las redes de comunicación digital, su dimensión global, la existencia de patrones comunes de acción colectiva, así como la defensa de la democracia y la libertad de acceso a la información”.

Javier Toret, coordinador del estudio “Tecnopolítica: la potencia de las multitudes conectadas” realizado por 15Mdatanalysis para la UOC y uno de los impulsores del GRRN, asegura a eldiario.es que “los marcos teóricos tradicionales no están a la altura de la complejidad de estos nuevos movimientos red”. Por ello, prosigue Toret, es necesario “usar métodos cruzados entre ciencias complejas, teoría de redes, apoyado en datos y cruzar campos disciplinares”. Uno de los conceptos clave para la investigación del GRRN es la tecnopolítica, que Toret aleja del “clickactivismo” o “ciberactivismo”.

La tecnopolítica reconoce a la multitud como un nuevo sujeto político. La tecnopolítica genera movimientos red. La tecnopolítica genera acción multicapa, hibridando espacios físicos y espacios digitales. De las redes a las calles. Y al contrario.

Toni Blanco, participante del GRRN, afirma a eldiario.es que no podemos llamar movimiento social al 15M: “el 15M queda mejor descrito como una “red tecnopolítica ciudadana”. Red y no movimiento. Tecnopolítica y no ciberactivismo.

Un párrafo del estudio “Tecnopolítica del 15MDatanalysis” redondea el concepto: “Esta multitud conectada tiene una anatomía híbrida, física y virtual, en la que destacan las identidades colectivas, posee forma de red y la capacidad de producir activaciones emocionales, convirtiendo el malestar en empoderamiento”. ¿Ocurre lo mismo que en el 15M en #YoSOy132, Occupy, Diren Gezi o en las revueltas brasileñas?

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Arriba, redes competitivas (partidos); abajo, redes colaborativas (revueltas globales).

Nada como el uso del denominado big data para profundizar en los padrones red que se repiten en las revueltas interconectadas. Los grafos –visualizaciones de redes– de las organizaciones tradicionales revelan un padrón claramente competitivo.

El estudio elaborado por 15Mdatanalysis (arriba izquierda, página 22 de esta presentación) sobre la relación de los partidos políticos españoles antes de las elecciones del 20 de noviembre de 2011 muestra que no existen interacciones entre las diferentes comunidades de los partidos. Los actores centrales son los designados previamente como líderes.

Lo mismo ocurre en el estudio realizado por el LABIC de Brasil (arriba derecha), que prueba la endogamia del Partido de los Trabajadores (rojo) y el Partido de la Social Democracia Brasileira (azul) frente al diálogo cruzado de las comunidades del Movimento Passe Livre y Anonymous.

En las antípodas de las redes competitivas de los partidos políticos de identidad cerrada y liderazgos permanentes, se encontrarían las redes cooperativas de las revueltas globales. La topología de la red del 15M (grafo abajo izquierda) o la de #YoSoy132 (abajo derecha) revelan el diálogo de diferentes comunidades identitarias y geográficas.

Para la periodista Sandra Yánez, integrante del grupo GRRN, los datos son vitales para percibir “análisis cualitativos o picos de emocionalidad”. Para Toni Blanco, lo importante es “abordar a partir de los datos el fenómeno como un sistema complejo, no como sistema lineal”. Datos que, buceando en la relación de los nodos, consiguen desmenuzar mejor unas revueltas que huyen de explicaciones del paradigma derecha-izquierda.

Precisamente estudiando datos, el 15Mdatanalysis ha llegado a nuevos conceptos como el de “liderazgo temporal distribuido”. Arnau Monty, del Ateneu Candela de Terrassa, lo explica de forma simple afirmando que el 15M no desaparece sino que evoluciona: “La Primavera Valenciana, el 12M15M, 15MpaRAto, las mareas o la propia PAH demuestran la capacidad de actualización permanente de estos movimientos y la facilidad para crear identidades colectivas nuevas para afrontar problemas concretos”.

El investigador brasileño Fábio Malini usa un concepto parecido para describir el 15M, al que denomina un “beta movimiento”. Un movimiento en constante mutación. Un sistema red que, en un determinado momento, pasa a apoyar una causa o acción, ya sea el #25S (Rodea el Congreso) o la huelga de barrenderos de Madrid. El liderazgo no es siempre el mismo. Y puede venir de la periferia del sistema red y no de sus nodos centrales.

Algo similar ocurrió un año después del nacimiento de Occupy Wall Street. Cuando algunos dilapidaban a Occupy, el poder latente de la red creó el proceso #OccupySandy. La estadounidense Joan Donovan, investigadora y participante de InterOccupy, apunta exactamente al potencial de las redes emergentes: “No es lo que ha hecho Occupy Wall Street, sino la red que se ha creado”.

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Una de las hipótesis más importantes para el incipiente estudio mundial de la Global Revolution Research Network es la importancia de las identidades colectivas en la gestación, explosión y desarrollo de las revueltas. En el caso del 15M, la hipótesis de las identidades colectivas se ha comprobado en las visualizaciones de datos.

Por ejemplo, el grafo del día de acción #15O de 2011 muestra cómo los nodos de @DemocraciaReal, @AcampadaSol, @15OctoberNet, @TakeTheSquare y @OccupyWallStreet fueron los más influyentes. Los grafos de la red de #YoSoy132 también revelan la preponderancia de algunos nodos, como @Global132, @AnonOpaHispano o @YoSoy132Camp. Los estudios de Facebook realizados por Interagentes sobre las protestas de Brasil también prueban que las identidades colectivas desplazaron a los actores tradicionales a lo largo del proceso.

La peculiaridad brasileña hace que en Twitter las celebridades convivan con las identidades colectivas en campañas concretas como #AbaixoRedeGloboOPovoNãoÉBobo ( página 15 de esta presentación). O que en las protestas de Río de Janeiro ni famosos ni identidades colectivas impongan el ritmo: el grafo de Media Lab de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) sobre #ProtestosRJ presenta una red hecha por actores menores. Por otro lado, existen otro tipo de identidades colectivas a ser investigadas, como las comunidades surgidas en redes sociales de Egipto tras la muerte del bloguero Khaled Said o tras la desaparición del obrero Amarildo en Río de Janeiro.

Marcelo Branco, activista del software libre, destacó en el reciente encuentro #RuasEmRede de São Paulo el papel, en las revueltas de Brasil de 2013, de “movimientos sin liderazgos de las organizaciones conocidas tradicionales”. Y es que uno de los grandes comunes de todas las revueltas tiene más que ver con una nueva y más abierta arquitectura de las convocatorias y las protestas que con componentes ideológicos.

En las revueltas interconectadas, la agregación sustituye a la división (los fans de los equipos de fútbol de Estambul o São Paulo desfilan juntos). Lo “pro” (construcción, acampadas, prototipos, dispositivos) a lo “anti” (destrucción). Y las emociones se convierten en el combustible que conecta los diferentes sistemas red.

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#15MData: análisis emocional

El estudio #15MData: análisis emocional, del Colectivo Outliers, revela que los tuits del la gestación del 15M español tienen el doble de carga emocional de lo normal. La indignación y el empoderamiento son las dos emociones más presentes. Y precisamente la secuencia indignación-empoderamiento, activada por la violencia policial, ha sido la tónica en las revueltas de 2013.

La represión policial en la plaza Taksin de Estambul hizo brotar la indignación. Y cuando los medios llamaron a los manifestantes “chapullers” (vándalos), la indignación se transformó en empoderamiento. El movimiento se autoproclamó el chapulling movement y creó la çapul.tv. Cuando los medios brasileños usaron la palabra “vándalos”, los manifestantes se transformaron en vándalos empoderados, con su VândalosNews y cientos de identidades colectivas.

Aunque no está basada en criterios de extracción de datos y análisis de red, la Cartografía Afectiva de las protestas de Brasil visibiliza también la potencia de emociones como la indignación, el miedo, la esperanza o el empoderamiento. Por ello, Javier Toret insiste en la necesidad elaborar un estudio global riguroso y basado en big data sobre el papel de las emociones en la revueltas en red: “La emociones han sido un factor clave que ha disparado la velocidad, la viralidad y la conectividad entre personas, redes y causas de estos movimientos red. La multitud conectada afecta al mundo y ocupa el espacio urbano, desactivando el embrujo de los mass media”.

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Arriba // Aula Pública en #OcupaCabral de Rio de Janeiro , #UnienLaCalle do 15M-Marea Verde de Madrid. Abajo // #OccupyGeziArchitecture (Estambul) y El Campo de Cebada (Madrid).

¿Qué más elementos comunes presentan las revueltas interconectadas de los últimos años? Para el arquitecto e investigador Pablo de Soto, las revueltas de Turquía y Brasil “colocan los bienes comunes urbanos como nuevo eje de luchas”. Pablo, que está desarrollando el proyecto Mapping the commons en Río de Janeiro, asegura que 2013 confirma la tesis de las ciudades rebeldes del geógrafo David Harvey. También, la construcción teórica de Antonio Negri y Michael Hardt, quienes consideran la ciudad como el terreno donde la multitud cocinará las nuevas instituciones de lo común.

El Diren Gezi de Turquía explotó con la defensa del parque Gezi y de otros bienes comunes. En Brasil, los principales ejes de la lucha también están alrededor de los comunes urbanos. Las campañas Tarifa Zero (transporte), O Maraca é Nosso (una propuesta de gestión colectiva contra la privatización del estadio Maracanã), los movimientos del Parque do Cocó (Fortaleza) o los Comitês da Copa convierten la defensa de lo común en la esencia de sus luchas.

Por otro lado, las “aulas públicas” durante las protestas de Brasil (clases en el espacio público) comparten formato y protocolo con la #UniEnLaCalle o la Universidad Indignada del 15M. De hecho, aunque el 15M no tuviera causas o motivos urbanos para ocupar las plazas o las calles, está transformando la ciudad en el nuevo prototipo de participación política.

Un prototipo global (conecta territorios dispersos) e híbrido (combina redes analógicas y digitales). Un prototipo construido de asambleas, flujos, rituales, protocolos, consensos de mínimos y forks (desvíos, en jerga hacker) que en palabras de los investigadores Alberto Corsin y Adolfo Stalella transforma la urbe en una nueva interfaz abierta.

¿Qué tienen en común las revueltas interconectadas de los últimos años? ¿Veremos nuevos estallidos?

Difícil hacer cualquier tipo de predicción. Pablo de Soto piensa que 2014 verá nacer “un nuevo internacionalismo metropolitano por los bienes comunes”. La Global Revolution Research Network seguirá buscando respuestas en su investigación global, “un laboratorio en tiempo real de análisis y prospectiva”. Héctor Huerga, del 15M Barcelona Internacional, hace hincapié en un detalle: “En las revueltas interconectadas, la convocatoria parte de un meme. Y es el sujeto receptor, no el emisor, quien está dando las claves de las nuevas revueltas”. La imprevisibilidad de los sistemas emergentes y de las subjetividades en red dibujan un final abierto y múltiple.

De momento, el estudio “Tecnopolítica: la potencia de las multitudes conectadas”, sienta un buen punto de partida para estudiar unas revueltas que en la mayoría de los casos no encajan con la definición de revolución clásica (toma del poder), pero sobrepasan el formato de manifestación: “Componen un sistema red mutante, con fronteras móviles, híbrido, cyborg, un cuerpo colectivo que resiste al tiempo y que puede extenderse en el espacio”.

 

 

 

15Muebles Remix

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No ha podido evitarlo: he remezclado el magnífico Manifiesto Mobiliarista que abre el proceso 15Muebles para repensar, recrear y reinventar la ciudad. La imagen es un montaje que yo mismo hice para el texto La comuna P2P de Madrid. Me limito a añadir frases al texto original y algunos links, con lo que el texto encajaría en lo que Eduardo Navas denomina remix reflexivo: “el remix reflexivo alegoriza directamente y extiende la estética del sampling como se practica en el estudio musical por DJs de los setentas, donde la versión remezclada desafía al aura del original y clama autonomía aún cuando lleva el nombre del original“. 15Muebles Remix es una remezcla tímida, que como todas es una declaración de amor al texto original.

He usado frases de Neuromante (William Gibson), Urban Versioning System 1.0.1 (UVS) ( Matthew Fuller y  Usman Haque), Por una antropología de la movilidad (Marc Augé), Edugrafología: los mitos del diseño y el diseño de mitos (Víctor Papanek), El derecho a la ciudad (Henry Lefebvre), Las plazas invisibles (obra colectiva), La sociedad del espectáculo (Guy Debord) y Las ciudades invisibles (Italo Calvino).

                                                         MANIFIESTO MOBILIARISTA REMIX

Se amontonan las ruinas en la ciudad. Se amontona el abandono, también los campos, y la esperanza. El cielo tiene color de una televisión sintonizada en un canal muerto. La ciudad espectáculo es una relación social mediada por imágenes. Pero hay esperanza. Democracia L’Oreal Ya.

La ciudad es hoy el mayor asentamiento y distribuidor de flujos, movimientos y excedentes de capital. Turistas, automóviles y datos vertebran el movimiento-mobiliario de la ciudad.

Si la ciudad no se mueve, nos dicen, se inmoviliza. Sólo un valor inmueble puede amortizar y sacar rédito al asentamiento inmóvil. Sólo al inmueble le es permitido no moverse, permanecer mudo, sedentario, en el capitalismo urbano-hipotecario. No hay sedición si el sedentario es un metro cuadrado.

No puede, empero, la ciudad conformarse con el vacío simbólico del metro cuadrado. No hay movilidad posible al interior desahuciado de una metáfora.

Frente a los destellos y las luces de la ciudad-móvil planteamos el hormigueo medi terraneum de una ciudad-mobiliaria. Frente a la ruina inmobiliaria proponemos un ejercicio de mobilización (sí, con be de mueble) que libere y emancipe las materialidades políticas de la ciudad.

Las visitas-excursiones dadaístas; las deambulaciones surrealistas; las derivas situacionistas; la transurbancia stalkerista – la ciudad-itinerante hunde sus raíces en tradiciones insomnes. La ciudad es una sucesión en el tiempo de ciudades diferentes, alternadamente justas e injustas.

Pero el desahucio y el desierto inmobiliario llaman a un urbanismo de más amplia y ambiciosa radicalidad. Un ejercicio que no se limite a descubrir y soñar y relatar la ciudad posible sino a amueblarla. Una semiótica y una simbólica y una poética y una política y una práctica de ciudadanos terraformándose. Materia ciudad.

15 Muebles ensaya un ejercicio de crítica y pedagogía urbanas a partir de los viajes y los descubrimientos de la materia. Nace así el ‘mueble’ como episteme radical.

El mueble como práctica auto-constructiva, infraestructural y conceptual, fiel a las capacidades sociales y críticas que recorren y despliega la ciudad de Madrid hoy.

Muebles que nos infraestructuran, que nos infraprovocan.

Infraestructuras para pro-vocar: para hacer salir nuevas voces, extraer nuevos territorios semánticos y materiales de la ciudad en ruinas que habitamos.

Provocaciones donde el habitar es vocación, no vacación, y requiere una formación y apuntalamiento constantes. El mueble se vuelca y se revuelca en la ciudad. Todos los ciudadanos son diseñadores. Tenemos que permitir que más y más personas creen sus experiencias, servicios, herramientas y artefactos.

15 Muebles ensaya la liberación del mobiliario urbano en toda su potencia: muebles que se ‘mueben’, abriendo sus diseños, sus folios e iconografías, pero también excitando y moviendo sus capacidades pedagógicas y de aprendizaje. Muebles-itinerarios para el asombramiento y re-encantamiento. Pedagogías en mobimiento. Pensar la movbilidad es también repensar el tiempo.

El mueble llama a la emancipación de las infraestructuras urbanas. Abandonamos la plaza como residencia política y ‘sacamos la crítica a paseo’. Des-plazamos al hombre moderno como sujeto político por excelencia. Lo mobemos. Lo conectamos. El vínculo es más conceptual que material: es el lugar donde las fuerzas median y se enfrentan. Importante: no te sientas propietario del plan.

Usa la plaza como una bufanda, como un sombrero, como un puente entre el suelo y el cielo. Si sigues pensando que la plaza es un cuadro estático, no tienes más que rasgarlo. Te darás cuenta que el cuadro empieza al otro lado, debajo del lienzo, y que se desdobla en un caleidoscopio que te incluye. Las ruinas de las ciudades abandonadas también son telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

El mueble frente al inmueble. El mobiliarismo frente a la movilidad.

15 Muebles es un andamio para amueblar elderecho a la infraestructura de la ciudad: un juego de escalas, góndolas, maderas y ruedas que ofrece soporte auxiliar a la decadencia y ruina de la ciudad contemporánea.

15 Muebles es una araña que tensa y sostiene el desmoronamiento de la ecología urbana: una estructura artrópoda que urde nuevas ‘redes’ para una ciudadanía en caída libre.

15 Muebles quiere contribuir a pensar, pero sobre todo a construir colaborativamente la ecología conceptual e infraestructural de una ciudad común.

15 Muebles es un homenaje a ese momento de experimentación urbana cuya figuración ejemplar supuso #acampadasol: muebles-experimento, prototipos-arácnidos que ensayan qué significa construir ciudad hoy.

15 Muebles quiere así poner en cuestión y problematizar lo que entendemos hoy por espacio público: sus infraestructuras, su mobiliario conceptual, sus metodologías convivenciales, las condiciones materiales de la hospitalidad.

15 Muebles es un prototipo de ciudad. La ciudad es un libro inacabado.

Guerrilla de la comunicación

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Buda = Anonymous. Duchamp trolea a Leonardo da Vinci. La Biblia es la añeja inspiración cortapega de William Borroughs y su técnica del cut cut. Las acciones del 15M beben de fuentes tan policéntricas como el situacionismo, los Yippies, la antiglobalización o el activismo de Argentina tras la crisis del 2011. ¿Afirmaciones  temerarias? ¿Verborrea inconexa? Quien desconfíe de este principio de post, no tiene más que darse un paseo por la presentación Guerrilla de la comunicación que preparé para el taller que realicé hace unos días en la Campus Party de Quito.

¿Por qué escogí este eje para un taller en un evento tecnológico? Principalmente porque considero que quien más está innovando en el mundo de la comunicación es el mal denominado “activismo” (que para mí es siempre algo más). Desde el estallido de la Primavera Árabe, las revueltas en red han llegado de la mano de un huracán innovador en las herramientas, tácticas y/o estrategias de comunicación. Comunicación que en la mayoría de los casos es comunicación-acción y que no suele limitarse a lo digital. Impregna con frecuencia los territorios, esa realidad híbrida de redes-calles.

Sin embargo, esta innovación bebe de fuentes remotas. Especial importancia tuvo el legado del ARTvisismo de la década de los noventa y de la denominada antiglobalización, que arrancó a finales de dicha década, recopilado en el libro Insurgências poéticas (portugués), de André Mesquita. En la primera parte del taller hice un repaso histórico a la creación colectiva (libros sagrados), a identidades colectivas importantes (Buda, Poor Konrad, Nedd Ludd…), a movimientos artísticos o sociales influyentes (dadaismo, situacinismo, yippies, zapatistas…), a colectivos relevantes en la historia de la guerrilla de la comunicación  (Wu Ming, Guerrilla Girls, enMedio…)…

En la segunda parte, aprovecho algunos de los ejemplos prácticos del ya clásico libro Manual de la Guerrilla de la comunicación (Virus Editorial) y completo con casos más recientes. También embadurno todo con algunas ideas de personas que me parecen claves en el asunto, de Roland Barthes a Umberto Eco, de Saul Alinsky al SubComandante Marcos. ¿Cuál es la fórmula ideal para una acción de Guerrilla de la Comunicación? Confieso que no tengo la fórmula perfecta. Nadie la tiene. Nada mejor que continuar experimentando de forma colectiva.

Nunca nada será lo mismo

lascosasnuncaseráigual

Este texto es una remezcla de Utopías Piratas: Zona Autónoma Temporal  (Hakim Bey, 1985-1995-2003), Megalopolis: Contemporary Cultural Sensibilities (Celeste Olalquiaga, 1992), Inteligencia Colectiva (Pierre Levy, 1994), Change the world without taking power  (2012, John Holloway), el cartel realizado por la revista Adbusters que ilustra el texto, la letra de la canción colectiva Tencere Tava Havasi compuesta e Estambul tras #OccupyGezi y Chapuling in the streets: John Holloway greets Occupy Gezi Resistance with solidarity, (Social Network Unionism, 2013 ). Ver metodología al final del texto*.  

Como las fiestas, las revueltas no pueden ocurrir todos los días. Pero tales momentos de intensidad dan forma y sentido a la totalidad de una vida. El chamán retornará, pero las cosas han cambiado. Ciertos desplazamientos han tenido lugar. Una diferencia se ha instaurado. Nunca nada será lo mismo. Las navegaciones transversales, heterogéneas, de los nuevos nómadas exploran otro espacio. ¿Cómo hacer elevarse una sinfonía a partir del rumor de lo múltiple? ¿Cómo pasar – sin partitura previa – de un ruido de multitud a un coro? Si así les gusta, pueden llamarnos infantiles, pero este es nuestro punto de partida: nosotros gritamos.

¿Qué ha pasado con nuestra ciudad? Está llena de edificios-esteroides. No me veo cruzando este nuevo puente. Imposible fundar una ciudad, imposible de aquí en adelante establecerse, donde quiera que sea, sobre un secreto, un poder, un suelo. Los cuerpos se están volviendo ciudades; sus coordenadas temporales, coordenadas espaciales. Las historias han sido substituidas por los mapas. Y cada uno de nosotros es dueño de la mitad del mapa; como dos potentados del Renacimiento definimos una nueva cultura con nuestro anatema de cuerpos. Con nuestra emulsión de fluídos, las junturas imaginarias de nuestra Ciudad-Estado se desdibujan en nuestro sudor. Somos inmigrantes del subjetivismo. Somos nómadas de un espacio sin aristas.

En el principio, como dijimos, era el grito. Nuestro grito es una proyección-más-allá, la articulación de una otredad que puede llegar a ser. Es el grito de la esperanza. Ven lentamente, lentamente, el suelo está húmedo. Aquí podemos entrever una geografía completamente nueva, un tipo de mapa de peregrinación en el que los lugares sagrados son substituidos por Zonas Autonómamente Temporales (TAZ): una ciencia real de psicotopografía que puede ser llamada “geoautonomía” o “anarcomancia”. La Tierra muere, con los dioses, si los cantos no se retoman, si los grupos no vuelven a escuchar su eco sobre la piedra, si los viajes no se emprenden de nuevo, si las huellas son abandonadas. Ven lentamente, ven.

Y bruscamente, en el recodo de un pasillo subterráneo, surge la música del porvenir. La tierra como una canica bajo el ojo gigante de un satélite. La Zona Autónomamente Temporal (TAZ) como una forma de sublevación que no atenta directamente contra el Estado, como una operación guerrillera que libera un área de tierra, de tiempo, de imaginación. Y entonces se autodisuelve para reconstruirse en cualquier otro lugar o tiempo, antes de que el Estado pueda aplastarla. La TAZ es un campamento de guerrilleros ontológicos: atacan y escapan. Mantén en movimiento a toda la tribu, aunque sólo se trate de datos en la Web.  La circulación devora, recubre, obstruye, ahoga, ensordece la ciudad. Horada, despedaza, corta el campo. ¿Qué ha pasado con nuestra ciudad? ¿Qué hacer? Cambiar el mundo sin tomar el poder.

Ven lentamente, el suelo está húmedo. Ven desnudo como un signo. Todo el mundo está bailando en las calles. Bailando con rabia, bailando con alegría sobre las tumbas de nuestros señores. El baile nos da el lenguaje. Las imágenes que necesitamos para vernos a nosotros mismos. Somos todos turcos, todos griegos, todos chipriotas. Ven lentamente, baila. Allana moradas pero en vez de robar, deja objetos Poético-Terroristas. Secuestra a alguien y hazle feliz. Convéncele de ser el heredero de una inmensa, inútil y asombrosa fortuna. Digamos 5000 hectáreas de Antártida. O  un viejo elefante de circo. O  una colección de manuscritos alquímicos. Baila Estambul, baila Ankara, baila Izmir. El mundo baila contigo. El Cairo, Atenas, Madrid, Nueva York, Londres, Cochabamba. Bailes inverosímiles en cajeros automáticos nocturnos. Despliegues pirotécnicos ilegales.

La lucha del grito es la lucha para liberar a la subjetividad de su cuerpo físico. Ya no se trata del tiempo de la historia, referido a la escritura, a la ciudad, sino de un espacio moviente, paradójico, que nos llega también del futuro. Tiempo errante, transversal, plural, indeterminado, como el que precede a todos los orígenes. Las memorias han sido intercambiadas por los escenarios. Los signos, a su vez, se hacen emigrantes: este humus no cesa de temblar, de quemar. Deslizamientos vertiginosos en religiones y lenguas, haciendo zapping entre las voces y los cantos. Bailes inverosímiles en cajeros automáticos.

El chamán retornará, pero las cosas han cambiado. No hay devenir. Ni revolución. Ni lucha. Ni sendero. Tú ya eres el monarca de tu propia piel; tu inviolable libertad sólo espera completarse en el amor de otros monarcas: una política del sueño, urgente como el azul del cielo. Separados de la tribu por una nostalgia feraz escarbamos túneles tras las palabras perdidas. Después, encontramos las bombas imaginarias. Nunca nada será lo mismo.

 

*No he utilizado ninguna palabra que no aparezca en los textos utilizados como código fuente para la remezcla  En general, he encajado frases enteras de los diferentes textos. He añadido alguna coma o punto. También he cambiado alguna “y” minúscula en “Y” mayúscula.  

Último post en Código Abierto, primero de #CódigoAbierto_CC

 

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Étiqueta más repetida en el blog Código Abierto

Esta es la última entrada del blog Código Abierto de 20Minutos.es Esta aventura comenzó el día 2 de diciembre del año 2011 con el texto Código abierto para una nueva era. Y acaba exactamente un año y medio después, con este texto de despedida. Ha sido una época intensa, convulsa, emotiva e indescriptible. La relación de la cabecera 20Minutos.es con Código Abierto con ha sido amable, cordial y respetuosa. Podría haber sido mucho más fructífera, sin duda. Y tal vez no haya sido lo suficientemente valorado mi entusiasmo y (excesivas) horas de trabajo. Pero 20Minutos.es ha respetado siempre el contenido de este blog. No he sufrido ningún intento de censura. Salvo pequeños detalles muy puntuales – un mínimo cambio de titular – nadie intentó que cambiara una coma. El equipo de 20Minutos.es ha mantenido muy alto el listón de la libertad de expresión y la ética periodística. Existen muy pocos medios a la altura ética de 20Minutos.es. Se merecen todo nuestro respeto.

El balance de Código Abierto es, en mi opinión, extraordinario. En el año 2012, el blog tuvo 342.775 usuarios únicos. Cierto: no es un número elevado para 20Minutos.es, aunque sí para cualquier blog. Sin embargo, lo cuantitativo no expresa la riqueza de la experiencia, de la comunidad creada, del contenido republicado o de su relevancia global. Código Abierto ha sido una pequeña linterna que ha iluminado rincones invisibles, ignorados por los apresurados medios de masa que apenas vislumbran las cantidades, el número total de visitas. Gracias a su licencia libre – y a su relevancia y/o calidad – mis entradas han sido republicadas constantemente en lenguas como el inglés, portugués, francés, alemán o italiano. ¿Cómo se calcularía la relevancia y lo cualitativo en un medio? Que se lo cuenten a Materia, que gracias a potenciar las republicaciones se han convertido en la web líder de ciencia en lengua española en menos de un año.

Gran pregunta. Lo cuantitativo, desde el pasado diciembre, empezó a preocupar a Melisa Tuya, la competente y atenta coordinadora de los blogs de 20 Minutos. Intercambiamos muchos mails sobre ello. Mis argumentos eran simples. Tal vez no yo no necesitase muchos más lectores. Simplemente quería mantener mi comunidad. Una comunidad, bastante influyente, por cierto. Una comunidad que dialogaba (y mucho) alrededor de un contenido diferente, relevante. No vi clara la opción de bajar el listón del contenido para transformarlo en un blog divulgativo (aunque sí estaba en el pacto inicial). Lancé muchas preguntas y dudas a Melisa.

Eran preguntas que servían para todos los medios. Preguntas para las que no existe una única respuesta. ¿Cómo se mide la influencia de un blog? ¿Por qué no se miden los links entrantes a los post? ¿Cómo se calcula la gente que lee un texto en revistas sociales personalizadas de plataformas como FlipBoard, ZITE, Paper.ly o Prismatic? ¿Cómo se mide el número de veces que incluyen un texto en Scoop.it? ¿Qué reputación aporta que un texto aparezca en la portada de agregadores como Menéame o Digg aunque la gente no clique en los links? ¿Por qué se valoran las republicaciones de una entrada? ¿O que un lector transforme en libro un post tuyo (Comienza la #GuerraNarrativa)? Yo argumentaba que el texto Un manifiesto posperiodístico circuló muchísimo. Y en varias lenguas. Apenas en español,Google proporciona 1.330 impactos. ¿Cómo se mide la influencia de un texto que se lee en otras plataformas y no donde se publicó originalmente?

¿Para cuándo un medidor cualitativo? Hace unas semanas Alejandro González, del prestigioso y vanguardista estudio Outliers.es, me comentaba que es urgente crear un “medidor cualitativo”. También, que Código Abierto es uno de los que más circulan en redes sociales de todos los blogs de 20Minutos.es. Curiosidades para el equipo comercial: la entrada más visitada del pasado mes de mayo fue Toquéame, la aplicación móvil contra Bankia, con  9.257 visitas. ¿La entrada que posiblemente menos gustó al departamento comercial es la que más gusta a los lectores? Houston/20Minutos.es /medios del mundo, tenemos un problema.

No descarto seguir vinculado al grupo 20 Minutos, realizar reportajes concretos u otros menesteres. Pero a partir de ahora, reforzaré la colaboración en otros medios en lengua española, inglesa y portuguesa en los que ya escribo. Pero Código Abierto continúa. Continuará aún sin saber si el blog se incorporará a otra cabecera. Dado que alrededor del blog ha surgido una creciente comunidad de lectores he decidido continuar con la aventura. En este caso, una aventura compartida. #CódigoAbierto_CC  (link provisional) no será una plataforma exclusivamente mía.

Será una plataforma para la comunidad. Publicaré contenido propio, pero  también se publicarán textos de calidad de otras personas. Republicaremos contenido relevante que tenga licencia libre. Aportaremos reposo, contexto. Huiremos del último minuto. Además, pretendo investigar la vía de la comunicación-acción. #CódigoAbierto_CC pretende ser a su vez una caja de herramientas para que los lectores se relaciones, abran campañas activistas y compartan código. Intentaré lanzar lo antes posible el proyecto #CódigoAbierto_CC en la plataforma de crowdfunding Goteo.org, para construir la mejor plataforma posible. Una plataforma, a su vez, que aspira a ser sostenible económicamente.

En general, será muy bienvenida la ayuda de:

-Programadores con conocimiento de WordPress.

-Diseñadores

-Periodistas

-Editores

Quien tenga interés en participar, que deje un comentario en esta entrada o que me escriba por mail:

bernardobrasil@gmail.com / codigoabiertocc@gmail.com

El dominio http://www.codigo-abierto.cc ya está registrado. El link provisional es https://codigoabiertocc.wordpress.com/

Acabo de abrir la cuenta de Twitter @CodigoAbiertoCC 

El trabajo realizado será incluído en el proyecto de Goteo.org.

En breve, recopilaré las mejores entradas de Código Abierto (tal vez todas) en formato de libro digital.

Gracias por la compañía

Bernardo / @bernardosampa

La Comuna (P2P) de Madrid

montaje copia

Los años 20, en el boomerang neblinoso de la historia, sobreviven en una postal roja de un cabaret burlesque del Berlín dadaísta. Los años cuarenta son un eco de tango bailado por inmigrantes en los arrabales de Buenos Aires. Los ochenta suenan a vinilo poblado de los gritos punk del Londres #postindustrial. La década de 2010 será un recuerdo de plazas tomadas, de calles vivas, de creatividad político-cultural. Será sinónimo de Madrid. De aquí a unos años, algunos recordarán la convulsa situación política, la violencia policial o el desempleo. Pero lo que pasará a la historia será otra cosa: una ciudad viva, transversal, oblicua, intensamente social, con un espacio público politizado, libre, conectado con el mundo. La década de los 10 será sinónimo de una ciudad autogobernada por sus ciudadanos, poseída por un vendaval de innovación social, por un dinamismo sin parangón. En la postal, sembrada de manos en alto, se leerá: la Comuna de Madrid.

La Comuna de Madrid – más dispersa, heterogénea y cosmopolita que la Comuna de París de 1871 – será rememorada como el rincón donde nació la comunicación-acción, la acción-pensamiento, el pensamiento-prototipo. Madrid, como efervescencia de redes y calles. Madrid, como territorio e imaginario de proyectos, procesos y acciones tecnopolíticas. Madrid como un laboratorio ciudadano glocal que mira al mundo incluyéndolo al mismo tiempo. Pero en la Comuna de Madrid no todo es acción, hecho, asamblea, escrache. En la urbe – con su tejido red expandido en el resto del Estado español – se está cocinando un cuerpo teórico que arropa las nuevas prácticas. Teoría bastarda, remezclada, promiscua. Teoría-práctica. “El procomún es una zona de intercambio donde los commons tradicionales se encuentran con la cultura libre”, asegura el investigador Adolfo Estalella, contextualizando su texto en Madrid. Y acá radica un pequeño secreto.

Desde finales de los años noventa, la cultura libre se enredó en Madrid con los movimientos sociales en centros okupas como El Laboratorio. Mientras los squatters de Berlín siguen anclados en la estética punk y en un antifascismo clásico, en la treintena larga de Centros Sociales Ocupados (CSO) de Madrid se fragua un nuevo mundo en red, horizontal, agregador. Un nuevo mundo impregnado de ética hacker que diluye las fronteras de lo off y lo online. Que difumina las fronteras de los países y Estados Nación.

Son centros sociales diferentes. Son extensiones de las plazas ocupadas en la primavera del 2011. Centros que funden el dentro y el afuera. Centros que expanden su acción en todos los espacios urbanos. Cierto: nunca en su historia Madrid había tenido tantos Centros Sociales Ocupados (CSO). Aunque en la cantidad no reside el diferencial de esta nueva era de la urbe. ¿A qué sabe huele, suena, huele la Comuna de Madrid?

Captura de pantalla 2013-05-31 a la(s) 09.47.36Imagen: ilustración de  @Ciudad_basura y @maralpel para el seminario #OPENmadrid de ThinkCities.org

Por un lado, algunos de estos espacios exceden la definición de Centro Social Ocupado. Son algo más. Algo diferente. El ejemplo más paradigmático es La Tabacalera, una antigua fábrica cedida por el Gobierno a movimientos sociales del multicultural barrio de Lavapiés. La Tabacalera, que se define a sí misma como Centro Social Autogestionado, es un espacio que encajaría en la teoría del partner state (Estado socio) de Michel Bauwens, fundador de la P2P Foundation. El proceso Esta es una plaza, un parque autogestionado con ayuda de un blog colectivo, también cuenta con el beneplácito del poder público hace muchos años. El Estado socio pone la gobernanza de sus espacios a disposición de la sociedad. Una sociedad en red, peer-to-peer, persona a persona, que se auto organiza al margen de las instituciones sin recharzarlas. Y en la Comuna de Madrid, #estápasando

En segundo lugar, el espíritu del 15M está creando un nuevo caleidoscopio que borra del imaginario la casa okupa clásica. Del Patio Maravillas a La Morada del barrio de Chamberí, pasando por el Espacio Sociocultural Liberado y Autogestionado El Eko de Carabanchel, los nuevos espacios sociales de Madrid son agregadores, heterogéneos, plurales, mestizos. Y no tienen el viejo antagonismo “antisistema” como epicentro. En ellos, se cocinan-prototipan mundos nuevos, sin necesidad de destruir frontalmente el actual. Con construyen cosas, conexiones, procesos. Sin antagonismo. Y la participación es mucho más intergeneracional que hace unos años. Los Yayoflautas de Madrid – los abuelos del 15M – ensayan teatro en La Tabacalera, por ejemplo. La relación con la tecnología, además, es muchísimo más intensa.

En todos estos espacios, el nuevo mundo se vislumbra en jergas-siglas Este interesante texto del Vivero de Iniciativas Ciudadanas de Madrid habla de “DIY (Do it YourSelf), CO-, #, WIKI,MIDDLE-OUT, PRO-, P2P, DIWO (Do it with Others), SLOW-, CROWD-, DIT, @, OPEN, NET- o BOTTOM-UP” como prueba del nuevo mundo que está en marcha en la ciudad. Jergas habituales en la cultura digital. Jergas/siglas que intentan definir prácticas horizontales, colaborativas, en red, transversales. Un detalle vital: las siglas son Prácticas Que Se Tocan. Son reales, aunque algunos no sepan qué significan. ¿A qué sabe-suena-huele, pues, la Comuna (P2P) de Madrid?


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Imagen: La Galería de la Madalena

Una definición imperfecta: Ciudad P2P (peer-to-peer): dícese de la urbe en la que sus nodos (calles, plazas parques) pueden estar conectados entre sí sin pasar por el centro. Persona2persona.Plaza2plaza. Parque2parque. En La Comuna P2P de Madrid los nodos / barrios se han reconectado con otras lógicas, al margen de periferias y centros. Una de las grandes novedades de la Comuna P2P de Madrid reside en los espacios a cielo abierto. El #TomaLosBarrios, que disgregó la Acampada Sol en los primeros días de 15M en asambleas locales, reforzó a esa Comuna P2P de Madrid que ya estaba en marcha

Desde finales de los años noventa, el cambio de piel ha sido paulatino. El 15M apenas multiplicó, aceleró. La Comuna P2P de Madrid empezó a coger forma con los reciclajes / resignificaciones urbanas de Basurama, ZooHaus, Left Hand Rotation o Boa Mistura. Y con los mobiliarios-proceso de licencias libres, low cost y temporales de Zuloark, como el superbench o #Savethedinosaur. Y con las intervenciones urbanas de Todo por la Praxis, su guía de Vacíos Urbanos Autogestionados, sus hackeos físicos como el Banco Guerrilla. Y con las regeneraciones de tejidos barriales de Paisaje Transversal. Y con las galerías post it en muros y paradas de autobús de La Galería de Madalena.

El 15M, como ineludible salvapantallas común, dinamiza las plazas con pensamiento y acción política. En la Comuna P2P de Madrid, a día de hoy, se celebran un centenar de asambleas políticas en el espacio público. La calle, en palabras de Adolfo Estalella, no es sólo el lugar del ejercicio político sino el método de esa política. “El derecho a la ciudad” de Henry Lefebvre renace en Madrid a diario. Y muta y se recicla en calles y redes.

El mencionado proyecto Esta es una plaza abrió el camino de la ciudad híbrida (redes digitales + espacios físicos). El Twittómetro que ampliaba a la red las asambleas de la Acampada Sol o el mapa en tiempo real de #Voces25S crearon esa acuarela digitalógica, fisital, cíbrida. La Comuna P2P de Madrid es una ciudad hecha de átomos y bits, virtual y analógica a partes iguales. Madríbrida, como un cúmulo de streamings ciudadanos de PeopleWitness (proyecto nacido en Barcelona). Madribrida, como personas que deambulan por la urbe comunicándose en tiempo real con grupos de What’s App. Como una sesión de ThinkCommons.org que proyecta en el espacio físico un encuentro virtual de varias personas del mundo.

La ciudad viva con la que soñó la estadounidense Jane Jacobs, icono de la humanización de las urbes, habita en la híbrida Comuna P2P de Madrid. En el hashtag-acción #BarriosDespiertos. En iniciativas como El paseo de Jane, un paseo-deriva urbana para tejer redes humanas en los barrios. La Comuna P2P de Madrid es una postal viva, bastarda, interracial, profunda, poética, sexy. Los profesores universitarios ocupan el espacio público con 500 aulas en un solo día, con streaming y cobertura de redes. Y los desconocidos se juntan en parques, plazas o blogs en los Desayunos ciudadanos.

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Imagen: El Campo de Cebada 

¿A qué sabe-suena-huele, pues, la Comuna P2P de Madrid? A la vida social del espacio El Campo de Cebada, recientemente galardonado con el Golden Nica, del Ars Electrónica, en la categoría de ‘comunidades digitales’. En ‘El Campo de Cebada’ – un espacio gobernado transversal y horizontalmente por sus vecinos – se enredan permacultura, arquitectura en beta, cultura libre y una inspiradora convivencia intergeneracional-racial-cultural. En la Comuna P2P de Madrid la cuestión no es tanto el qué hacer sino el cómo hacer. Y por eso la urbe-mundo está entregada al nuevo concepto del comoísmo: el quid de la cuestión se encuentra en los procesos y metodologías y en lo transversal, inclusivo, interdisciplinar y heterogéneo.

La Comuna P2P de Madrid es copyleft (copia liberada). Sus plazas son copyleft. Cualquiera pueda sentarse, hablar, grabar. Compartirlo con el mundo. Graba tu plaza. Copiala. Súbela a la nube de MediaTeletipos. El invidivuo renace en el nosotros. Y para rabia del fanático individualismo neoliberal la Comuna P2P de Madrid es la ciudad DIWO (Do it With Others). Ciudad Hazlo Con Otros. Ciudad Colabora. La Fundación Robo no es una persona. No hay líderes. No hay rostros. Somos nosotras. Las canciones son colectivas. Son reapropiables. En el Madri DIWO la clásica Bicicrítica – paseo colectivo en bicicleta sin rumbo fijo– transmuta en el Plano de Calles Tranquilas. O en el bar y espacio de co-working La Bicicleta, que nació como un proyecto de crowd funding. Solo no puedes. Con amigos sí.

En los ochenta, en el Madrid narrado por Joaquín Sabina “el sol era una estufa de butano”. Y había “jeringuillas en el lavabo”. Desempleo. Yonquis. Rock cervecero. En la Comuna de Madrid hay desempleo. Pero prima lo trans-, lo co-, lo inter-, lo plural. Y la Cultura_RAM, un nuevo paradigma cultural basado en el intercambio y lo relacional, no en lo acumulativo. Hazlo con otros. Comparte libros en Bookcamping.cc. Cambia tu tiempo en el banco NOCKIN. Comparte Internet con tu vecino en WIFIS.org. Bebe conocimiento libre en la librería-editorial Traficantes de Sueños. Piérdete en el turismo hacker del proyecto Loginmadrid, en el que cada persona local es un password que introduce al visitante en comunidades barriales. La Comuna P2P de Madrid sabe-huele-suena a serendipia, a encuentros fortuitos, a cultura abierta a innovaciones cruzadas.

Al inicio de los noventa, Madrid todavía era aquel “mar de alquitrán, feudo estatal” contra el que despotricaba el grupo de heavy metal Barón Rojo. Una #PostMetrópolis con un centro repleto de instituciones y una periferia obrera desconectada emocionalmente del corazón urbano. La Comuna P2P de Madrid es un dédalo de plazas interconectados que crece y muta al margen de representantes, Gobiernos e instituciones. Dialoga, co-crea. No depende de lo institucional. Pero tampoco es antagonista.

La urbe, simplemente, renace sin pedir permiso en sus espacios inertes o desocupados. En el Mercado de San Fernando (Lavapiés), por ejemplo, se venden libros al kilo en La Casqueria y las verduras conviven con el software libre. La ciudad se reconfigura en lo oblicuo, en lo transfronterizo, en lo asimétrico. En seminarios abiertos como Hack the Academy Studio, donde la academia derriba sus muros y la ciudadanía participa.  Se cocina-piensa en La Mesa Ciudadana, entre expertos, amateurs, arquitectos, artistas, enredas multidisciplinares y técnicos del ayuntamiento.

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Imagen: taller Arquicómics, sobre relación de la arquitectura y el cómic.

La Comuna P2P de Madrid es la cuna del concepto Extitución. Si las instituciones son sistemas organizacionales basados en un esquema dentro-fuera, las extituciones se proponen como superficies en las que pueden ensamblarse, eventualmente, multitud de agentes. Extituciones líquidas, flexibles, incluyentes, intinerantes, post it. Extituciones como el Intermediae, forjado con software libre y participación transversal, que puede celebrar sus encuentros-debates en el Matadero, pero también en diferentes espacios de la urbe. Extituciones como el MediaLab Prado, que ofrece su cuerpo a las comunidades, cocina ciencia abierta, bosteza prototipos múltiples, transforma ciudadanos en sensores (ver Data Citizen Driven City) o su fachada en una pantalla jugable, reapropiable, compartida.

Madrid, para Antonio Machado, “era el rompeolas de todas las Españas”. En la década de los 10, Madrid es el rompeolas remix de todas las plazas, de todos los continentes, de todas las lenguas, de todas las redes. Toma la plaza. Take the square. La nacionalidad no importa. El espacio de disputa de la Comuna P2P de Madrid es el mundo. Lo hiperlocal tiene latidos globales. Los ciudadanos protegen a sus inmigrantes de la policía. En los espacios comunes – ya sea Tabacalera, El Campo de Cebada o el MediaLab Prado – la multiculturalidad es la norma. Y una galaxia creciente de proyectos interculturales con sede en la urbe, como Lab Latino, Inteligencias Colectivas, Red Trans Ibérica o Curator´s Network, conectan las redes de afectos con el planeta desarrollando proyectos en otros países.

Si Madrid – ingobernable urbe de capas, puzzle multicultural, grito micro-macro nacional – estuviera gobernada por políticos despiertos, ya habrían convertido esta efervescencia en “marca ciudad”. Madrid estaría viviendo una REmovida madrileña más cool que la almodovariana. O una Movida 2.0 caza turistas que acabaría descafeinando las propuestas.

Mejor así. Que nadie se apropie del relato. Que la co-creación volcánica no tenga nombre. Que sea un río subterráneo, coral, casi invisible. Que la Comuna P2P de Madrid sea viento tenue, constante. Que sea rizoma. Que sea el océano dónde, en medio de la tormenta macroeconómica, navegan todos los afectos glocales. Que la Comuna P2P de Madrid apenas se entienda de aquí a unas décadas. Y que pase a la historia como aquella primera piedra, aquel prototipo que, plaza a plaza, palabra a palabra, concepto a concepto, fue sustituyendo al viejo mundo sin que nadie se diera cuenta.

Nosotras, la guerrilla F5

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Este texto es una remezcla de El manifiesto antropófago (Oswald de Andrade, 1928), Guerrilla (T.E Lawrence, 1929), Tratado de Nomadología (Gilles Deleuze-Félix Guattari, 1980), El manifiesto ciborg (Donna Haraway, 1985) y Junto a los ríos de  Babilonia (Wu Ming 4, 2004) * (Ver aclaración al final del texto). 

Los ejércitos son como plantas, inmóviles como un todo, enraizados, nutridos por largas ramas que llegan hasta la cabeza. Nosotras somos como un vapor llevado por el viento. Los afectos atraviesan nuestros cuerpos como flechas. Nuestros cuerpos son mapas de poder e identidad. Y los afectos son armas contra todos los importadores de consciencia enlatada.

El combate no es físico sino moral y, por lo tanto, las batallas son un error. Nosotras somos una influencia, algo invulnerable, intangible, sin frente ni retaguardia, que se mueve como el gas. Nunca supimos lo que era urbano, suburbano, fronterizo y continental. Por eso combatimos para convencer, no para vencer. Para la diversidad, no para la identidad. Para transformarnos antes que nada en el espacio renovado por el viento. El enemigo es tan sólo una contingencia de la lucha, no nuestro objetivo.

La victoria no consiste necesariamente en conquistar ese punto en el que el enemigo se siente inatacable, sino más bien en modificar el mapa entero para convertirlo en un punto de importancia secundaria. Desplazar la acción a otra parte y dejar al enemigo que defienda atrincherado un lugar que se ha vuelto inservible. El que defiende una plaza ya ha perdido. El máximo desorden es nuestro equilibrio. La movilidad cuenta más que la fuerza. La bestialidad ha alcanzado un nuevo rango en este ciclo de cambios de pareja.

Nuestra arma es justo como el viento: a la vez el aire que se respira y el gas venenoso que hacemos respirar al enemigo. Nuestra arma es la capacidad de transformar a cada individuo en un simpatizante y amigo. Porque nuestros reinos están vivos en la imaginación de cada una. Y el viento no se conserva, simplemente sigue soplando, erosionando y moviendo las formas sólidas al mismo tiempo que se desvía.

Somos quimeras, híbridas teorizadas y fabricadas de máquina y organismo. La máquina somos nosotras y nuestros procesos. Por eso nuestra estrategia es la construcción de nuevas pistas, nuevos mapas del espacio desierto que habitar. Donde el soldado regular ve sólo desierto, nosotras vemos una red articulada de pistas y líneas por las que desplazarnos: un espacio a poblar, que coincide con su mundo y al mismo tiempo lo supera.

*No he usado ninguna palabra que no aparezca en los textos anteriores. Me he limitado a remezclar, encajar y ajustar frases enteras. Apenas he añadido comas y puntos y el estilo mayúscula para la ‘y’ en el inicio de alguna frase. He adaptado las formas verbales a la primera persona del plural. Uso el género femenino, tal como lo hace el movimiento 15M.  F5 es la tecla que activa la actualización de la pantalla en muchos sistemas y programas informáticos. Nosotras, la guerrilla F5  – un palimsesto digital, un código fuente – puede ser reescrito, remezclado y despedazado por cualquiera. Cambiando la imagen que abre el texto, el significado será diferente. El resultado será imprevisible.

Mutaciones de la #GlobalRevolution

El pasado día 14 de mayo celebramos una sesión en la plataforma ThinkCommons.org titulada Mutaciones de la #GlobalRevolution, que inauguró el canal #GlobalP2P que coordinaré en dicha plataforma. Participaron personas de diferentes países, movimientos, sectores, ideologías. Físicamente, lo proyectamos en el MediaLab Prado de Madrid, para comenzar a enredar lo glocal (local+global) con el mundo físico, para potenciar los espacios híbridos. En el vídeo que abre esta entrada está el debate entero. El texto que reproduzco a continuación es el que preparamos para presentar la sesión. Espero que continúe en los comentarios. La pregunta, desde luego, da mucho de sí, ¿hacía dónde va la #GlobalRevolution que estalló con la Primavera Árabe en los inicios de 2011? ¿Qué ha significado para el mundo?

MUTACIONES DE LA #GLOBALREVOLUTION

De la plaza Tahrir de El Cairo al Zuccotti Park de Nueva York, de la puerta del Sol de Madrid al Zócalo de Ciudad de México. La denominada #GlobalRevolution, asociada a la ocupación de plazas, irrumpió en el planeta ante la sorpresa e incomprensión del viejo mundo. Sin embargo, su frescura y novedad iba mucho más allá de una ocupación urbana. Su nueva forma de auto organizarse en red sin jerarquías, la explosión de la inteligencia colectiva y la comunicación en tiempo real con plataformas y herramientas sociales marcaron un antes y un después.

Los viejos movimientos sociales y el Foro Social Mundial, envejecieron un siglo a los pocas semanas de la #GlobalRevolution. Los medios de comunicación de masas perdieron el control de la agenda informativa. La industria cultural se hizo casi irrelevante ante el aluvión creativo, la remezcla colectiva y las nuevas formas de crear en red. Y la democracia representativa se quedó rezagada ante una nueva forma de cocinar la política en red, de hacer política en nuevos espacios, de comunicar política con una transparencia en tiempo real. Sin embargo, mucha gente todavía no entiende el cambio de paradigma empujado por la #GlobalRevolution. E intenta explicar la misma con lógicas cuantitativas o estudiando sus escasos logros concretos. Muchos asocian a la #globalrevolution apenas a los movimientos o procesos más visibles, como la Primavera Árabe, el 15M- Indignados de España, Occupy Wall Street o #YoSoy132 en México.

Sin embargo, las denominadas redes globales están modificando profundamente cómo funciona la sociedad. Del urbanismo a la cultura, de la protesta a la política, de la comunicación a la enseñanza, de la innovación tecnológlobalrevolutiongica a la economía. La militancia, el antagonismo, las fronteras y la jerarquía del viejo mundo están en jaque. Y el trabajo en red, la colaboración, la identidad colectiva y el bien común comienza a contagiar todo. 

Mutaciones de la #GlobalRevolution será una sesión de ThinkCommons en la que se pretende visibilizar los nuevos rumbos del mundo en red y las mutaciones sociales de los últimos dos años. No será un ejercicio de nostalgia de las plazas tomadas del pasado, sino una conversación coral, con invitados de todo el mundo, para empaparse del cambio global.

globalrevolution

Imagen: la sesión, proyectada en el MediaLab Prado de Madrid, en tiempo real.