#SmartCitizensCC, un protocolo de redes expandidas

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¿Cómo se construye un proceso colectivo a partir de una exposición? ¿Existe una fórmula de gestión distribuida de redes sociales que beneficie al bien común? ¿Cómo deconstruir un proyecto que el mercado y las instituciones entienden como una marca? ¿Como generar un proceso de comunicación expandida que beneficie a los diferentes nodos pero que refuerce un proceso común? Las preguntas salen a colación a partir del proyecto#SmartCitizensCC, al que me incorporé con mi red Futura Media.

El punto de partida del proceso fue Smart Citizens, una exposición en el Centro Centro de Madrid, comisariada por Paisaje Transversal. La exposición comenzó a transformarse en proceso #SmartCitizensCC con la licencia usada para los contenidos de la misma (Creative Commons). No tardó en llegar la primera remezcla-reuso  del contenido, de la mano de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura (ETSA) de Madrid. Los hang outs (aquí uno de ellos) que comenzamos a realizar con algunas experiencias mapeadas en la exposición inicial y otras diferentes ayudaron a expandir el proceso. Teníamos claro desde el inicio también que el contenido de las redes de #SmartCitizensCC (Twitter, Facebook y Flick) no tenía que hablar exclusivamente de la exposición Smart Citizens. Ni siquiera del proceso #SmartCitizensCC. De hecho, el contenido del proceso en dichas redes es minoría.

El paso natural era crear una plataforma de contenido propia, para ir más allá la exposición Smart Citizens, definida / criticada como “espectáculo” por el urbanista Doménico di Siena. La plataforma SmartCitizens.cc ya está online. Su contenido, como explicaba en este mismo blog, será transversal, fresco, interdisciplinar, inspirador, poético, teórico. Y claro: el contenido sobre el proceso #SmartCitizenscc no superará el 25% del total. Al mismo tiempo, creamos una revista social en Rebel Mouse, automatizando el hashtag #SmartCitizensCC,  que ya no controlamos los que empujamos inicialmente el proceso. Sin embargo, considerábamos claramente insuficiente esta estrategia de comunicación-conexión para generar un verdadero proceso abierto.

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Para seguir investigando y expandiendo el proceso hemos trabajado en un documento abierto titulado Protocolo de redes compartidas, disponible online en un PAD colectivo, con los protocolos de uso de redes abiertas. Del documento, que admite modificaciones, destaco los siguientes puntos:

-La clave de las redes (twitter, facebook, flickr y las que se abran) estará a disposición de las redes y colectivos que quieran hacer uso de ella.

-Puesta en marcha de la gestión colectiva de la cuenta de Twitter con la herramienta crTweet, que permite una gestión colaborativa a partir de retweets (RT). Autorizando el uso a determinadas cuentas, cualquiera de ellas consigue un RT automático desde @SmartcitizensCc usando crT + la cuenta al final del tweet. Ya están participando las siguientes cuentas:

  • @bernardosampa @codigoabiertoCC @futura_media  @reportera09  @paistransversal  @jarevalomartin  @territorista @cdebatesurbanos @conectakultura @Wikimedia_mx @alanlzd

-La gestión del blog SmartCitizens.cc será colaborativa. Cualquier colectivo afín podrá agragar contenido. El porcentaje de contenido del proceso #SmartCitizensCC no deberá superar el 25%.

Una pregunta que algunos pensarán que debeíra abrir esta entrada. ¿Y qué es exactamente #SmartCitizensCC? Lo que más me interesa es que no tenemos una respuesta cerrada ni definitiva. #SmartCitizensCC es más un juego infinito que uno finito, siguiendo la teoría de James Carse. Tal vez #SmartCitizensCC sea más pregunta que respuesta. Personalmente, me gustaría que pasarán algunas de las siguientes cosas (o todas) alrededor de #SmartCitizensCC.

-Co-crear un imaginario de Smart Citizen (ciudadano inteligente) que se contraponga al de Smart City creado por el mercado.

-Cocinar un código ético estricto del proceso #SmartCitizensCC que permita la expansión geográfica del proceso. Un código que, como las cuatro libertades del software libre, impida que cualquiera que no lo cumpla no pueda apropiarse de dicho código y de los protocolos compartidos.

-Realización de múltiples exposiciones post it en diferentes ciudades del mundo, donde #SmartCitizensCC sea apenas un código fuente enriquecido por diferentes agentes, colectivos, redes.

-Incentivar el intercambio de métodos, protocolos, proyectos, contenidos y experiencias de diferentes colectivos del mundo gracias a las plataformas y herramientas usadas por #SmartCitizensCC.

-Desarrollo de diferentes laboratorios urbanos que incentiven las intervenciones urbanas, la activación de la inteligencia colectiva en entornos urbanos y/o rurales.

-Que los colectivos que implementen el proceso #SmartCitizensCC puedan rentabilizar con recursos el emprendimiento. Que el bien común – y recursos comunes – se vean beneficiados de la expansión del proceso.

Y tú, ¿qué piensas del proceso #SmartCitizensCC? ¿Alguna sugerencia en el PAD común?

 

#SmartCitizensCC estrena plataforma

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Si #SmartCitizensCC fuera una ecuación podría ser algo así como Exposición expandida + inteligencia colectiva + urbanismo táctico + participación + comunicacion / acción glocal  + cultura de red + colaboración + laboratorio ciudadano. En realidad es una ecuación abierta en la que ni siquiera están completamente definidas las incógnitas a ser despejadas. Lo que arrancó como una exposición en el Centro Centro de Madrid comisariada por el colectivo Paisaje Transversal, se transformó en una muestra de código abierto, con el contenido liberado y a disposición de quien quisiera reutilizarlo. Lo que nació como un proceso de comunicación unilateral (emisor-receptor) va camino de transformase en una conversación coral, descentralizada y expandida. Lo que era un evento y/o proyecto es ya un proceso que lo supera.

El proceso #SmartCitizensCC acaba de estrenar nueva plataforma: SmartCitizens.cc. Tras unos meses en los que el microsite inicial se vio arropado por la vida en redes sociales (perfil de Facebook, cuenta de Twitter , Flickr y Rebel Mouse), el proceso #SmartCitizensCC gana una plataforma que servirá de puente entre los diferentes flujos comunicacionales. No será epicentro. Será una plataforma conectora. Será un nodo transmisor.  SmartCitizens.cc dara prioridad a contenidos multimedia, creativos, inspiradores. Será una galería viva para dar forma al nuevo imaginario Smart Citizens (ciudadanos inteligentes, inteligencia colectiva) en contraposición al de Smart City (más vertical y centrado en la tecnología). En SmartCitizens.cc se encontrarán lo académico, lo (re)creativo, lo poético, lo procesual.

Los contenidos de actualidad serán divuglados en los perfiles de Facebook y Twitter. Circularán extensamente en el hashtag #SmartCitizensCC en todas las redes sociales. Y podrán leerse comodamente en la revista social construida a partir del  mismo hashtag #SmartCitizensCC en Rebel Mouse. Sin embargo, quien busque reposo, contenido más profundo, estética de la inteligencia ciudadana, tendrá que asomarse a SmartCitizens.cc. La plataforma dará voz a los proyectos y colectivos mapeados en la exposición SmartCitizens y a los que se estén sumando al proceso #SmartCitizensCC. Pero será también un miradora procesos y proyectos de todo el mundo en el que la inteligencia ciudadana sea clave en la transformación de las ciudades y la sociedad en general.

De hecho, los contenidos del proceso #SmartCitizensCC no acapararán el espacio de SmartCitizens.cc. En la plataforma ya se pueden encontrar entradas sobre procesos mapeados en la exposición Smart Citizens (como Desayunos Ciudadanos o El Campo de Cebada), sobre partes del proceso #SmartCitizensCC (como De la cooperación al empoderamiento transnacional), sobre proyectos ajenos al proceso (como Guía fantástica de São Paulo, Mapping the commons o atNight), contenido teórico alrededor de los paradigmas abiertos (como Qué es el procomún o Inteligencia colectiva para reinventar la sociedad), cápsulas poéticas (como #CiudadesEmocionales: Lima Neón o Hacking the city).  Los procesos urbanos de las revueltas en red que agitan el planeta están presentes en entradas como Arquitecturas (collage) de la revolución.

En los próximos días, los colectivos / redes que estamos implicados en la expansión del proceso #SmartCitizensCC (Paisaje Transversal y Futura Media) compartiremos un nuevo protocolo de comunicación abierta que podremos a disposición de quien quiera incorporarse al proceso.

#SmartCitizensCC dialoga con Ciudades Emocionales

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// Ciudades Emocionales y #SmartcitizensCC se unen conectarán cuatro ciudades (: Sao Paulo, Recife, Barcelona y Madrid) con un hangout y un conjunto de actividades. 

// Las dos iniciativas se conectarán este miércoles 27 a las 17.00 (hora española) a través de un hang out donde participarán iniciativas de Sao Paulo, Recife, Barcelona y Madrid. En Madrid, se seguirá el encuentro desde el Campo de la Cebada. En São Paulo, en el SESC Bom Retiro.

La proceso SmartcitizensCC y la iniciativa Ciudades Emocionales se unen para realizar en conjunto actividades y entornos de diálogo para el intercambio de métodos, procesos y contenidos que mueven y transformen la vida en las ciudades.

Para reforzar esta colaboración, este miércoles 27 a las 17 horas ( hora española) se unirán los proyectos #SmartcitizensCC y #CiudadesEmocionales en El campo de Cebada a través de una conexión en directo vía hangout entre Madrid – Barcelona – São Paulo – Recife. En el hangout participarán los colectivos Ônibus Hacker (São Paulo), laboratorio sobre “cuatro ruedas” formado por hackers con el objetivo de ocupar las ciudades brasileñas con acciones políticas; BaixoCentro, movimiento de ocupación civil, que quiere romper, cortar y correr por las calles; el colectivo Arrua, (São Paulo). Desde Recife, también nos acompañarán el colectivo Direitos Urbanos. En España, acompañarán desde el espacio autogestionado El Campo de la Cebada, Paisaje Transversal, el Colectivo C4C y Trànsit Projectes.

Ciudades Emocionales es una linkpedia de ideas, imaginarios, anécdotas, lugares y soluciones urbanas compartidas por personas de todo el mundo. Un archivo en constante cambio que se vale del gran flujo de producto culturales (vídeos, fotografías, textos, enlaces) para ordenar y construir discursos y reflexiones sobre hacer ciudad y ciudadanía a partir de la emociones que nuestros espacios urbanos provocan en nosotros.

#SmartcitizensCC es un proyecto que nació como exposición interactiva que profundiza en el concepto de smart cities situando el foco sobre la ciudadanía, cuyo propósito es reivindicar que no hay ciudades inteligentes sin ciudadanos inteligentes. Esta muestra ha sido desarrollada por la plataforma Paisaje Transversal en colaboración con el Centro Nacional de Tecnologías para la Accesibilidad y recoge en total 53 proyectos que visibilizan cómo la ciudadanía hace un uso inteligente de la ciudad desde cuatro perspectivas diferentes: el ciudadano como sensor, como decisor, como informador y como emprendedor.

El proceso #SmarcitizesCC se expande con la incorporación de Futura Media, la realización de hangouts glocales y la gestión colectiva de perfiles sociales. El proceso aspira a construir plataformas comunes, compartir protocolos e incidir en procesos de innovación ciudadana.

15Muebles Remix

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No ha podido evitarlo: he remezclado el magnífico Manifiesto Mobiliarista que abre el proceso 15Muebles para repensar, recrear y reinventar la ciudad. La imagen es un montaje que yo mismo hice para el texto La comuna P2P de Madrid. Me limito a añadir frases al texto original y algunos links, con lo que el texto encajaría en lo que Eduardo Navas denomina remix reflexivo: “el remix reflexivo alegoriza directamente y extiende la estética del sampling como se practica en el estudio musical por DJs de los setentas, donde la versión remezclada desafía al aura del original y clama autonomía aún cuando lleva el nombre del original“. 15Muebles Remix es una remezcla tímida, que como todas es una declaración de amor al texto original.

He usado frases de Neuromante (William Gibson), Urban Versioning System 1.0.1 (UVS) ( Matthew Fuller y  Usman Haque), Por una antropología de la movilidad (Marc Augé), Edugrafología: los mitos del diseño y el diseño de mitos (Víctor Papanek), El derecho a la ciudad (Henry Lefebvre), Las plazas invisibles (obra colectiva), La sociedad del espectáculo (Guy Debord) y Las ciudades invisibles (Italo Calvino).

                                                         MANIFIESTO MOBILIARISTA REMIX

Se amontonan las ruinas en la ciudad. Se amontona el abandono, también los campos, y la esperanza. El cielo tiene color de una televisión sintonizada en un canal muerto. La ciudad espectáculo es una relación social mediada por imágenes. Pero hay esperanza. Democracia L’Oreal Ya.

La ciudad es hoy el mayor asentamiento y distribuidor de flujos, movimientos y excedentes de capital. Turistas, automóviles y datos vertebran el movimiento-mobiliario de la ciudad.

Si la ciudad no se mueve, nos dicen, se inmoviliza. Sólo un valor inmueble puede amortizar y sacar rédito al asentamiento inmóvil. Sólo al inmueble le es permitido no moverse, permanecer mudo, sedentario, en el capitalismo urbano-hipotecario. No hay sedición si el sedentario es un metro cuadrado.

No puede, empero, la ciudad conformarse con el vacío simbólico del metro cuadrado. No hay movilidad posible al interior desahuciado de una metáfora.

Frente a los destellos y las luces de la ciudad-móvil planteamos el hormigueo medi terraneum de una ciudad-mobiliaria. Frente a la ruina inmobiliaria proponemos un ejercicio de mobilización (sí, con be de mueble) que libere y emancipe las materialidades políticas de la ciudad.

Las visitas-excursiones dadaístas; las deambulaciones surrealistas; las derivas situacionistas; la transurbancia stalkerista – la ciudad-itinerante hunde sus raíces en tradiciones insomnes. La ciudad es una sucesión en el tiempo de ciudades diferentes, alternadamente justas e injustas.

Pero el desahucio y el desierto inmobiliario llaman a un urbanismo de más amplia y ambiciosa radicalidad. Un ejercicio que no se limite a descubrir y soñar y relatar la ciudad posible sino a amueblarla. Una semiótica y una simbólica y una poética y una política y una práctica de ciudadanos terraformándose. Materia ciudad.

15 Muebles ensaya un ejercicio de crítica y pedagogía urbanas a partir de los viajes y los descubrimientos de la materia. Nace así el ‘mueble’ como episteme radical.

El mueble como práctica auto-constructiva, infraestructural y conceptual, fiel a las capacidades sociales y críticas que recorren y despliega la ciudad de Madrid hoy.

Muebles que nos infraestructuran, que nos infraprovocan.

Infraestructuras para pro-vocar: para hacer salir nuevas voces, extraer nuevos territorios semánticos y materiales de la ciudad en ruinas que habitamos.

Provocaciones donde el habitar es vocación, no vacación, y requiere una formación y apuntalamiento constantes. El mueble se vuelca y se revuelca en la ciudad. Todos los ciudadanos son diseñadores. Tenemos que permitir que más y más personas creen sus experiencias, servicios, herramientas y artefactos.

15 Muebles ensaya la liberación del mobiliario urbano en toda su potencia: muebles que se ‘mueben’, abriendo sus diseños, sus folios e iconografías, pero también excitando y moviendo sus capacidades pedagógicas y de aprendizaje. Muebles-itinerarios para el asombramiento y re-encantamiento. Pedagogías en mobimiento. Pensar la movbilidad es también repensar el tiempo.

El mueble llama a la emancipación de las infraestructuras urbanas. Abandonamos la plaza como residencia política y ‘sacamos la crítica a paseo’. Des-plazamos al hombre moderno como sujeto político por excelencia. Lo mobemos. Lo conectamos. El vínculo es más conceptual que material: es el lugar donde las fuerzas median y se enfrentan. Importante: no te sientas propietario del plan.

Usa la plaza como una bufanda, como un sombrero, como un puente entre el suelo y el cielo. Si sigues pensando que la plaza es un cuadro estático, no tienes más que rasgarlo. Te darás cuenta que el cuadro empieza al otro lado, debajo del lienzo, y que se desdobla en un caleidoscopio que te incluye. Las ruinas de las ciudades abandonadas también son telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

El mueble frente al inmueble. El mobiliarismo frente a la movilidad.

15 Muebles es un andamio para amueblar elderecho a la infraestructura de la ciudad: un juego de escalas, góndolas, maderas y ruedas que ofrece soporte auxiliar a la decadencia y ruina de la ciudad contemporánea.

15 Muebles es una araña que tensa y sostiene el desmoronamiento de la ecología urbana: una estructura artrópoda que urde nuevas ‘redes’ para una ciudadanía en caída libre.

15 Muebles quiere contribuir a pensar, pero sobre todo a construir colaborativamente la ecología conceptual e infraestructural de una ciudad común.

15 Muebles es un homenaje a ese momento de experimentación urbana cuya figuración ejemplar supuso #acampadasol: muebles-experimento, prototipos-arácnidos que ensayan qué significa construir ciudad hoy.

15 Muebles quiere así poner en cuestión y problematizar lo que entendemos hoy por espacio público: sus infraestructuras, su mobiliario conceptual, sus metodologías convivenciales, las condiciones materiales de la hospitalidad.

15 Muebles es un prototipo de ciudad. La ciudad es un libro inacabado.

#SmartCitizensCC, inteligencia colectiva para reinventar la sociedad

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¿Ciudades inteligentes o ciudadanos inteligentes? ¿Tecnología como sinónimo de infraestructuras electrónicas o como inteligencia colectiva? ¿Qué es la inteligencia ciudadana? La muestra interactiva SmartCitizens, comisariada por Paisaje Transversal para el Centro Centro Cibeles de Cultura y Ciudadanía de Madrid, no pretende encontrar respuestas. Sin embargo, los cincuenta y tres proyectos incluidos en la exposición buscan colectivamente un ángulo diferente: el epicentro de las experiencias y procesos son las personas y no lo que el mercado denomina tecnología.

Los proyectos incluidos en SmartCitizens parecen murmurar aquella sentencia del filósofo de la cibercultura Ted Nelson: “Nuestros cuerpos son hardware, nuestro comportamiento software“. De LiberaTuBici a FixMedia.org, de Datea a Desayunos Ciudadanos, de El Campo de Cebada a La Galería de Magdalena, las experiencias recogidas en SmartCitizens crean un nuevo imaginario: el de los ciudadanos inteligentes. Frente al modelo de Smart City – basado en datos cerrados, centralizados y gestionados verticalmente – el paradigma SmartCitizens representa un grito coral, fresco, descentralizado, colectivo. Nosotras, y no las iniciativas que nacen de forma vertical en el seno de compañías multinacionales, somos smart / inteligentes.

Por si fuera poco, la muestra SmartCitizens da un nuevo giro de tuerca: la exposición libera el código de su contenido. Cualquier persona puede replicar, remezclar, reducir o ampliar la exposición con proyectos locales. La exposición -material, vídeos, tríptico, galería de imágenes – está a disposición con licencias libres en un microsite. Desde Futura Media hemos aceptado el reto de embarcarnos en el proceso #SmartCitizensCC. Queremos que la muestra pase ser un proceso. Una caja de herramientas. Un catalizador de conexiones. Un escenario de aprendizaje colectivo. Una exposición P2P (peer-to-peer), replicable en cualquier ciudad del mundo. Una muestra glocal (global+local) que difumina las fronteras
Intuimos, eso sí, cinco desafíos en este proceso:

-El primer desafío de cualquier exposición en la era red es convertirse en un proceso. Por todo ello, para ir más allá de una exposición, estamos creando perfiles en redes sociales que no serán apenas para hablar de la exposición, sino para conversar, intercambiar métodos, procesos, agenda. Serán perfiles de lo común, en el que la interacción prevalecerá sobre la difusión.

-El segundo desafío de una exposición es transformase en una muestra expandida. El espacio expositivo se queda pequeño, limita el contenido de la misma. Distribuir el contenido expositivo por el barrio, ciudad y/o mundo sigue siendo un reto. El primer paso, pues, es liberar el contenido de SmartCitizens, que ya es una muestra libre, con licencia copyleft. El Do It Your Self (DIY, hazlo tú mismo) o Do It With Others (DIWO, hazlo con otros) pasarán a ser el sistema nervioso de lo que ocurra a partir de ahora con #SmartCitizensCC. Cualquier persona podrá replicar la muestra o parte de ella. Cualquiera podrá incorporar elementos locales. Será una muestra glocal, infinita y mutante.

-El tercer desafío es que una muestra no se convierta en una marca y sí en una plataforma de diálogo. El mejor branding pasa a ser el cultivar diálogos, incentivar vínculos y conectar pares. El intercambio de experiencias, métodos, protocolos, se convierte en la moneda social del proceso.

-El cuarto desafío es transformar una muestra en un laboratorio itinerante. Que el conocimiento, prototipos y bagajes de las redes y colectivos participantes en SmartCitizens se conviertan en un hub urbano flexible, itinerante, replicable. Generar espacios de reflexión / acción en el territorio, zonas autónomas temporales de intercambio de conocimiento. Un laboratorio post it que genere intervenciones en las ciudades.

-El quinto desafío es construir un imaginario de “Inteligencia Ciudadana” para contraponer al concepto Smart City fabricado por el mercado y que transforma las urbes en algo previsible en manos de las compañías multinacionales. #SmartCitizensCC no es un hashtag. Es ágora, es máquina de relatos, es fábrica de nuevos mundos.

Serendipia al poder. Remezclemos ese grito tan de la era red:  “el pueblo, distribuido, jamás será vencido”.

 

Perfiles sociales de #SmartCitizensCC

Facebookhttp://www.facebook.com/smartcitizensCC   // Twitter:  https://twitter.com/SmartcitizensCC // Flickr:  http://www.flickr.com/photos/99346985@N04/ (pronto abriremos un álbum común titulado Smart Citizens / Inteligencia Ciudadana).

Microsite SmartCitizens con los materiales para descargar

http://smartcitizens.paisajetransversal.com/

#SmartCitizens_CC, conectando la inteligencia ciudadana

«¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA CIUDADANA?» SMARTCITIZENS CENTROCENTRO from SMARTCITIZENS on Vimeo.

¿Qué es la inteligencia ciudadana? ¿Qué es una práctica ciudadana inteligente? A bote pronto, la muestra interactiva Smart Citizens, comisariada por Paisaje Transversal, parece contener las respuestas. Los cincuenta y cuatro proyectos incluídos en la exposición y la instalación multimedia de lacasinegra, son un estimulante paseo por las ciudades en la era red. Sin embargo, Smart Citizens, más que querer responder, pretende ser un catalizador de nuevas preguntas.

¿Qué activa la inteligencia ciudadana en entornos urbanos? ¿Qué infraestructuras físicas y digitales necesita una urbe para generar procesos participativos? ¿La colaboración en red puede transformar los espacios físicos? ¿Cómo se construye un proceso abierto entre instituciones y ciudadanos que mejore la eficiencia de la urbe? Las respuestas, desde luego, parecen fluir en cada uno de los proyectos incluídos en la muestra. Un detalle:  la mirada de la muestra está puesta en los procesos creados por los ciudadanos y no en la tecnología de la denominada smart city (ciudad inteligente). “Nuestros cuerpos son hardware, nuestro comportamiento software“, solía decir el filósofo Ted Nelson. “Nuestras ciudades son procesos, nuestros cuerpos sensores”, parece susurrar la muestra Smart Citizens.

Organizada en cuatro secciones – Informador, Sensor, Decisor, Emprendedor – SmartCitizens resalta el potencial de las multitudes conectadas y de la acción colectiva. Y deja en evidencia algunos costosísimos proyectos que bajo el paraguas de la smart city incentivan los datos centralizados y la gestión vertical de los mismos. No existen ciudades inteligentes sin ciudadanos inteligentes. Y nada mejor que despertar la inteligencia colectiva que desarrollar herramientas y/o plataformas abiertas como Datea, Meipi o What If Cities.  Sin embargo, una herramienta y/o plataforma no garantizan el nacimiento de una comunidad. Mucho menos su implicación a medio plazo en un proceso. Y en el paseo Smart Citizens siguen surgiendo más preguntas: ¿existe una fórmula para activar las comunidades por el bien común?

Tal vez por eso, Smart Citizens pone especial acento en mapear procesos humanos, dinámicas participativas en territorios compartidos (ya sean digitales o analógicos) o proyectos donde la colaboración mejora el funcionamiento de algo. De Fixmedia (mejora colectiva de noticias) a Desayunos ciudadanos (encuentros en el espacio físico), pasando por  El Campo de Cebada (espacio autogestionado de Madrid), Goteo (crowd funding orientado al bien común) o LiberaTuBici. Las ciudades son un organismo. La información/acción ciudadana mantiene ese organismo vivo. Y el cuerpo común de la urbe muta y renace en el nosotros. La instalación de La Casi Negra continúa en la participación de #SolTube (cualquiera puede enviar su vídeo). El paseo de la exposición sigue en cada uno de los proyectos mapeados, en las redes y en las plazas.

Smartcitizens podrá visitarse gratuitamente en el CentroCentro de Madrid (Plaza Cibeles 1) de martes a domingo, entre las 10.00 y las 20.00, hasta el 29 de septiembre de 2013.

Serendipia, la innovación como sorpresa

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Imagen de la muestra Cybernetic serendipity – The computer and the arts (Londres 1968)

Hubo una época —no tan lejana— en la que la innovación dependía exclusivamente de departamentos de I+D (Investigación y Desarrollo). Las ideas se mantenían cerradas a cal y canto. Y apenas los gurús designados por la empresa tenían capacidad para ‘innovar’. Hubo una época —hace pocos años, apenas meses— en la que se diseñó para la innovación un recorrido fijo, rígido, inquebrantable. La innovación era un crucero cool, sí. Pero totalmente previsible. Un cóctel insulso y aburrido. Pero un día la fórmula I+D, gota a gota, empezó a deshacerse en mil pedazos.

Nadie sabe si la culpa fue de los muchachos de Google, que empezaron a jugar al futbolín en su horario de trabajo. O de los ciberpunks, que tenían nostalgia por cómo navegaban sin rumbo por la primera blogosfera, sin Facebook ni redes cerradas. O si los responsables fueron el caos coral de la Wikipedia, la inteligencia colectiva y el out sourcing que dejaba en manos de los clientes parte de la innovación de una marca. Tal vez, la conexión de todo con todo, Internet de las cosas y las redes sociales también pusieran su granito de arena píxel. Y el estallido de la crisis, claro, la ausencia de respuestas, el agotamiento de los planes de urbanismo… El mundo empezó a ser transversal, colateral, híbrido, imprevisible. Y una palabra comenzó a ser utilizada con especial incidencia en ámbitos muy diferentes: la serendipia.

La serendipia no aparece en el diccionario de la Real Academia Española. La serendipia, según la Wikipedia, “es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta”. Serendipia, en sentido amplio, es “la casualidad, coincidencia o accidente”. No es el descubrimiento en sí. Es el proceso. O la facilidad para meterse en ellos. La historia está llena de descubrimientos e invenciones nacidas por serendipia. Las notas pósit, el LSD, la viagra o algunas de las ideas de Einstein son fruto de la serendipia.

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Sin embargo, solo ahora se está hablando con insistencia de serendipia. ¿Por qué? En realidad, ‘serendipity’ es un neologismo acuñado por Horace Walpole en 1754, a raíz de un cuento tradicional persa, Los tres príncipes de Serendip, en el que los protagonistas, unos príncipes de la isla de Serendip (la actual Ceilán), solucionaban problemas apoyados en el azar. Sin embargo, serendipity nunca fue un término muy usado hasta finales del siglo XX. Pero siempre estuvo ahí. La serendipia, por ejemplo, fue la piedra angular del movimiento situacionista de los años sesenta. La deriva, perderse en la ciudad, construir situaciones al margen de las rutinas. Todo en el situacionismo sabía/olía a serendipia. No es casualidad que en la era de internet, de las conexiones, la serendipia y el neosituacionismo estén llegando de la mano.

El urbanista estadounidense Mark Shepard, uno de los creadores de la aplicación móvil Serendipitor, es uno de los impulsores de este neosituacionismo móvil. La app no ayuda al usuario a encontrar una ruta o un producto para comprar. Incentiva la pérdida, la sorpresa. Nos traslada a la ciudad-novedad, a la urbe irrepetible, a una suma de detalles desconocidos. Serendipitor no es la única aplicación. La Dérive APP, por ejemplo, también incentiva la serendipia urbana.

El reciente Transcoding Situationism, Updating dérives around SI Manifesto, una remezcla colectiva del clásico Manifiesto Situacionista, realizada por Ethel Baraona y César Reyes de DPR-Barcelona, es un claro ejemplo del auge de la serendipia. El texto, que fue escrito en una residencia en el Think Space CFP, es un auténtico pelotazo de serendipia. Con pequeños textos de Marshall McLuhan, Julio Cortázar, Georges Perec o el Comité Invisible, este manifiesto ‘remix’ habla de improvisación colectiva, de colaboración, de relaciones personales.

“¿Qué es la situación? Es la realización de una ciudad mejor, construída por interacciones humanas y no por infraestructuras”. La ciudad como sorpresa. La ciudad como vínculos imprevistos. Un grito recorre el mundo, sí. Y se pega como insistente vaho a todos los espejos. No contrates a un guía profesional en Nepal: consigue uno aficionado que cree casualidades en Sherpandipity. Olvídate de los paseos turísticos prefabricados, confía en las rutas hackers de Login_Madrid para conocer la urbe sin un plan determinado. Pero la serendipia ha irrumpido en otro ámbito hasta ahora sagrado: la innovación empresarial. Mientras Silicon Valley sigue imponiendo sus agresivas condiciones a los emprendedores y apuesta por el clásico modelo de startups e incubadoras, otro modelo está naciendo. Y en este nuevo paradigma innovador la serendipia es el sistema nervioso. No es paisaje. Ni actitud. Impregna todo.

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Imagen de la muestra-taller ‘Serendipia, un laberinto abierto’ de Trànsit Projectes

El espacio de coworking Seats2Meet.com, que nació en la ciudad holandesa de Utrech, es uno de los responsables de este nuevo camino. En realidad, no es un espacio de coworking al uso. No cobra nada por el uso de sus instalaciones. Apenas incentiva la participación, el aprendizaje informal, la flexibilidad, los encuentros fortuitos. Y tienen un sistema —una plataforma web— para incentivar el intercambio de todo el capital social (las capacidades, el talento).

La única condición para frecuentarlo es compartir. Seats2Meet.com incentiva las conexiones, el sentimiento de pertenencia, la libertad. Y su rentabilidad llega por otros caminos: compartir procesos, ofrecer servicios. El investigador Sebastian Olma hace un buen análisis de este proceso de innovación asimétrica en su libro Serendipity Machine: “En el contexto de Seats2Meet.com, la serendipia significa una creciente posibilidad de encuentro que añadirá valor a la actividad emprendedora de una persona”. La innovación como serendipia. La innovación como sorpresa.

Tal vez, uno de los textos que mejor resume esta nueva ansia de serendipia sea La promesa de la desorganización, del sociólogo Antonio Lafuente. “Para innovar hay que desorganizar, desburocratizar, descentralizar o desjerarquizar”, escribe. Al final del texto, el pensador lanza ideas, versos, dardos; globos coloridos, caóticos, imprevisibles, que se pierden en el horizonte, desgobernandos por la brisa de la serendipia: “Situemos el objeto equidistante respecto a las ignorancias de cada uno de los participantes. Creemos un objeto frontera. Cuidemos que nadie se sienta preferentemente ubicado para comprenderlo mejor. Experimentemos la fuerza que mana de esta inestabilidad. Fomentemos la discrepancia sin cuartel. Hagamos explícitas las divergencias conceptuales. Señalemos el flujo inopinado de prejuicios. Luchemos contra el consenso funcional. Confrontemos el sesgo hacia la normalidad (…) Hagamos filosofía de garaje, practiquemos la cultura hacker, despleguemos la imaginación crítica, valoremos el aura de lo colateral, apreciemos el colorido de lo criollo. Hagamos diseño negro como se hace novela negra, o humanidades ficción como haríamos ciencia ficción”.

Este texto apareció en el número de abril de la revista Yorokobu

Convoca!, una plataforma para dinamizar el espacio público

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A partir de ahora, ya es posible hacer check in desde un teléfono móvil en una manifiestación en el espacio público. Utilizando la plataforma Convoca! (convoca.cc) que acaba de lanzar el colectivo Outliers, cualquier usuario puede crear un encuentro en el espacio público. De esta manera, ya sea un concierto de música o una manifestación, cualquier persona que utilice Twitter puede hacer check in en una multitud. Además, Convoca! ofrece la posibilidad de añadir diferentes narraciones multimedia (fotos, vídeos, textos) geolocalizadas. En su blog explican todos los detalles.

Convoca! es una evolución natural de la plataforma Voces25S que Outliers lanzó para mapear la convocatoria Rodea el Congreso del pasado 25 de septiembre. La plataforma asociaba un color a diferentes hashtags de Twitter:  #tranquilo #cargas #fotos #envivo. Y así mapeaba en tiempo real a través de la geolocalización de cada usuario el estado de Rodea el Congreso. Bastaba tuitear con la geolocalización activada y usar los hashtags propuestos. El éxito fue tal, más de un millón de visitas, que Outliers se planteó dar una vuelta de tuerca a la plataforma.

Convoca! es una herramienta que ofrece muchas más posibilidades que Voces25S. Para empezar, da más libertad al usuario, que ya no tiene que restringirse a determinados hashtags. Por un lado, Convoca! empodera al usuario: cualquier puede crear un encuentro y añadir su propia narración. Por otro lado, conecta la inteligencia colectiva en los espacios comunes, ya sea ciudad o campo. Quizá la novedad más interesante sea la resaltada al inicio de este texto: la posibilidad de hacer check in en una multitud. Otras plataformas o aplicaciones móviles priorizan los espacios de consumo. Convoca! permite que cualquier persona haga un check in y comunique su presencia en una multitud. Además, la presencia de cada usuario refuerza el nivel de prominencia del punto en el mapa. Cuantas más personas haya en la multitud más se acercará al concepto de multitud inteligente (smart mob) que acuñó Howard Rheingold.

Envié al colectivo Outliers un cuestionario sobre Convoca! para elaborar este texto. Las respuestas de Oscar Marín Miró (@oscarmarinmiro) son tan interesantes que las reproduzco enteras en formato entrevista.

¿Cómo evolucionó la plataforma #Voces25S que pusisteis en marcha antes del Rodea el Congreso del pasado 25 de septiembre hasta Convoca!?

Voces25S fue un prototipo rápido para averiguar si la idea que teníamos en la cabeza (el cruce semántica-espacio-tiempo) tenía algún sentido práctico en el contexto de Rodea el Congreso del 25 de Septiembre de 2011. Por otro lado, también dudábamos de si el hecho de que la comunicación fuera 100% a través de Twitter pero el mapa fuera una página web externa, iba a ser un impedimento para su uso: no sabíamos si iba a generar confusión al usuario. Debido al gran éxito (cerca de un millón de visitas durante el 25-S), no sólo se confirmó la utilidad, sino que se plantearon nuevos retos por parte de los usuarios: que la plataforma fuera de código abierto; y si se podía abrir el vocabulario usado en la aplicación mediante hashtags libres. Es decir, que la semántica fuera libre y emergente.

Consideramos que Convoca! es la evolución natural. Es una plataforma de código abierto, con semántica (hashtags) libre y optimizada para gran concurrencia y número de usuarios simultáneos. Cualquiera puede desplegar el código (Django+MySQL), abrir una cuenta de Twitter y empezar a funcionar. Si quieres mapear concursos de fotografía geolocalizados, puedes. Si quieres mapear manifestaciones, también. Y si quieres mapear eventos, sean del tipo que sean, también. Sólo tienes que usar una cuenta de Twitter con tu narrativa particular e incentivar el mapeo, via retuits, por ejemplo.

¿Por qué potenciar el espacio público con tecnología social?

Porque pensamos que en el pulso Top-Down vs Bottom-Up de la organización urbana, hay que empezar por el espacio público. Y más importante todavía: son los propios ciudadanos los que tienen que gestionarlo… ¡son sus impuestos!. Mientras la primera aproximación tiene un claro tinte de eficiencia, y por tanto, político-económico, la segunda puede volver a unirnos en un derecho tan básico y tan esencial para la felicidad como es el de volver a valorar las actividades sociales, por un lado, y apartadas de los circuitos económicos, por otro.

Estas conexiones nos vuelven a unir para poder volver a ser una tribu auto-organizada. El elemento cercanía nos permite escapar de una circunstancia muy asociada con la socialización de la red: Tenemos relaciones con perfiles muy parecidos al nuestro, que a lo mejor no hemos visto nunca físicamente, pero es posible que no nos relacionemos ya tanto con nuestros vecinos. El espacio público puede ser el aglutinador de estos dos factores: proximidad y acciones sociales al margen de los circuitos comerciales.

Exacto. Convoca! incentiva el encuentro de personas, sin embargo de forma muy diferente a FourSquare, por ejemplo, donde priman los lugares comerciales para el encuentro. ¿Por qué este giro?

Estamos hartos de ver que las señalizaciones en la mayoría de los mapas, son un ejercicio de monetización de la aplicación a través de la geolocalización de servicios comerciales, por un lado. También se ven muchos mapeos no comerciales, pero que acaban muriendo. ¿Por qué? No lo sabemos, pero intuimos que tiene que ver con que estamos heredando la manera tradicional de utilizar un mapa en las nuevas aplicaciones bottom-up.

Una de las respuestas de Convoca! a esta problemática es la implementación del check-in. No como incentivo al usuario, que también puede serlo, sino a la convocatoria en sí misma, de tal manera que de un vistazo al mapa, sepas dónde están sucediendo cosas con una cierta afluencia, por un lado, y por otro, que estén cerca de ti. Es decir: tu presencia en un evento hace ese evento más relevante.

MediaLab Prado, diez años de innovación

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Imagen: una modificación de la aparecida en Nómada Blog

Para algunos de los grandes gurús de la innovación la palabra del momento es lab. Laboratorio, tal vez, no sea la traducción más apropiada. La definición de la Real Academia de la Lengua de “laboratorio”, de hecho, es insuficiente: “Lugar dotado de los medios necesarios para realizar investigaciones, experimentos y trabajos de carácter científico o técnico”. El matiz habría que buscarlo en el nacimiento del Media Lab del Massachusetts Institute of Technology (MIT), en 1985: un espacio donde converge la tecnología, el arte multimedia y el diseño. Sin embargo, en los últimos años, el modelo MIT parece estancado y obsoleto. Y están surgiendo otros labs más innovadores y relevantes. Y aquí es donde el MediaLab Prado, que acaba de cumplir diez años e inaugura su nueva sede en la Serrería Belga de Madrid, se ha erigido como la gran referencia mundial de la era de los labs.

¿Qué es exactamente un lab? ¿Un laboratorio tecnológico? ¿Un espacio multidisciplinar abierto a la ciudadanía? Quizá no sea necesario acotar del todo la definición de lab. Tal vez baste con observar el paisaje global y fijarse en algunos detalles locales. Cualquier ciudad que quiera reinventarse y adaptarse a la era de las redes apuesta por un lab urbano como el Laboratorio del Procomún de Rosario, en Argentina. Los centros culturales están mutando hacia un paradigma más abierto más allá de los objetos artísticos, como el Ljudmila Media Lab (Liubliana, Eslovenia). Los espacios de arte digital, como el prestigioso Eyebeam de Nueva York, se reciclan apoyándose en lo colaborativo. En todos los casos anteriores el común denominador, la inspiración y el modelo es el MediaLab Prado del Ayuntamiento de Madrid. Y así ocurre con decenas de instituciones, labs, universidades y centros culturales de todo el mundo. Cualquier ciudad del mundo sueña con tener algo parecido al MediaLab Prado. ¿Pero por qué el ADN de este mediaLab se ha convertido en el objeto de deseo de sectores tan dispares como la innovación tecnológica, la cultura o la participación cívica?

 

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El secreto (a voces) del MediaLab Prado podría estar en una definición de José Luis de Vicente: “es una incubadora de comunidades”. De hecho, ambas palabras, “incubadora” y “comunidad” han estado en boga en los círculos del Silicon Valley y las agencias de community managers anglosajonas. Sin embargo, casi nunca han ido de la mano. Y es que la innovación en la Era Red camina, como recogen Juan Freire y Antoni Gutiérrez Rubí en el Manifiesto Crowd, hacia otras direcciones: “Los viveros de empresas (siglo XX) han muerto y han nacido los espacios de innovación colectiva (siglo XXI)”. La “incubadora” es insuficiente si no existe una “comunidad”. Y por eso un lab – su espacio físico y su capa digital – tienen que ser ante todo una plataforma abierta. Por eso el MediaLab Prado se ha convertido en un espacio de convivencia, innovación y co-creación colectiva tan importante.

El MediaLab Prado es una plataforma, física y digital. Es en espacio físico abierto a todo el mundo y una laboratorio de ideas conectadas en red. El MediaLab es un laboratorio interdisciplinar para crear e innovar. Y un detalle importantísimo: su fortaleza no reside apenas en la programación propia, cocinada por comisarios y especialistas. Su vigor también está en los grupos de trabajo, encuentros y proyectos cocinados de forma horizontal por las comunidades de ciudadanos que frecuentan la sede del MediaLab Prado o participan en él digitalmente. Cada viernes, por ejemplo, existe un open lab en el que cualquier persona puede colaborar y crear proyectos con cualquier persona. Y aquí está otro detalle crucial: el prototipado, término que viene de la cultura digital y de la programación informativa. La cultura del prototipado no genera productos definitivos y cerrados. Trabaja de forma transparente y colectiva en proyectos abiertos, mejorados en tiempo real por la inteligencia ciudadana. Además, el MediaLab Prado se ha convertido en un espacio catalizador donde se encuentran la cultura, la tecnología, las redes, la ciencia, la educación y la innovación.

Sin duda, las líneas de trabajo oficiales del MediaLab Prado son ejes reconocidos, necesarios y relevantes. Su Interactivos? (laboratorio sobre aplicaciones creativas y educativas de la tecnología), su Visualizar (visualizaciones de datos y ciudadanía) o su Laboratorio del Procomún (investigación transversal alrededor del commons) son clarísimas referencias internacionales. Sin embargo, no menos influyentes son los grupos de trabajo auto gestionados Funcionamientos: Diseños abiertos y remezcla social o Género y Tecnología, por citar algunos. El MediaLab Prado es más que un centro cultural, mucho más que un edificio lleno de obras de arte o infraestructuras tecnológicas. Es un conector, un hub, una plataforma que activa la inteligencia colectiva que está transformando la industria, la economía, la tecnología, la educación y el arte en todo el planeta.

8650721371_42c27faed5Imagen: La serrería Belga. Licencia: Creative Commons Share Alike

¿Cuáles son los desafíos del MediaLab Prado en esta nueva época? Sin duda, muchos. Uno importante es canalizar la innovación empresarial y navegar en los nuevos paradigmas económicos. En un momento en el que el mismísimo The Economist le dedica una portada a la sharing economy (economía compartida), el MediaLab Prado está muy bien situado. Y puede convertirse, si sigue su ya reconocida senda, en un gran catalizador de la inteligencia ciudadana, las redes, la cultura abierta y la innovación que necesita Europa. De hecho, la conexión de personas en MediaLab Prado de estos años ha dado pie a proyectos y start ups ciudadanas como MLP, Play the Magic, Open Materials, Hackteria, Lummo, Muimota, Máster DIWO, Ultralab o Data Citizen Driven City, entre muchos otros. Algunos nuevos grupos de trabajo como el IoT Madrid (Internet de las Cosas) o proyectos en exhibición como Impresoras 3D: Makerbot y Reprap son toda una apuesta de futuro.

Sin embargo, en un momento en el que la mayoría de la población del planeta se concentra en ciudades, el gran desafío del MediaLab Prado es la innovación urbana. No es casualidad que algunos de los labs influyentes en el mundo estén apostando sus cartas a la innovación urbana, como  el CityLab de Cornellà en Barcelona o el BMW Guggenheimlab de Nueva York. Por eso, es vital que el MediaLab esté situado en el corazón histórico de Madrid. Su vocación urbana es patente en grupos de trabajo como Ciudad y procomún, la nueva estación de Ciencia Ciudadana o proyectos como Hacer barrio o Quality Eggs. 

La historia del barrio de las Letras donde se ubica el MediaLab Prado nos brinda otra clave interesante. Las instituciones científicas fueron las responsables del primer ensanche de Madrid y la expansión del barrio de las Letras. En el siglo XVIII, en apenas tres décadas la ciudad vio cómo se levantaban el Jardín Botánico, el Observatorio Astronómico, la Academia de Ciencias (hoy Museo del Prado), el Hospital General hoy Museo Reina Sofía) y el Gabinete de Máquinas (destruido, pero cerca del antiguo Museo del Ejército). El nuevo emplazamiento del MediaLab Prado, la Serreria belga, es otra metáfora: la era industrial que abandonó los entornos urbanos.

Por todo ello, convertir un espacio industrial abandonado en un lab de innovación ciudadana justo donde empezaron a dialogar las letras y las ciencias es una metáfora verdaderamente prometedora.

Think Cities, innovación educativa en territorios híbridos

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Tras la exitosa experiencia de la plataforma Think Commons, una sesión de videochat sobre cultura colaborativa y procomún desarrollado por el arquitecto y urbanista Domenico Di Siena, nace Think Cities, un proyecto de investigación y educación dedicado a la Innovación Urbana y la Gestión del Territorio. En él coinciden los conceptos de espacios híbridos (analógico+ digital), educación expandida (más allá de las metodologías y lugares clásicos de aprendizaje) y glocalismo (local + global). La sesión de presentación se llevará a cabo hoy a las 18h (GMT +2) en la plataforma Think Commons.

Think Cities propone un proceso innovador mejor conocido por el término anglosajón blended learning, que consiste en recrear un entorno de aprendizaje híbrido, mezclando sesiones on-line y sesiones presenciales. Think Cities es un curso online gratuito y abierto. Las sesiones serán semanales: todos los lunes a las 18h (GMT +2) con una duración de 1h30.

El interés de este formato y la utilidad de una plataforma como ésta, se debe a su capacidad de generar un contexto aumentado e internacional donde encontrar y relacionarse entre profesionales, investigadores y estudiantes interesados o implicados en la gestión urbana en España y Latinoamérica. Las Universidades más adelantadas están poniendo en marcha los denominados Masssive Open Online Course (MOOC), cursos online gratuitos a los que pueden apuntarse una gran número de personas desde cualquier parte del mundo.

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Sin embargo el proyecto que propone Di Siena, va más lejos, ya que apuesta por un proceso totalmente glocal basado en intercambios de conocimiento, en un equilibrio entre procesos digitales y presenciales y, sobre todo, entre una dimensión global del conocimiento y realidades locales. Otro elemento que hace de Think Cities un proyecto de educación expandida diferente e innovador, es su relación con las universidades. Cualquier universidad, tanto española o iberoamericana puede participar en las sesiones abiertas, desde las aulas de cualquier clase de grados, master o doctorados. La gran apuesta de este proyecto, por tanto, es generar lazos y sinergias entre diferentes realidades y contextos.

Hay tres formas básicas para participar:

1) Videochat utilizando la tecnología de multi-conferencias de Google+

2) Streaming + Chat en la plataforma Think Commons.

3) Twitter con mensajes utilizando la palabra clave #thinkcities.

Todas las sesiones serán consultables en diferido, en la web del proyecto thinkcities.org.

Creditos: Imágenes de Jonathan Reyes (@ciudad_basura