#FreeCortázar, queremos las obras de Cortázar en dominio público

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Bernardo Gutiérrez

Hace exactamente dos años arranqué con un proyecto de literatura experimental, abierta y colectiva. El proyecto se tituló Este libro se autodestruirá. En este post explicaba el plan: escribir un relato en un PAD público, un documento digital abierto a todo el que quisiera participar. En la época, los PADS públicos de la plataforma Titanpad.com morían un año después de ser creados. Este libro se autodesturirá sería pues una metáfora de la creación efímera. También cuestiona algunos de los mitos de la creación literaria (el escritor individual inspirado por las musas, la página en blanco como muro…). Y era , sobre todo, un puñetazo táctico contta la rígida gestión de derechos que el copyright impone a las obras hasta muchos años después de la muerte de los autores.

Un año después de comenzar del nacimiento de Este libro se auto destruirá retomé el proyecto, justamente el día de la muerte anunciada del PAD. Aquel río donde estuve (estruvimos) creando una trama coral e imprevisible podría desaparecer para siempre. Confieso que nunca dominé la trama. Perder el control era de hecho parte del plan. Me dejé llevar por ella. Tendí trampas para que también fuese un poco mía. Corté, remezclé, escribí mucho, poseído por la urgencia de la autodestrucción que acechaba a la vuelta de la esquina. Un año después de recomenzar la escritura expliqué en el post Copia o muerte que la única manera de salvar el proyecto ‘Este libro se auto destruirá’ era copiándolo. Copiarlo a cualquier soporte, formato o link. Alguien consiguió copiar todo el contenido del PAD inicial a un nuevo PAD titulado FreeCortázar. Prueba conseguida: la copia salva. Bendito copypaste.

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En Este libro se autodestruriá alguien viaja a París sesentero a mostrarle Internet a Cortazar, única persona capaz de salvar este planeta distópico del siglo XXI. ¿Qué habría hecho en la era de Internet el visionario de los links que transformó Rayuela en un libro sin principio ni fin, sin dentro ni fuera? Como mínimo, salvaría el mundo. En la trama  de Este libro se autodestruirá una serie de personajes se enredan en pergaminos, planes contra las multinacionales y filtraciones de Wikileaks. Julian Assange también aparece en las líneas del libro que sobrevivió a su própria destrucción. En el texto, yo fui escribiendo paisajes: lo que ocurría mientras escribía, en mi día a día en el laboratorio rural NUVEM, en la sierra de Rio de Janeiro.

Y dos años después, con el mundo patas arriba, volví NUVEM, a una casa rural, cerca de Maromba, a hacer una última “residencia creativa” para intentar avanzar hacia algún lugar que todavía desconozco. La trama llegó a un punto claro: uno de los usuarios más activos durante el proceso sugirió remezclar un libro raro de Cortázar, del año 1974: Fantomas contra los vampiros multinacionales. Su protagonista era un héroe enmascarado. Luchaba, como los desdibujados personajes de Este libro se auto destruirá, contra un planeta injusto. Y aquí estamos de nuevo, frente al espejo del PAD, reflejándonos en un agujero negro del copyright, en un exuberante sótano de la creación colectiva, al margen de celulosas y agentes literarios (traficantes de derechos).

Mientras remezclaremos el librito de Cortázar – sin pedir permiso a nadie, sólo faltaba – ponemos en marcha una petición en la plataforma Oiga.me. Se titula #FreeCortázar, queremos las obras de Cortázar en dominio público. Todo el mundo que la firme provocará que le llegue un mail a Carina Pons, responsable de la agencia Carmen Ballcells de gestionar los derechos de autor en España, un país distópico en derechos de autor. La culpa no es de Carina. Pero lo ha tocado el marrón. En Argentina, país natal del Cortázar, las obras pasarán a dominio público en 2054. En España, en 2064. La campaña tiene un objetivo simbólico (cuestionar por qué las obras de cualquier genio universal continúan tantos años con copyright) y un objetivo más concreto y asequible: la liberación de los derechos de Fantomas vampiros multinacionales.

Aquí un pedazo de la petición en Oiga.me que será enviado por mail a la agencia Carmen Ballcells de Barcelona, que explica por qué Fantomas es nuestro mejor aliado en este viaje:

“Siendo Cortázar un autor extremadamente innovador, habiendo usado el pastiche o collage en El libro de Manuel, la aplicación rígida del copyright a la obra del escritor es una contradicción.

El sueño de muchos sería la inmediata liberación de los derechos de las obras de Julio Cortázar. Dada su dificultad, solicitamos la liberación del libro Fantomas contra los vampiros multinacionales (1974). Cortázar aprovechó un personaje ya existente en Francia desde 1911 (villano) que resurgió como héroe justiciero en cómics mexicanos en los años 60. Privatizar imaginarios populares es un robo. Cortázar, que reinventó a Fantomas como un héroe contra las multinacionales y las élites, estaría de acuerdo con la liberación de los derechos. Mientras remezclamos colectivamente Fantomas contra los vampiros de las multinacionales en este PAD llamado FreeCortázar solicitamos la liberación de los derechos de autor del libro. La liberación sería el éxito de Fantomas con el que Cortázar siempre soñó. Esperamos que sea el primer paso de la total liberación de los derechos de Julio Cortázar. La humanidad se lo merece”.

Y aquí-allí estamos, en la creación transpíxel de Este Libro se auto destruirá que ya es casi eterno. Escribiremos (bienvenidas todas) en este link: titanpad.com/freecortazar. A partir de la línea 700 aproximadamente comienza  el remix.

Dialogaremos en el hashtag #FreeCortázar en Twitter, Facebook o Instagram.

Divulgaremos la petición de Oiga.me para liberar los derechos de Cortázar. Aquí en este link.

Diviértanse. Cortázar estaría de nuestro lado, disfrutando con cada nuevo vínculo, asomado a cada frase creada por la multitud. Mi conexión a Internet aquí en NUVEM es intermitente. Hasta el domingo tal vez esté por momentos off line, cocinando palabras, para luego colarlas en el relato-remix colectivo.

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Copia o muerte

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Este libro se autodestruirá. De aquí a unas horas. Tal vez en unos minutos. Si la política de la plataforma TitanPad , el documento en el que inicié hace casi un año el proyecto, es cierta, Este libro se auto destruirá  desaparecerá. La creación colectiva, tejida en red desde muchos puntos del planeta, se irá para siempre. ¿El proyecto, que comencé en lab rural Nuvem, en la sierra de Río de Janeiro no habrá servido para nada? ¿Cómo evolucionó la trama del relato cocinado de forma coral que nació como broma, provocación o experimento copyleft? ¿Qué ha pasado durante el año de vida de este documento abierto que cualquier persona puede modificar?

Confieso que casi nada. Tras mi semana de reclusión, edité algunas partes. Añadí algunas otras. Alguien borró todo el contenido del documento.Tuve que recurrir a la artimaña del time slider – parte superior derecha – para recuperarlo. Después, el vértigo de 2013 secuestró mi tiempo-reservado-para-la ficción. Como si la realidad, con Turquía y Brasil tirándonos de la oreja del conformismo,  fuese una novela coral, una ficción de tono tan ciberpunk y apocalíptico como la trama de Este libro se autodestruirá. Y aquí estamos, asomados al precipicio del fin, de la página/bit cerrada, con recelo de ese vacío-que-tal-vez-nos-consuma. Sería una pena: nos quedamos a las puertas de la remezcla colectiva del relato Fantomas contra los vampiros de las multinacionales, de Julio Cortázar que alguien sugirió en Facebook mientras escribíamos.

Sería una pena que todo acabase ahora. Soñaba con remezclar colectivamente a Fantomas, adaptarlo a la era Anonymous. Y de pasó tocar un poco las narices a quien tenga los derechos de autor de Julio Cortázar, ese monstruo universal que todavía está en manos de una agencia literaria (#TiemblaCarmenBalcells). La remezcla / campaña #FreeCortázar  que presionase a los secuestradores de la obra de Julio Cortázar sería un sueño para él, para el inventor del vínculo, de la novela requebrajada por un tiempo circular.

Pero tenemos un plan. ¿quién dijo que los libros mueren? ¿quién insinuó que la trama apenas existe dentro del formato? ¿quién piensa que apenas hay literatura dentro de la celulosa o de las pantallas?  Tenemos un plan, decía. Y ya no nos hará falta memorizar la trama coral ni las subtramas de la vida como en Fahrenheit 451, de Ray Bradbury. La copia nos salvará. Copia o muerte. Copia el contenido de Este libro se autodestruirá o moriremos. Corta y pega. Róbanos. (RE) crea la trama. Mútala. Córtale el verbo. Afina las tildes. Simple: corta y pega el contenido de este documento en cualquier otro. Mejor si es un pad compartido, online, abierto. Comunícalo como quieras. Sugiero un hashtag en twitter: #LibroSuicida.

La copia nos salvará. Nos permitirá continuar la trama. Podremos seguir jugando, remezclando, abrazándonos en ese juego infinito de la creación colectiva donde la supervivencia del rito, del intercambio, sustituye a la meta final, a la cultura, a cualquier objeto. Nuestro objetivo es preservar las historias, el juego infinito, el eco de nuestra conversación. #FreeCortázar, una remezcla colectiva y transgresora, nos espera más allá del click que salvará al libro suicida de nuestra trama.