Ganemos, Guanyem: democracia en red, espacios en red

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Imagen: imaginoteca.com

Bernardo Gutiérrez

De Podemos a Guanyem Barcelona. De Guanyem Barcelona a Ganemos Madrid. De Ganemos Madrid a Ganemos Málaga. De Ganemos Málaga a Marea Atlántica (A Coruña). El ecosistema de iniciativas ciudadanas para tomar/asaltar/ hackear el poder de cara a las elecciones municipales de 2015 de España sigue dando sorpresas. Quienes pensaban que la irrupción de Podemos en el Parlamento Europeo iba a traducirse en una rápida consolidación de dicho partido de cara a las siguiente cita electoral (municipales) no contaban con estos nuevos frentes ciudadanos, nacidos en redes y calles, en la inercia de las prácticas surgidas al calor del 15M. El mismísimo Pablo Igleisas, cabeza más visible de Podemos, asegura que es bueno “prescindir del fetichismo de las siglas”. Y cuando parece que una iniciativa como Municipalia, fraguada durante meses bajo diferentes paraguas y redes en Madrid, va a lanzar su candidatura, muta con agilidad  a un nuevo grito común. Ganemos Madrid nace alentado por la fuerza de la subjetividad creciente de Guanyem. Y es que una palabra está en la boca de todos: confluencia. Confluencia y no unión, como parecían anhelar las izquierdas tradicionales.

Tras las elecciones europeas, cuando las redes se preguntaban qué había pasado con el Partido X y por qué Podemos había conseguido un resultado tan espectacular, publiqué un artículo titulado El método 15M como sistema operativo de la nueva era de partidos.  Concluía el mismo con una frase que flotaba en la cabeza de muchos, un temor colectivo a la vuelta al pasado: “Muchos reclamarán un nuevo Frente Popular que aglutine a todas las izquierdas. Las juventudes del PSOE e Izquierda Unida lo intentarán. Pero tal vez Podemos, sin renunciar a su ideología de izquierda, consiga articular algo más complejo, innovador y revolucionario: un nuevo Frente en Red de partidos, movimientos, colectivos y redes basado en el conjunto de métodos colectivos del ecosistema 15M”. Me equivocaba ligeramente: el frente ciudadano ya estaba en marcha.

El apoyo de Ada Colau, ex portavoz de la Plataforma de Afectados de la Hipoteca (PAH), a Guanyem Barcelona fue un vislumbre de la Política en Red que Viene: redes, movimientos, colectivos, asociaciones, asambleas, cooperativas, militantes de partidos, trabajando juntos. Juntos en frentes confluyentes, constituyentes, destituyentes, complementarios. El apoyo del Partido X, que comparte su código y método para enriquecer a Guanyem, es otra puntita del  iceberg constituyente que se le viene encima a la Cultura de la Transición. “Las formas de cooperación de los movimientos red no pasan ya por grandes dogmas ideológicos unitarios sino por conectar las prácticas en las que se ejerce la reconquista de los derechos y de lo que es común”, asegura Arnau Monty en su artículo Las mutaciones del movimientos red 15M.  El 15M no está donde pone 15M, está en donde menos se le espera, defiende Simona Levy en su artícuo Lucha y deja luchar. Observaciones sobre la vida de los paguros.

Y la política está, renace y se hace donde menos se la espera. Los diferentes frentes ciudadanos que aspiran a transformar la auto-organanización de las plazas tomadas en candidaturas políticas son una impresionante prueba de madurez. Y lleva la teoría del sistema red de nodos mutantes que cooperan entre sí en acciones concretas – aplicado principalmente a procesos de revueltas sociales – al campo de los partidos (o algo que se le parece). El texto Tomar la ciudad, mandar obedeciendo (desobedeciendo), publicado hoy en Ganemos Madrid, es una auténica caja de Pandora, un poderosísimo borrador de hoja de ruta común que está por escribir. El mandar obedeciendo zapatista, remezclado con la desobediencia masiva activada desde el inicio del 15M. El toma la plaza ampliado al toma la ciudad. El quehacer casi invisible de asambleas y redes de afectos reivindicando una política líquida, lateral, flexible, extitucional. Y el ingrediente espacial, territorial, hiperlocal, ensamblándose en un proceso de abajo arriba de clarísimo corte constituyente.

En mi presentación Espacios en red, comunidades emergentes, que hoy en día parece tener un siglos, intuía un deseo colectivo de una democracia espacial, en tiempo real, distribuida, híbrida de píxeles y calles. No sospechaba entonces que la batalle electoral municipal de 2015 iba a significar la construcción de ese laboratorio de democracia en red, de urbanismo en red, de ciudadanía participativa tan anhelado por el movimientos red 15M y sus mutaciones y el conjunto de la ciudadanía. La urbe como laboratorio político, la plaza como espacio común, los urbano dispositivo político abierto, inacabado, en continuo estado beta.

Vale la pena leer y releer los principios en los que Ganemos Madrid comienza a cocinar su frente ciuddadano en red, extraídos del mencionado texto.

Principio de confluencia: No pretender generar una nueva estructura, sino favorecer la coordinación de lo existente y el trabajo conjunto.

Principio de Promoción: Favorecer el desarrollo de herramientas y espacios de cooperación en el territorio en aquellos lugares dónde no existan.

Principio de Sostenibilidad: Pensar los mecanismos de participación de tal manera que sean sostenibles no solo para personas activistas, sino para la ciudadanía en general.

Principio de inclusividad: Que las iniciativas que se lancen busquen siempre la ciudadanía en general y su participación y no solo la composición interna de movimiento.

Princicipio de Co-Organización: No entender la ciudadanía como un espacio de consulta o de validación sino favorecer las herramientas para que, quién lo desee, pueda organizarse, participar y tomar decisiones que sean vinculantes.

Innovación ciudadana para reinventar la política

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¿Es lo mismo innovación social que innovación ciudadana? ¿Sería la inteligencia ciudadana la versión más práctica de la denominada inteligencia colectiva? ¿Cómo incentivar procesos abiertos de participación ciudadana? Para resolver estas preguntas y profundizar en la participación ciudadana, el Proyecto Ciudadanía 2.0 de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) ha puesto en marcha un proceso denominado Innovación Ciudadana, que pretende impulsar la participación de ciudadanos en iniciativas innovadoras en política. El proyecto, pensado para incentivar diálogo entre redes, empresas, ciudadanos y Gobiernos, pretende renovar y ampliar incluso la definición de política.

Tengo el honor de participar en el proyecto / proceso, como fundador de la red Futura Media,  en un equipo de trabajo multidisciplinar, transversal e internacional. La primera cita tiene lugar esta semana, miércoles día 11 de septiembre, en la ciudad brasileña de São Paulo. El primer acometido es redactar una carta de propuestas para fomentar la innovación ciudadana en los países de la región iberoamericana que será entregada a las Jefas y Jefes de Estado en la próxima Cumbre Iberoamericana a celebrarse el 16 de octubre en Panamá. El objetivo es ambicioso: crear una agenda común, participativa y transversal para los próximos cinco años.

El equipo de Innovación ciudadana ha puesto en marcha el proceso con un documento online colaborativo, en el que los participantes y cualquier ciudadano responde a diferentes preguntas. De momento, se han formulado seis preguntas. A continuación, publico las respuestas que he colocado a título personal en dicho documento. Respuestas en beta, en construcción, imperfectas, que pretenden incentivar un poco más el diálogo sobre el proceso de innovación ciudadana.  Vale la pena leer las respuestas de los participantes y de algunos ciudadanos a las diferentes preguntas.

Pregunta 1 // ¿Qué acciones se pueden impulsar para identificar, poner en valor e intercambiar experiencias de proyectos que la ciudadanía ya está haciendo desde una perspectiva bottom-up?

El papel del Estado, en la era red, está en plena mutación. El Estado y las instituciones ya no deberían apostar por políticas paternalistas, top down y de código cerrado (sin posibilidad de cambio a lo largo del proceso). Las instituciones públicas deberían intentar ser plataformas, cajas de herramientas, espacios de diálogo abiertos. La dificultad reside en que, efectivamente, la innovación ciudadana puede ocurrir en otras plataformas, lugares y procesos ajenos a las instituciones. Los espacios de diálogo y construcción política del Estado y de la mayoría de las instituciones ya no son los únicos en los que existe interacción / innovación ciudadana. La política, los actos de ciudadanía, ocurren en nuevos espacios más dinámicos, flexibles, rotativos. Ocurren lejos de parlamentos estáticos e instituciones lineales con un “dentro” y un “afuera”. El concepto “extitución” que define una institución líquida, sin dentro ni afuera, más proceso abierto que política estática, es una bella provocación.

No adelanta que un Estado o institución cree un conjunto de herramientas digitales, por ejemplo, si no existe una comunidad de práctica, un hábito democrático, accesibilidad y necesidad de las mismas. Por ello, las instituciones deberían tener menos prejuicios a la hora de incorporarse en procesos que excedan sus espacios físicos. Cuando existan comunidades de prácticas, herramientas u otras plataformas que estén ya al servicio del bien común, las instituciones deberían sumarse al proceso sin intentar liderar ni dirigir el mismo. Deberían empoderar a la ciudadanía con la creación de plataformas orientadas al bien común que sean realmente necesarias y pertinentes. Además, deberían incorporar a sus prácticas y/o apoyar, sin monopolizar, las plataformas, herramientas y procesos surgidos de la ciudadanía.

Pregunta 2 // ¿Qué acciones, canales y herramientas podrían desarrollar los gobiernos para fomentar la innovación ciudadana?

Las instituciones deben aproximarse poco a poco a dos imaginarios:

1) La democracia en tiempo real (temporalidad).
2) La democracia distribuida (espacialidad).

La llegada de la geolocalización, del WI-FI y de la conexión de aparatos móviles incluso al margen de Internet facilitan la participación ciudadana en cualquier proceso. Sin embargo, la democracia en red y la participación no deberían estar limitadas a ámbitos y herramientas digitales. El componente territorial es de vital importancia. Por ello, quizá la pregunta debería completarse: ¿Qué acciones, canales, herramientas y procesos podrían ser desarrollados para fomentar la innovación ciudadana?
En la era de los makers – usuarios de impresoras 3D que construyen de forma colectiva y abierta todo tipo de objetos y dispositivos – las instituciones no deberían ser los únicos actores encargados de “desarrollar” acciones, canales y herramientas. Habilitar espacios de encuentro para la ciudadanía o aportar tecnología y recursos para el bien común deberían ser ejes de acción. Facilitar la co-creación de plataformas y herramientas debería ser uno de los acometidos de las instituciones.

Por otro lado, no existirá la innovación ciudadana si el proceso no se comparte de alguna manera. El proceso WikiBrest (Francia), en el que la innovación social es híbrida (digital y analógico), es un buen ejemplo. La plataforma Incoma.org, que facilita el diálogo coral, es otra inspiración para la era de los procesos compartidos.

Pregunta 3 // ¿Cómo las empresas pueden implementar esquemas de responsabilidad social enfocada a la innovación ciudadana?

El concepto de responsabilidad social está totalmente desactualizado. Fue acuñado en el resurgimiento neoliberal de los años ochenta y noventa. La responsabilidad social se convirtió en un artilugio para perpetuar la explotación laboral, los abusos medioambientales y prácticas poco éticas de las multinacionales. Fue siempre una herramienta de maquillaje para legitimar marcas o limpiar imágenes. En la era red, en la que el mismísimo marketing está en plena decadencia / mutación, el mejor branding de una marca, su mejor imagen, debería ser la orientación de sus acciones al bien común. La responsabilidad social debería ser sustituida por la orientación de una empresa hacia la economía del bien común de la que habla Christian Felber. Una economía en la que el proceso de producción esté basado en la lógica del código abierto, en la participación, en el fomento de comunidades locales de makers que primen la producción local frente a la producción descentralizada y ecológicamente insostenible de la globalización. Los productos deberían ser procesos compartidos, basados en la transparencia y en el empoderamiento de los usuarios. Transformar las marcas en plataformas abiertas y redistribuir beneficios en prácticas comunitarias y colectivas orientadas al bien común es la mejor fábrica de innovación ciudadana.

Pregunta 4 // ¿De qué forma las instituciones pueden adaptarse al trabajo en red y a la utilización de tecnologías digitales por parte de la ciudadanía?

Tendría dos lados. Por un lado, las instituciones necesitan adaptarse a las tecnologías que facilitan la colaboración. Trabajar un algo tan simple como un google doc compartido (mejor aún si es tecnología libre y no propietaria) supone un cambio radical en el flujo de trabajo. El uso de tecnologías abiertas y de herramientas que incentivan el trabajo en red irá cambiando lentamente la actitud de las instituciones. El trabajo de red es más una actitud que una tecnología. En segundo lugar, la adaptación más compleja es aquella que requiere la incorporación al diálogo de la ciudadanía y la inteligencia colectiva. En este sentido, la mera suma de un conjunto de herramientas digitales nunca va a resolver el dilema de la participación ciudadana. Mucho menos, va a activar la innovación ciudadana. Como recoge el Manifiesto Crowd, “agregar y filtrar opiniones individuales es solo una forma primaria de crowdsourcing que permite atacar problemas simples”. El punto cinco de dicho manifiesto sería un buen punto de partida: “Los problemas complejos e indefinidos precisan comunidades de práctica en un entorno procomún para generar verdadera inteligencia colectiva”. Sin las comunidades de práctica orientadas al bien común no va a existir un diálogo instituciones-sociedad apropiado. Por eso, la presencia de gigantes de la tecnología con intereses propios puede llegar a ser un problema en la co-creación de procesos de trabajo de red.

Pregunta 5 // ¿Con qué herramientas, y bajo qué modos de organización los colectivos sociales actualmente pueden generar innovación ciudadana?

El hecho de utilizar una herramienta u otra no determina el buen funcionamiento de un sistema ni implica la creación de procesos abiertos. El uso que una comunidad de a determinada herramienta puede modificar incluso el funcionamiento de la misma. Twitter es la herramienta más utilizada en el activismo y no fue planeada para ello. El funcionamiento de un ecosistema social o ciudadano va a depender de los tipos de organización y/o procesos. No creo que exista un único modelo de organización para generar innovación ciudadana. Pueden existir incluso redes poco horizontales que faciliten o activen procesos de inteligencia colectiva. Sin embargo, sí que creo que cuanto más abierta se una organización, cuanto más conexión exista entre sus diferentes nodos y cuanta más autonomía tengan determinados nodos a la hora de tomar decisiones mejor será a la hora de provocar innovación ciudadana. En los últimos tiempos estamos viendo muchos casos de procesos bottom up (de abajo arriba) profundamente innovadores. El Campo de la Cebada en Madrid o el Istanbul Polis Hareketleri (Mapa de la Mobilidad de la Policía de Estanbul) son dos buenos ejemplos.
Como formato de organización a mí me gusta mucho el concepto de adhocracia. Su definición podría ser la siguiente: “Sistema no jerárquico, horizontal, participativo y flexible donde todos los miembros tienen capacidad de tomar decisiones que afecten al conjunto. Es una palabra híbrida entre ad-hoc (aquí y ahora) y el sufijo cracia (poder) y suele entenderse como algo antagónico a burocracia”. La innovación de los movimientos será siempre transversal, no lineal y difícil de ser categorizada. Los contextos culturales y diferentes entornos físicos tienen una gran influencia. La fórmula cerrada para la innovación ciudadana o para el buen funcionamiento de colectivos no existe.

Pregunta 6 // ¿Cuáles serán los nuevos aportes de los medios digitales al ejercicio de la ciudadanía?

Creo que es necesario aclarar que el concepto de red no es sinónimo de medio digital ni de formato digital. La red existe en la naturaleza, en la química, en la física, en el mundo animal. Desde los medios se insiste en relacionar superficialmente red social con algunas herramientas y/o plataformas como Facebook o Twitter. Sin embargo, la red puede ser absolutamente analógica. La red está basada, entre otras cosas, en la información compartida de un conjunto de nodos. Nodos que pueden estar relacionados de muchas formas diferentes, a través de procesos y protocolos distintos. Tejer red siempre será más importante que fabricar medios o herramientas digitales.
Por eso es interesante rescatar la ya remota cita de Ted Nelson de los años sesenta, “nuestro cuerpo es el hardware, nuestro comportamiento es software”. Todo ello para decir que construir un conjunto de herramientas o medios digitales para la ciudadanía puede ser irrelevante si no se trabaja en los procesos y comportamientos, en el software. Cuanto más abierto y participativo sea el software que rija la relación entre las instituciones (plataformas) y nodos (ciudadanos) mejor será el uso de los medios digitales. De cualquier manera, la participación debe cocinarse en ambientes híbridos, donde lo analógico y lo digital convivan sin ser excluyentes.

Mutaciones de la #GlobalRevolution

El pasado día 14 de mayo celebramos una sesión en la plataforma ThinkCommons.org titulada Mutaciones de la #GlobalRevolution, que inauguró el canal #GlobalP2P que coordinaré en dicha plataforma. Participaron personas de diferentes países, movimientos, sectores, ideologías. Físicamente, lo proyectamos en el MediaLab Prado de Madrid, para comenzar a enredar lo glocal (local+global) con el mundo físico, para potenciar los espacios híbridos. En el vídeo que abre esta entrada está el debate entero. El texto que reproduzco a continuación es el que preparamos para presentar la sesión. Espero que continúe en los comentarios. La pregunta, desde luego, da mucho de sí, ¿hacía dónde va la #GlobalRevolution que estalló con la Primavera Árabe en los inicios de 2011? ¿Qué ha significado para el mundo?

MUTACIONES DE LA #GLOBALREVOLUTION

De la plaza Tahrir de El Cairo al Zuccotti Park de Nueva York, de la puerta del Sol de Madrid al Zócalo de Ciudad de México. La denominada #GlobalRevolution, asociada a la ocupación de plazas, irrumpió en el planeta ante la sorpresa e incomprensión del viejo mundo. Sin embargo, su frescura y novedad iba mucho más allá de una ocupación urbana. Su nueva forma de auto organizarse en red sin jerarquías, la explosión de la inteligencia colectiva y la comunicación en tiempo real con plataformas y herramientas sociales marcaron un antes y un después.

Los viejos movimientos sociales y el Foro Social Mundial, envejecieron un siglo a los pocas semanas de la #GlobalRevolution. Los medios de comunicación de masas perdieron el control de la agenda informativa. La industria cultural se hizo casi irrelevante ante el aluvión creativo, la remezcla colectiva y las nuevas formas de crear en red. Y la democracia representativa se quedó rezagada ante una nueva forma de cocinar la política en red, de hacer política en nuevos espacios, de comunicar política con una transparencia en tiempo real. Sin embargo, mucha gente todavía no entiende el cambio de paradigma empujado por la #GlobalRevolution. E intenta explicar la misma con lógicas cuantitativas o estudiando sus escasos logros concretos. Muchos asocian a la #globalrevolution apenas a los movimientos o procesos más visibles, como la Primavera Árabe, el 15M- Indignados de España, Occupy Wall Street o #YoSoy132 en México.

Sin embargo, las denominadas redes globales están modificando profundamente cómo funciona la sociedad. Del urbanismo a la cultura, de la protesta a la política, de la comunicación a la enseñanza, de la innovación tecnológlobalrevolutiongica a la economía. La militancia, el antagonismo, las fronteras y la jerarquía del viejo mundo están en jaque. Y el trabajo en red, la colaboración, la identidad colectiva y el bien común comienza a contagiar todo. 

Mutaciones de la #GlobalRevolution será una sesión de ThinkCommons en la que se pretende visibilizar los nuevos rumbos del mundo en red y las mutaciones sociales de los últimos dos años. No será un ejercicio de nostalgia de las plazas tomadas del pasado, sino una conversación coral, con invitados de todo el mundo, para empaparse del cambio global.

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Imagen: la sesión, proyectada en el MediaLab Prado de Madrid, en tiempo real.

Microutopías en red: los prototipos del 15M (II)

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Imagen: Voces con Futura

“El 15M – ya sea un diagnóstico, un movimiento, un estado de ánimo o un conjunto de vínculos humanos – ha construido prototipos. Y muchos. Jurídicos, urbanos, culturales, económicos, tecnológicos, comunicativos, políticos, afectivos”. En la primera entrega del texto Microutopías en red: los prototipos del 15M comencé este inventario personal de prototipos del 15M: procesos / acciones innovadoras que ya están funcionando, logros colectivos, historias en minúsculas con un fuerte impacto, invisibles para una gran mayoría. Hable de la microutopía del método, de la microutopía urbana, de la microutopía comunicativa, de la microutopía de la cultura colectiva y de la microutopía en femenino surgidas al calor del 15M.

A continuación, otros diez prototipos cocinados colectivamente en el entorno 15M. Podrían ser más. Mucho más. Pero este texto no pretende ser una lista ni un inventario decimonónico. Este texto está en construcción. Este texto sueña con ser linterna, luz de vela. Una brizna de luz tenue que se cuele por las grietas del sistema y alumbre poco a poco la materia de un mundo nuevo. Puede haber tantos prototipos como personas. Apenas hay que tener actitud para coger la linterna, apuntar hacia un rincón e intentar ver el cambio.

                                                            PROTOTIPO 6 / MICROUTOPÍA DE LA PARTICIPACIÓN

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Las asambleas celebradas en las plazas supusieron una casi inédita politización del espacio público. A pesar de que los mecanismos de consenso no acabaron influyendo directamente en el funcionamiento de la democracia, la creación de nuevos espacios de diálogo político dejó bastante en fuera de juego a las instituciones. El proyecto / proceso Parlamento a la Calle, por ejemplo, es un verdadero jaque a la democracia estática que sólo dialoga en los hemiciclos. Además, las asambleas en las plazas sí consolidaron algunos mecanismos concretos.

El deseo de participar es la esencia de la herramienta Propongo, una plataforma que recolecta ideas políticas y habilita la votación colectiva que inspiró al Gabinete Digital del Gobierno de Rio Grande do Sul (Brasil). Por su parte, la Asamblea Virtual ha sido un verdadero laboratorio de participación tecnopolítica. Otras iniciativas como Ahora tu decides (que incentivan referendums digitales sin mediación del Estado), las urnas indignadas colocadas en las calles el pasado noviembre o las mesas de consulta sobre la sanidad de la Marea Blanca tienen un impacto simbólico poderoso, que pueden forzar cambios en los mecanismos participativos del sistema. Incluso la iniciativa Graba tu pleno, que anima a los ciudadanos a grabar los plenos políticos para garantizar la transparencia, podría considerarse también un influyente prototipo del 15M.

Pero tal vez sea Demo4Punto0, una iniciativa híbrida de participación, la más innovadora. Demo4Punto0 es un mecanismo que permite que todos los ciudadanos puedan participar digitalmente en la votación de cualquier ley. Calculando la presencia de cada partido en el parlamento, el mecanismo descuenta proporcionalmente una silla por cada 150.000 personas que hayan participado. No es casualidad que la Junta de Andalucía haya encargado el innovador Informe de Democracia Digital de Andalucía a algunos de los fundadores de Demo4Punto0.

 

                                                   PROTOTIPO 7 / MICROUTOPÍA DEL ACTIVISMO LÚDICO

La no violencia inspiró al 15M. El 15M resucitó la resistencia pacífica y la adaptó a la era red. Renegando a las armas, a la guerrilla urbana clásica, el 15M convirtió el ludismo en su wikibandera. Las emociones en red, la viralidad de las acciones, multiplicaban el efecto y mutaciones de las mismas. El culture jamming – remezcla de logos y símbolos revista canadiense Adbuster que incentivó Occupy Wall Street – sufrió una mutación. Y los jammers del 15M se transformaron en DJs de emociones y memes. Vimos cómo las bailaoras flamencas del flash mob Flo6x8 invadían un banco; vimos cómo una multidud montaba una fiesta en una sucursal de Bankia (vídeo arriba) para promover la campaña #CierraBankia;  nos sorprendimos con la parodia Cajero Electoral. Si los bancos son al final los que no gobiernan, ¿no deberíamos votar directamente en los bancos? El Ji Jitsu político que usa la fuerza del enemigo para tumbarle es el arma de la campaña Metro de Lujo de gente encorbatada contra la subida de tarifas, del hortera Cobrador del Chandal que perseguía a políticos o de aquella venganza fétida de llevar #TubasuraalBanco. Campaña, por cierto, que importó Portugal (#OLixoAosBancos).

La #ManiFicció que dejó en ridículo a los Mossos D’Esquadra y medios de comunicación de Catalunya (se convocó una manifestación falsa como forma de guerrilla) es otro gran ejemplo.

Imatges de la #manifantasma d’aquest vespre a Urquinaona: molta policia i periodistes, cap manifestant contra el BCE bit.ly/Jhhj5F

— BTVNOTíCIES (@btvnoticies) 3 de mayo de 2012

El 15M ha remezclado con imaginación El manual de la guerrilla de la comunicación y el Tratado para radicales, de Saul Alinsky, entre otros clásicos de la acción. Además, ha construido una auténtica guerrilla de trolls activistas en Twitter. Los perfiles @barbijaputa o el colectivo @ikastrolla son buenos ejemplos.

 

                                                                      PROTOTIPO 8 / MICROUTOPÍA DE LA RESILIENCIA 

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Ante la subida de las tarifas del transporte público, la resistencia clásica inventaría barricadas, manifestaciones, hogueras urbanas. La resiliencia – adaptación, microataque, hackeo – busca las grietas, lo alegal. YoMeMetro, TúTeMetras ….no pagues el billete. Si el revisor te pone una multa, existe una cooperativa que sufraga los gastos: es más barato pagar una mensualidad a la cooperativa MeMetro que pagar el abono transporte mensual. El movimiento YoNoPago, nacido en Grecia, que lucha contra los peajes de autopistas o subida de tarifas del metro, también es una prueba de resiliencia. Cuando subieron el IVA a los autónomos al 21% también hubo una organización bacteriana, un movimiento cocinado en red llamado #HuelgaAutónomos, para compartir entre varias personas una misma cuota de autónomos o darse de baja durante meses concretos.

 

                         PROTOTIPO 9 / MICROUTOPÍA DEL POST-SINDICALISMO EN RED

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Imagen: Marea Verde, por Andrés Arriaga. Licencia: Creative Commons.

El fenómeno de las Mareas ciudadanas, principalmente de las Mareas de Madrid, no está siendo suficientemente estudiado por sociólogos o antropólogos. Menos todavía por los medios de comunicación. La Marea Blanca (que defiende la salud pública), la Marea Verde (que lucha por la educación pública), la Marea Azul (defensa de la gestión pública del agua) o la Marea Violeta (feminismo), son una mutación de las movilizaciones tradicionales convocadas por partidos políticos y sindicatos. El 15M trastocó todo. Modificó el código de las protestas. El 15M contagió a la sociedad. Y por eso las Mareas funcionan con horizontalidad, con trabajo en red, sin jerarquías. La movilización crea un nuevo imaginario (verde=educación) y nadie acude a una manifestación con pancartas sindicales o de partido, aunque pertenezcan a ellos. Los documentos se trabajan, además, con transparencia y apertura. Las Mareas son una nueva forma de movilización social. ¿Son las Mareas una nueva forma de sindicalismo?, se pregunta hace unos meses Madrilonia. Yo no tengo dudas: las Mareas son un post-sindicalismo en red que marca el inicio de una nueva era.

El #TomaLaHuelga, el bloque crítico que el 15M convocó para la huelga general del pasado 14 de noviembre, es otro claro caso de Post-Sindicalismo.

                                                               

                                 PROTOTIPO 10 / MICROUTOPÍA DE LA INTELIGENCIA COLECTIVA 

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Mapa de Stop Desahucios, construido sobre la plataforma Ushahidi. Una alerta de SMS avisa al usuario desahuciado sobre los apartamentos que están vacíos cerca de su vivienda que sean propiedad de los bancos.  

El “sólo no puedes, con amigos sí”, una frase del rebelde programa infantil La Bola de Cristal (1984-89), fue un grito habitual en la primera fase del 15M. Quizá por eso se ha pasado con tanta naturalidad del DIY (Do it Your Self, hazlo tú mismo), uno de los mantras de la era red, al DIWO (Do It With Others, hazlo con otros). Un matiz interesante: el 15M ha consagrado de la ‘multitud’ frente a la ‘masa‘. Frente al ‘hombre masa’ del que hablaba Ortega Gasset se está configurando el ‘hombre multitud’ (Toni Negri, Howard Rheingold) , que conforma un cuerpo mayor, autónomo, que supera a la suma de sus partes. Las multitudes inteligentes del 15M han visibilizado como nunca el poder del concepto swarm (enjambre) (Kevin Kelly / Steve Johnson) o de inteligencia colectiva (James Surowiecki, Pierre Levy). Movimientos como Stop Desahucios (que intentan evitar desahucios colectivamente), acciones como los Escraches (que señalan en público a políticos y banqueros) o campañas como Toque a Bankia son la prueba empírica del poder del enjambre y la inteligencia colectiva.

La inteligencia colectiva nutre la 15Mpedia o el Glosario Abierto del Vivero de Iniciativas Ciudadanas. La inteligencia colectiva es la mejor aliada de os grupos de What´s app creados por ciudadanos durante las manifestaciones para velas por su seguridad. La inteligencia colectiva alimenta el mundo paralelo, sostenible y alternativo mapeado en el proyecto MeCambio.Net.

 

                                                                             PROTOTIPO 11 / MICROUTOPÍA DE LO COMÚN

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“Del caos han surgido esas acciones, construcciones y giros que tienen intenciones integrales, no corporativas; tienden a organizarse como comunidad”, afirmaba recientemente la hacker Marga Padilla en un texto de TomalaPlaza.net. Y el 15M es un manantial de comunidades. Un manantial de comunidad de vecinos que comparten WI-Fi gracias a Wifis.org,  usan monedas sociales (PUMA y un larguísimo etcétera), sistemas de trueque digital / analógico como Nockin o prácticas cooperativas como el Proyecto No.Ma.Des.

La construcción de comunidades, la interrelación entre ellas, emana de un fuerte deseo de procomún. Los bienes comunes, lo común, estuvo muy presente como debate desde los inicios del 15M. La Carta de los Comunes, del colectivo Madrilonia.org, editada por Traficantes de Sueños, es un buen ejemplo de que la microutopía de lo común que el 15M está construyendo con prototipos concretos, a veces mínimos, simbólicos o casi invisibles está apoyada también en contenido intelectual.

 

                                                                           PROTOTIPO 12 / MICROUTOPÍA JURÍDICA

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El 15M ha trastocado uno de los pilares del Estado occidental: el jurídico. La existencia de la Comisión Legal Sol, que nació la primera noche de la acampada cuando una persona que asistió jurídicamente a otra, es una mutación hacia lo colectivo  de una profesión especialmente individualista. En España, algunos abogados ya llevaban trabajando en red unos años, compartiendo documentos e incentivando las licencias libres en su documentación (los que convergieron en #Nolesvotes, entre otros). Pero el 15M ha multiplicado esta microutopía jurídica colaborativa, abierta y libre. Un ejemplo son los métodos jurídicos prototipados colectivamente por Stop Desahucios y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). La operación Euríbor, cocinada, comunicada y lanzada en red, es otro espectacular ejemplo de la microutopía jurídica ‘made in 15M’.

El caso de Toma Parte es doblemente interesante. Es un colectivo de abogados en red que trabajan anónimamente. Y al mismo tiempo es una plataforma /herramienta que activa la inteligencia colectiva: “tomaparte es una herramienta diseñada para que los ciudadanos unamos nuestros recursos para lograr soluciones. Juristas aportarán el conocimiento necesario para encontrar la acción legal adecuada. Cualquier persona podrá hacer una propuesta online. La comunidad votará las propuestas, las complementará con pruebas y testimonios y aportará lo necesario mediante crowdfunding. La documentación estará disponible bajo licencias Creative Commons y podrá ser reutilizada”.

Sin embargo, la microutopía jurídica del 15M está marcada por una acción concreta: 15Mparato. La campaña, lanzada a través de la plataforma Goteo.org, consiguió reunir en menos de 24 horas los 16.000 euros necesarios, para procesar a Rodrigo Rato por su sospechosa gestión al frente de Bankia. Cocinada en red, comunicada por redes digitales, consiguió la implicación de 50 accionistas que se ofrecieron como querellantes, además de decenas de testigos internos. La ciudadanía en red dejó la actitud  defensiva. Y atacó. Y mostró, en la primera acción jurídica con crowd funding de la historia, que la élite político económica puede empezar a temblar. “Se ha acabado la impunidad. En la guerra de los de arriba contra los de abajo el miedo ha cambiado de bando”, podemos leer en el site de 15Mparato.

                                              PROTOTIPO 13 / MICROUTOPÍA DEL CONOCIMIENTO LIBRE

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Conocimiento libre, licencias libres, acceso libre. Desde sus inicios, el 15M se colocó frontalmente contra el copyright. Muchos nodos o actores del 15M han tenido especial importancia en la presión para mejorar la Ley de Transparencia. También en la lucha contra proyectos restrictivos como la Ley Lassalle. La 15Mpedia recoge muchísimas iniciativas alrededor de la cultura y acceso libres, como esta lista de bibliotecas en línea de libre descarga.

Por otro lado, el 15M y la mutación Marea Verde están defendiendo el acceso a la educación pública con algunos detalles innovadores. La microutopía de la ‘Ciudad del Aprendizaje’  – la enseñanza impregnando la urbe, sin muros, sin la jerarquía del pasado – está en marcha. El pasado 9 de marzo, las universidades madrileñas tomaron  la ciudad durante la campaña #UniEnLaCalle. 575 plazas y puntos de la ciudad repletas de clases magistrales.

 

          PROTOTIPO 14 / MICROUTOPÍA DE LA REVOLUCIÓN DE LA TERCERA EDAD 

“Somos mayores, no tenemos miedo”. Este grito habitual del colectivo Iaoflautas / Yayoflautas desmantela cualquier cliché sobre el movimiento 15M y los “jóvenes desempleados que salen a las calles”. Además, el nacimiento del colectivo Iaioflautas en Barcelona desactivó la intoxicación del coro mediático que identificaba a los participantes en el 15M con hippies (perro+flauta), ya que ‘yayo’ es sinónimo de abuelo en Catalunya. La expansión del fenómeno Yayoflautas por todo el Estado español fue fulgurante. Y crea el nuevo imaginario revolucionario de una Europa envejecida. Tal vez el meme que tumbe a la Troika y asalte Bruselas no será un estudiante y sí un abuelo empoderado al que su nieto le ha enseñado a usar las redes sociales. La acción #LaBolsaolavida que abre este prototipo – como la mayoría de las acciones de los Yayos – tiene un impacto simbólico que todavía no hemos alcanzado a entender. Un grupo de jubilados invadiendo una bolsa de valores ni siquiera había ocurrido en las visiones distópicas de la literatura ciberpunk. Y #EstáPasando

         

                            PROTOTIPO 15 / MICROUTOPÍA NEOINTERNACIONALISTA

El 15M ha diluido fronteras. Ha tejido comunidades transnacionales. Ha mitigado el nacionalismo exagerado que el sistema forja durante sus crisis. Primero, el 15M expandió su redes por todo el mundo, ignorando a los Estados nación. Sus gritos (“no somos mercancías en manos de políticos y banqueros”) se entendían en todas las lenguas. Tejer redes, diluir fronteras. Después, desde su corazón / nodo español, el 15M ha abrazado la diferencia. Ha protegido a sus inmigrantes de la policía. Ha reforzado campañas contra los Centros de Internamiento para Extranjero (CIES). Ha fundado Brigadas Vecinales de Observación de Derechos Humanos. Incluso los médicos se declaran objetores de conciencia frente al recorte de derechos y atienden inmigrantes ilegales. El 15M está fraguando un nuevo movimiento internacionalista, tan potente como el obrero de finales del siglo XIX, pero con unas herramientas conectoras jamás vistas. El vídeo de solidaridad de los ciudadanos alemanes, en respuesta al vídeo de una asamblea del 15M, es una prueba visible de una nueva microutopía neointernacionalista.

Microutopías en red: los prototipos del 15M

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Imagen: Voces con Futura

La segunda entrega del texto ‘Microutopías en red: los prototipos del 15M’ la publicaré el próxima miércoles 15, coincidiendo con el segundo aniversario del 15M. 

“Las viejas manifestaciones, tan grises y limitadas, se han quedado obsoletas e inútiles, y han dado paso a un infinito de posibilidades. Hemos repensado la acción, la queja, las relaciones, lo público, lo común”. En el texto colectivo Esto no es una manifestación aparecen rincones-detalles que los medios de comunicación de masas ignoran. Esto no es una manifestación no es un ejercicio de nostalgia. No es un anhelo de aquella vibrante Multitud Que Ocupada las Plazas que conformó aquel imprevisible cuerpo colectivo, aquel entramado de afectos al que algunos llaman “movimiento 15M”.

Esto no es una manifestación es un inventario de detalles mínimos / máximos, de acciones, procesos, proyectos para los que mal nos sirven las palabras viejas. Esto no es una manifestación, decíamos: “Y nuestra imaginación ha desbordado por completo el espacio de lo posible, construyendo ya nuevos mundos dentro de la vieja carcasa de este”. Esto no es una manifestación. Esto no es una suma cuantitativa. Esto es más que una enumeración de logros. Esto es algo más que un eco de aquel “vamos despacio, porque vamos lejos”.

Algunos medios de comunicación se apresuran a enterrar a “lo que queda del 15M”. Tras la manifestación de hoy, convocada en las principales ciudades de España, algunos colocarán una esquela sobre el 15M. Contarán cabezas, elegirán su foto más despoblada. Manipularán incluso alguna imagen, tal como se hace en las dictaduras. Conmemorarán el entierro, aislados en su cueva, reflejados en el empañado espejo mediático del viejo mundo. No mirarán los detalles, el proceso, el goteo insistente. No observarán. No escucharán. No leerán este texto.

Cierto: el 15M es tan complejo que cuesta categorizarlo, explicarlo, traducirlo. Además, los ojos ven lo que están acostumbrados a ver, como recuerda Amador Fernández-Savater en el recomendable Ver lo invisible: unicornios y 15M. Pero quizá sí se alcance a vislumbrar su potencia transformadora describiendo pequeños gestos, sueños en minúscula, construcciones colectivas, invisibles para muchos. El 15M no necesita más la utopía en mayúsculas, no. No necesita aquella UTOPÍA del Mayo del 68, aquella estúpida “playa debajo de los adoquines” que nunca apareció. No la necesita porque el 15M ya ha construido su propia utopía: decenas, centenares, miles de microutopías en red. El 15M no necesita un modelo utópico porque ya tiene – uno, cientos, miles – de prototipos reales. Prototipos microutópicos, conectados entre sí, conectados (casi) en tiempo real.

Palabras clave, sí: prototipo. “Ejemplar original o primer molde en que se fabrica una figura u otra cosa”. La cultura digital, los procesos copyleft, la ética hacker tan presentes en los preámbulos del 15M impregnaron esta nueva revolución de multitudes conectadas. El prototipo, en el nuevo mundo abierto basado en los procesos, sustituye al modelo definitivo. Y el 15M ha cocinado – no ha dejado de hacerlo – prototipos. Los ha construido colectivamente, en red, de forma abierta. En aquella Acampada Sol inicial no había apenas personas protestando frente al colapso del sistema. En aquellas acampadas estaba el nuevo prototipo de mundo. Y estaba en los detalles. En sus guarderías, en sus bibliotecas abiertas, en sus huertos, en sus streamings, en sus mecanismos analógicos y digitales para proponer cambios. El 15M – ya sea un diagnóstico, un movimiento, un estado de ánimo o un conjunto de vínculos humanos – ha construido prototipos. Y muchos. Jurídicos, urbanos, culturales, económicos, tecnológicos, comunicativos, políticos, afectivos.

La potencia del 15M no está en la reacción, en la (necesaria) defensa colectiva del sistema del bienestar. Su bomba poético-real está en su naturaleza propositiva, creativa, innovadora. Ante la ceguera generaliza de nuestros políticos, ante el ojo tuerto de los medios, visibilizar estos prototipos reales, vivos, exportables-exportados es más necesario que nunca. No es una lista, no. Tal vez, un acto de justicia poética. Un inventario subjetivo que conforma algo mayor para lo que todavía no tenemos nombre

Nuestra venganza es ser felices, venimos diciendo un tiempo.

 

                                                                PROTOTIPO 1 / MICROUTOPÍA DEL MÉTODO

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Imagen: Ondas de Ruído. Licencia Creative Commons Share Alike 2.0

Las acampadas de 2011 sorprendieron a la vieja política con un regreso a las asambleas. Asambleas no jerárquicas, abiertas, en las que cualquier persona podía participar. Asambleas políticas, por primera vez en muchas décadas, celebradas en el espacio público. Asambleas que se convirtieron en método y hardware para ensamblar las ciudades. Del diálogo y la convivencia, como reacción al antagonismo visceral de la vieja clase política, surgió la necesidad del consenso: de aquí no nos vamos hasta que nos pongamos de acuerdo. Del desgaste del mecanismo de consenso de las acampadas nació la estrategia de la distribución geográfica y temática. #TomaLosBarrios. #TomaLaPlaya. #TomaLoqueQuieras. Hazlo con otros. Hazlo abierto. Y de la dificultad de la convivencia, de la lentitud del consenso, de la descentralización, fueron surgiendo mecanismo de autonomía.

El fork – utilizado en jerga del software libre para definir una desviación pacífica en un proyecto– pasó a ser usado en la política ciudadana del 15M. El recién formado Comité Disperso resume bien los nuevos rumbos del método 15M para lidiar con procesos de multitud plurales: “Se puede estar sin estar siempre. Se puede ser sin ser lo mismo. Se puede participar sin que implique casarse con nadie, ni dejar de tener vida propia. Desde el respeto mutuo, organizarse en la dispersión facilita la colaboración de personas y colectivos en diferentes grados, según sus propios deseos, capacidades y posibilidades, en cada momento”. No es de extrañar que el Partido X, Partido del Futuro, un fork del 15M, se defina como “un método”.

                                                                 PROTOTIPO 2 / MICROUTOPÍA URBANA

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Imagen: Campo de Cebada. Licencia Creative Commons Share Alike 2.0

Las acampadas supusieron una doble mutación del espacio urbano. Primera: el paso del espacio público al espacio común. Las plazas, fustigadas por la privatización de su uso y por excesivas prohibiciones, renacieron como un común, como un procomún urbano. Los ciudadanos en red, sin jerarquías ni líderes, organizaron un espacio urbano peer-to-peer (de persona a persona), de plazas-nodos conectados entre sí. La segunda mutación: el espacio híbrido. No eran plazas de adoquines. Era plazas hechas de átomos y bits. La vida analógica estaba íntimamente entrelazada con la digital. Inseparablemente. Durante la Acampada sol, el Twittómetro conectaba redes y plazas, espacios virtuales y físicos. La campaña #AbreTuWIFI, que incentivaba abrir el WI-FI desde los apartamentos durante manifestaciones, alimenta esta nueva ciudad híbrida. Otro buen ejemplo: el mapa #Voces25S, creado para proteger a la multitud de la violencia policial. Bastaba tuitear desde el teléfono móvil con la geolocalización activada para colocar la Alfombra Digital a la Ciudad Física.

La primera mutación camina hacia una red de espacios públicos convertidos en espacios comunes, autogobernados, autogestionados, llenos de vida, como el Campo de Cebada de Madrid. Espacios que cuentan, en su mayor parte, con apoyo de unas instituciones sin ideas ni recursos. La segunda mutación vuela hacia la plataforma móvil Convoca!, que permite hacer check in en una multitud inteligente, manifestación, evento o acampada. Ambas se mezclan en un nuevo espacio de flujos, en red, conectando peers glocalmente, más allá de instituciones y fronteras, al margen de lógicas comerciales.

                                                             PROTOTIPO 3 / MICROUTOPÍA COMUNICATIVA

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Imagen: Fotomovimiento.org

Pocos países del mundo viven en la práctica el concepto del sociólogo Manuel Castells de la “auto comunicación de masas” como lo hace España. Ante la mirada de unos medios masivos encerrados en sus clichés y limitaciones corporativas, el 15M creó un sistema de auto comunicación de masas sin parangón en la historia. Instauró la transparencia como método: streaming de asambleas, actas/documentos abiertos de las reuniones. Una transparencia que es acción y comunicación de forma simultánea. El 15M hizo los mejores streamings de las manifestaciones desde los inicios. La TV envejeció un siglo ante los streamings ciudadanos de People Witness o Toma La Tele. La revolución sí fue televisada, contrariando el hit sonoro de Gil Scott-Heron (The Revolution will not be televised).De hecho, algunos medios escritos, viendo el impacto global de SolTV y los streamins ciudadanos, empezaron a hacer coberturas audiovisuales en vivo para no quedarse atrás.

Y las fotografías de agencias (una buena parte) perdieron lustre ante los cañonazos poéticos del FotoMovimiento. Y Audiovisol o Agora SolRadio o el Periódico 15M (impreso en papel) marcan el paso en la innovación auto comunicativa de las multitudes inteligentes. Algunos nuevos medios como ElDiario.es, La Marea, Reset Project, Revista Números Rojos o Café amb Llet nacieron empapados de la microutopía comunicativa del 15M. Por si fuera poco, resta mencionar la máquina de Trending Topic globales de Twitter del 15M, que se cocinan en PADs colectivos como éste y ya son casos de estudios en las universidades de comunicación de todo el mundo.

                                                                PROTOTIPO 4/ MICROUTOPÍA EN FEMENINO

Vídeo: presentación de Zorras Mutantes en la Asamblea General de Sol, el 13 de mayo de 2012.

Del nosotros al nosotras. Ver a hombres hablando con naturalidad en femenino, algo habitual en el entorno 15M desde las acampadas iniciales, es mucho más que un detalle. Es un síntoma. Es una mutación. Un paso de lo competitivo a lo colaborativo. De la ciudadanía a la “cuidadanía”. Es la punta del iceberg de un nuevo paradigma de mundo. No hablo de microutopía femenina porque creo que es algo más profundo. Como mínimo, asistimos a una remezcla del feminismo clásico que en ocasiones construye los mismos muros categóricos y antagónicos del machismo. El 15M está fraguando una intuitiva bajada a tierra de las utopías ciberfeministas del El manifiesto Ciborg de Donna Haraway.

La existencia de la asamblea TransMaricaBollo (colectivos gays, lésbicos y transexuales de Madrid) es otro síntoma de la microutopía agregadora, plural y transgénero que anhela el cuerpo colectivo del 15M. Sin ser central en el movimiento, la asamblea Zorras Mutantes, que coquetea con el movimiento queer, el poliamor y las consignas del feminismo ciborg, es otra chispa en esta microutopía del #PosFeminismo y #PosPatriarcado. Aquí un extracto de su manifiesto: “Somos animal-humano-máquina-software, y hackeamos las fronteras de lo establecido (…) Nos declaramos en huelga de género y de especie: renunciamos a nuestras categorías de género binarias y a la categoría de humano, que son clasificaciones arbitrarias de una tradición imperialista (…) no reconocemos fronteras corporales, subjetivas y territoriales de ningún tipo (…) Abominamos del dualismo sujeto-objeto, del individuo posesivo y del derecho de propiedad y nos proclamamos metacuerpos”.

                                              PROTOTIPO 5 / MICROUTOPÍA DE LA CULTURA COLECTIVA

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La cultura copyleft – fraguada como resistencia al copyright – es una inspiración directa para el 15M. El Deseo Copyleft – que legitima la copia y el reuso del contenido – encendió los meses previos al 15M contra la Ley Sinde. Y de forma intuitiva, coral y no planeada se convirtió en el proceso vertebral de la #GlobalRevolution. Las plazas copyleft, las plazas corta & pega, aquellas que colgaban en sus espejos digitales cómo ocupar, cómo grabar, How to occupy, desembocaron en una creación y contagio colectivo inaudito.

Tras la explosión del 15M nació la Fundación Robo, diluyendo el concepto de autoría individual, lanzando canciones firmadas con la identidad colectiva Robo. Canciones de libre descarga, con licencia libre. Nació el hermano literario de Robo, el proyecto Asalto, literatura colectiva, pildoritas poéticas remezcladas en intensos Asaltos colectivos. Y las Plazas Invisibles, escritas por Italo Calvino + el 99%. Y VocesConFutura, los gritos gráficos de creadores inspirados – refugiados en el enjambre pixel del 15M. Y Bookcamping.cc, que surgió tras una inocente pregunta: ¿Qué libro te llevarías a la plaza?. Con sus estanterías colectivas de libros, con sus playlists de títulos, con sus visitas guiadas, Bookcamping.cc es un excelente ejemplo de la nueva cultura cocinada en red y orientada al bien común. Aunque quizá sea el proyecto transmedia 15M.cc – documental, libro, 15Mpedia – el que resuma mejor el espíritu colectivo, abierto y colaborativo de la microutopía cultural del 15M.

La remezcla – A copia a B, B recrea la obra de A  pasa de ser un defecto  a una virtud. La remezcla pasa a ser un homenaje, una co-creación. Y, por qué no, un grito de guerra. Qué mejor que #cortapegar un fragmento del Asalto nº 4, Lorca remix, en apoyo a la Marea Verde que defiende la educación: “Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. La educación necesita tu mano para vengarla. Y expulsar a quienes buscan el fracaso de las masas”.

“La monarquía es propia de otra época”

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“La democracia española necesita una revisión completa, empezando por las instituciones que la conforman, el sistema electoral, los gobiernos, los partidos, el papel que se les da a las organizaciones representativas”. Pocos políticos españoles se atreven a criticar de lleno el actual sistema democrático como el extremeño César Ramos. Diputado Autonómico en la Asamblea de Extremadura por el PSOE, César acaba de publicar el libro #DemocraciaHacker (Algón Editores). En él, César aborda en clave divulgativa los profundos cambios tecnológicos que están modificando todos los ámbitos de la sociedad.

De los espacios de co-working a procesos colaborativos (crowd sourcing, crowd funding), de plataformas abiertas (wikis) al software libre o mecanismos de participación política, César hace un repaso por el cambio de piel que está sufriendo la democracia occidental. Cada capítulo tiene un decálogo del ‘Político hacker’. César sugiere una alianza de colectivos, políticos e instituciones para cambiar el sistema totalmente. Esta entrevista se ha realizado por correo electrónico, completando la misma tras la primera tanda de respuestas.

¿Cómo surgió la idea de escribir un libro sobre ética hacker y democracia?

Hace tiempo leí el libro de Pekka Himanen sobre la ética hacker, que va impregnando poco a poco toda la sociedad menos una parte: nuestro sistema democrático, un sistema que nació durante la revolución industrial. Se ha producido otra revolución hace veinte años, la de la sociedad de la información, que lo ha cambiado todo, menos nuestro sistema democrático. Lo que planteo en #DemocraciaHacker es una adaptación de nuestra democracia a la sociedad actual.

¿Cómo influyó el hecho de haber participado en política en una región como Extremadura, que implementó el programa Linex y migró hacia el software libre hace muchos años convirtiéndose en toda una referencia mundial?

Fue la inspiración para entender todos los ingredientes necesarios para componer Democracia Hacker. Me siento orgulloso de ser representante público en una región que entendió mucho antes que la mayoría el papel importantísimo que iban a jugar las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) en la nueva sociedad.

¿Qué dinámicas del proceso del software libre, de cómo se fragua su programación y de cómo se mejora su funcionamiento en comunidades abiertas, te llamaron la atención?

La colaboración y cómo el software libre aprovecha el talento existente en la sociedad de la mejor forma posible para generar conocimiento compartido.

Otros dos conceptos interesantes del software libre son el ‘prototipo’ (algo no definitivo, en contraposición a ‘modelo’) y el estado beta (inacabado). ¿Serían aplicables a la democracia?

Claro que sí, creo en que la política debe estar en beta permanente, porque siempre debe estar mejorándose y adaptándose a los cambios que se dan en la sociedad, algo que se produce cada día a más velocidad. De lo contrario, la política siempre estará desfasada y será incapaz de hacer frente a los retos que se planteen.

El libro tiene un claro carácter divulgativo, es accesible a todo el mundo. Hay una larga introducción a conceptos como software libre, crowd funding, coworking, wiki, crowdsourcing, ética hacker… Conceptos que no suelen ir asociados a la política. ¿Por qué consideras que es necesario aclarar esos conceptos para introducir la #democraciahacker?

Porque son conceptos conocidos a día de hoy solo por una parte de la sociedad, por lo que es necesario darlos a conocer a todo el público para que sea más sencillo entender las propuestas que se hacen para un nuevo sistema democrático.

El término hacker suele estar asociado en los medios de comunicación a algo negativo. Se confunde con cracker. Ni hablamos de los entornos políticos. ¿Por qué apostar por un juego de palabras tan inédito como #DemocraciaHacker?

Por ser rompedor y para que se asocie la política a una nueva ética que está basada en la pasión, en la generación de conocimiento compartido, en la colaboración… en todo lo que representa el concepto hacker. El estar en política por la pasión de cambiar las cosas y no por el estar por estar.

El subtítulo del libro es El poder de los ciudadanos. En el capítulo 4, El parlamento: plaza pública, formulas una pregunta: ¿Se imaginan un parlamento en el que los ciudadanos son sus protagonistas? ¿Cómo sería este parlamento?

Un parlamento en el que los ciudadanos son actores principales y no simples espectadores, donde no se les impide la entrada, donde se les permite opinar y proponer, un parlamento pensado para solucionar los problemas de los ciudadanos con su complicidad y la participación.

¿Tienes algún modelo de parlamento participativo en el mundo? ¿Existe ya la #DemocraciaHacker?

No conozco ningún ejemplo de parlamento que cumpla estas características, pero sí se van poniendo en marcha acciones encaminadas a ello. En Extremadura la Ley de Gobierno Abierto se elaboró de una forma distinta, con dinámicas parlamentarias distintas, donde los ciudadanos podían hacer sus aportaciones y preguntas en tiempo real a los comparecientes y a los miembros de la comisión. No había turnos preestablecidos y sí micrófonos abiertos y retransmisión en directo. El Presidente del Parlamento de Andalucía también ha propuesto cambios para que los ciudadanos puedan participar directamente en la vida parlamentaria.

En el mismo capítulo mencionas que las asambleas del 15M han tenido mayor seguimiento que las parlamentarias e insinúas que por ello habría que reformular la política. ¿Por qué el parlamento español, los representantes políticos, muestran tanta resistencia a un cambio que la mayoría de la sociedad pide a gritos?

Cualquier organización o institución es resistente al cambio por naturaleza y más si tenemos en cuenta que nuestra democracia tiene una concepción basada en los funcionamientos de la sociedad de hace más de dos siglos. Cambios tan profundos no son tan fáciles de llevarlos a la práctica, hace falta una gran labor de evangelización, que es una de las cosas que busca el libro; abrir un debate imprescindible.

En el libro, criticas el modelo de partido centralizado, de listas cerradas y financiación más o menos opaca, que impera en España. ¿Cómo sería el partido ideal?

No creo que exista el partido ideal, pero sí hay que caminar para adaptarlos a las nueva realidades. Un partido que haga cómplices y participes a la mayoría de sus miembros y a su público objetivo, un partido en el que todo el mundo se sienta a gusto y útil.

En el libro también se destaca la política que está surgiendo en otros espacios, distante de las instituciones. Sin embargo, parece que consideras la democracia representativa, sus espacios de diálogo y su marco jurídico como algo necesario. ¿Por qué algunos piensan que los partidos son las únicas formaciones sociales capacitadas para hacer política?

A día de hoy creo que los partidos siguen siendo imprescindibles para cualquier sistema democrático que nos planteemos, seguramente dentro de unos años podamos avanzar más a otro sistema en el que puedan no ser necesarios los partidos. Hagamos un ejercicio de imaginación y reflexiones si es posible un sistema democrático que funcione a día de hoy sin partidos…. yo creo que la respuesta será: no. Eso sí, los partidos tienen que cambiar mucho.

No estarías, según deduzco del libro, a favor de modificar la constitución en un proceso abierto. ¿El modelo de wikiconstitución cocinado en Islandia no te parece válido?

Al contrario creo que se podría hacer, es más pongo de ejemplo el proceso llevado a cabo en Islandia y hablo de leyes de código abierto, claro que estoy de acuerdo y creo que es posible.

Pero no te demuestras favorable al proceso constituyente que se abrió desde algunos colectivos vinculados al 15M…

Creo que el principal problema no son los políticos que tenemos, es el sistema que tenemos, no se ha adaptado a la nueva sociedad. Sí con un sistema constituyente sólo cambiamos a los políticos sin cambiar el sistema, no servirá de nada. El proceso de cambios lo tenemos que hacer entre todos.

¿Qué te parece el surgimiento de partidos red como el Partido X en España o el Partido de la Red en Argentina?

Creo que el error es relacionarlos tanto con la tecnología porque puede dar la sensación que la tecnología es un fin y no una herramienta que facilita las cosas. Yo creo en la tecnología como facilitador, pero no podemos plantear un sistema donde la tecnología sea el eje central.

Algunas personas critican al Partido X por no revelar sus caras. Creo que confunden privacidad con transparencia. El Partido X reivindica la no jerarquía y huye de lideratos personalistas, un comportamiento muy habitual en el software libre. ¿Qué opinas?

Creo que hay que tender a organizaciones menos jerárquicas y más en red, pero eso necesita un proceso de entrenamiento en la sociedad desde el sistema educativo pasando por todos los ámbitos, de lo contrario les será muy difícil convertirse en opción de mayoría.

En el software libre existe un mecanismo denominado meritocracia. Quien más conocimiento tiene y mejor hacer demuestra, más influyente es en la comunidad. ¿Cómo sería un sistema política basado en la meritocracia? ¿Sería viable?

Sería un sistema en la que a la hora de conformar una lista se tuviera en cuenta los méritos en el que que los ciudadanos tuvieran la posibilidad de detectar los méritos de cada uno y elegir al que crean más adecuado para la tarea que tienen que realizar. Para ello sería necesario un Gran Hermano entre candidatos, para que los electores pudieran comprobar cuales son las actitudes y aptitudes de cada uno en distintas situaciones.

¿El concepto de Gran Hermano no justamente lo contrario, una vigilancia más o menos centralizada?

Necesitamos un sistema que permita detectar y analizar las aptitudes y actitudes de nuestros representantes públicos, para elegir de esta forma a los mejores.

Hemos visto que la existencia de datos abiertos es insuficiente para garantizar una verdadera transparencia. El concepto de gobierno abierto va un poco más allá. La democracia en red sería el final del túnel distópico en el que andamos metidos… ¿Ves esta evolución posible en España?

Claro que lo creo posible, cada día se aprueban en nuestro país más leyes de transparencia y gobierno abierto, además de ponerse en marcha estrategias de gobierno abierto. Lo que no comparto es que la mayoría de ellas surgen ahora como un tratamiento contra la corrupción y la desafección ciudadana. Debían surgir por un convencimiento real y como una vacuna.

La prometida Ley de Transparencia del Partido Popular todavía no se ha aprobado. ¿Te parece suficiente?

El borrador registrado es muy insuficiente, pero creo que la presión ciudadana y los partidos de la oposición van a permitir que quede una ley de transparencia medianamente decente.

¿Qué reformas urgentes ves necesarias en la democracia española?

Una revisión completa, empezando por las instituciones que la conforman, el sistema electoral, los gobiernos, los partidos, el papel que se les da a las organizaciones representativas… En definitiva un replanteamiento global.

¿Y hay lugar para la monarquía en la nueva sociedad red?

Creo que la monarquía es propia de otra época, por lo que en la revisión que propongo también entra la Monarquía, pero tenemos que hacerlo con el beneplácito de la mayoría de la ciudadanía.

Del #Partidodelared al #PartidodelFuturo

Vídeo presentación del Partido de la Red

La democracia en red está en marcha. Las viejas instituciones se tambalean. La vieja política sigue ocupando hemiciclos políticos, pero cada día es más irrelevante. La sociedad en red es un hecho. Y antes o después, acabará transformando la política. Los partidos dejarán de ser la única forma de participar en la política. La sociedad en red en su conjunto será en sí misma una nueva plataforma política. Esta semana hemos visto dos movimientos interesantes que desde el formato partido aspiran a transformar la política: la presentación del Partido de la Red (Argentina) y el lanzamiento del programa del Partido X, Partido del Futuro (España).

Por un lado, el Partido X, tras las agudas críticas recibidas por el anonimato de sus miembros, preparó un vídeo con una veintena de caras de algunos de los participantes y colaboradores. Además, hicieron público su programa #DemocraciaYPunto, que ha sido cocinado de forma colaborativa entre miembros del partidos, expertos y ciudadanos entre los días 29 de enero y 18 de marzo de 2013. Concentra sus esfuerzos en cuatro puntos: transparencia en la gestión pública, wikigobierno y wikilegislaciones, derecho a voto real y permanente y refenréndum obligatorio y vinculante.“Anonimato y transparencia no están reñidos”, destacan en la introducción de su programa, “todo lo contrario”.

Por otro lado, el Partido de la Red de Argentina, que lleva unos meses cocinándose en red, también ha salido a la luz pública con varios vídeos de presentación. El Partido de la Red, aunque no esconde la cara de sus participantes, también ataca de lleno los lideratos personales. Esta frase resume bien su esencia: “La democracia que tenemos está estancada: es miope. Ordena mal las prioridades: su ancho de banda es limitado”.

A continuación reproduzco un estracto del Manifiesto de la Red elaborado colaborativamente por el Partido de la Red. Un manifiesto incompleto que cualquier puede editar en esta wiki y que ya se me antoja como un clásico de nuestra era. No he podido evitarlo: he remezclado el manifiesto y he añadido algunas frases del programa del Partido X, Partido del Futuro.

#DemocraciaEstancada

la #DemocraciaEstancada es herencia del siglo XIX: forjada en otras condiciones tecnológicas y sociales, no atiende a las nuevas demandas

la #DemocraciaEstancada es un supermercado de oferta acotada y mediocre, que fuerza a elegir y debatir personas en lugar de ideas

la #DemocraciaEstancada tiene una clase política acorde: su integridad es el marketing, su tragedia es la muerte de las ideas

#Red

la #Red se estructura de par a par: es una #Red humana sin centro, que comparte conocimientos, experiencias y aprendizajes

la #Red desafía la concentración de información, derriba barreras sociales, económicas, culturales, intelectuales y geográficas

la #Red facilita la interacción entre la inteligencia colectiva de la ciudadanía y el conocimiento competente de profesionales preparados

#Pares

los #Pares se conectan, están activos, aprenden, se transforman, se vinculan al entorno, dan y reciben en comunidad

los #Pares no se reconocen por su consumo. se encuentran para cooperar y no para competir

#DemocraciaEnRed

la #DemocraciaEnRed, como sistema, busca la distribución transparente de información, resalta la horizontalidad sobre la verticalidad.

en la #DemocraciaEnRed la decisión surge del diálogo entre mayorías y minorías, con reglas para el acuerdo y canales para el desacuerdo

#DemocraciaenRed es el resultado de una democracia que incluye la participación de la ciudadanía para elaborar y gestionar los asuntos comunes.

#PartidodelaRed

el #PartidodelaRed propone el compromiso de #Pares en un modelo participativo ciudadano de consecuencias políticas efectivas

el #PartidodelaRed es literal: se organiza, trabaja y decide en #Red

el #PartidodelaRed se siente global: opera dentro de un marco geográfico, pero su espíritu refiere a todos los habitantes del mundo

el #PartidodeLaRed no es la solución: es un catalizador de las soluciones.

Tejer redes para diluir fronteras

Captura de pantalla 2013-04-07 a la(s) 11.31.51Imagen: Culturomics 2.0, First Monday peer-reviewed Journal on the Internet 

Este texto mío aparecerá en el libro Empodera, del colectivo Cibervoluntarios, que se editará el próximo mes de junio. 

“Un colectivo indígena de Chiapas, enredado con un espacio de co-working de Quito. Una plataforma de crowd funding de Barcelona, trabajando con el movimiento de datos abiertos de Montevideo. Una cooperativa griega, inspirando a colectivos artísticos de Caracas (y viceversa). Un grupo hacktivista de Madrid, retroalimentándose de la permacultura de las favelas de Río de Janeiro”. Así comenzaba un texto mío, titulado La Europa del Sur y América Latina, unidos por el P2P, que publiqué el pasado mes de marzo. En él, presentaba el #Wikisprint convocado por la P2P Foundation que se celebró el pasado 20 de marzo, en el que estuve especialmente implicado. En él, participaron centenares de redes, colectivos, fundaciones, activistas, Gobiernos … Personas de todo el mundo, participando por razones muy diferentes. Y sin un intermediario claro. Activistas del 15M, por ejemplo, colaboraron con el mismísimo Estado español (varios centros de cultura de España de América Latina) en una nueva topología de red donde todos los nodos podían conectarse con todos los nodos. El P2P, su filosofía abierta, mostró su verdadera fuerza empoderadora.

¿Pero qué es exactamente el P2P (peer-to-peer)? Demos voz a Wikipedia: “Una red peer-to-peer, red de pares, red entre iguales, red entre pares o red punto a punto (P2P, por sus siglas en inglés) es una red de computadoras en la que una serie de nodos se comportan como iguales entre sí”. Como topología de red, una red P2P sería lo equivalente a la red distribuida que Paul Barán, uno de los fundadores de Internet, definió en el inicio de los años sesenta. Como contraposición a los otros dos tipos de redes, la centralizada y la descentralizada, la red distribuida demuestra una fortaleza inusitada. Y está basada, paradójicamente para el viejo mundo, en su flexibilidad. Cuantos más nodos, cuantos más vínculos existan entre ellos, cuando menos centros haya, mejor. Internet fue concebida durante la Guerra Fría como una red distribuida para evitar que la caída de un nodo en manos enemigas supusiera el colapso de la red. Sin embargo, el lobby del copyright y de la decadente industria del entretenimiento insisten en identificar el P2P con piratería. ¿Por qué siguen sin entender este nuevo paradigma de redes e intercambios entre pares?

El surgimiento de Napster en el año 2000, que posibilitó el intercambio de archivos entre usuarios de todo el mundo, significó la primera gran explosión del potencial del P2P. La fortaleza de las redes P2P ya no era un exclusivo patrimonio de las universidades o ejército estadounidenses. Napster, una mero programa informático, conectaba en tiempo real a usuarios y ordenadores de todo el mundo. Cualquiera persona podía intercambiar música, textos, fotos. Dialogar en tiempo real. Relacionarse con cualquier persona sin un intermediario. Las fronteras dejaron de existir, por lo menos en ciertos aspectos. Tras Napster llegaron muchas otras mutaciones P2P, como el servicio de telefonía SKYPE o el protocolo Bit Torrent de intercambio de archivos. E incluso la World Wide Web – que es una interfaz centralizada – empezó a impregnarse de la filosofía y modus operandi del P2P. Miles de personas escribiendo un artículo en Wikipedia tiene mucho de nodos conectados, de diálogo P2P, a pesar de su centralismo.

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La topología de red P2P, con la irrupción de la tecnología, pone sobre la mesa una cuestión de vital para las próximas décadas: las fronteras y Estados nación pierden parte de su sentido. El culebrón del site sueco The Pirate Bay, que la justicia estadounidense no pudo cerrar directamente por problemas de jurisprudencia, demuestra que el mundo basado en países, tal como lo diseñaron en el siglo XIX, está agonizando. Con Tor Project o una Red Privada Virtual (VPN), por ejemplo, podemos navegar por Internet escondiendo nuestro IP (Internet Protocol) geográfico. Nadie sabrá dónde estamos. Y sólo el hecho de hospedar un site en un servidor de otro país provoca un dolor de cabeza para cualquier Gobierno. El mundo conectado, el mundo P2P, nos revela una nueva carta colectiva: el empoderamiento trasnacional.

La campaña activista Israel loves Iran, que desmanteló la narrativa nacionalista de Israel e Irán, es un claro ejemplo del nuevo empoderamiento sin fronteras que puede modificar el mundo tal como lo entendemos. El diseñador israelí Ronny Edry subió a Facebook un mensaje con un diseño colorido: Iraníes, nunca bombardearemos vuestro país. Os amamos. La reacción en cadena-red fue explosiva: miles de diseños y mensajes de amor de ciudadanos israelíes hacia iraníes. El propio Ronny subió un vídeo a You Tube explicando su preocupación sobre el peligro de que los Estados usasen el odio para enfrentar a los ciudadanos de diferentes países. Israel loves Iran se convirtió en un fenómeno con página web propia, decenas de grupos de Facebook, carteles en muros y autobuses de todo Israel…

Y llegó el efecto de ida-y-vuelta. Desde Irán, no tardaron en llegar mensajes de amor. Israel, we love you. El mundo P2P, la conexión de los nodos, desmontó una narrativa vertical, creada por un Estado nación cuya estructura se hunde en el siglo XIX, cuando la única conexión entre los pueblos del mundo se daba en los cafés y los diarios. Y mostró que en esta nueva era las fronteras pueden diluirse en actos concretos. Las campañas de Avaaz, que recogen firmas de cualquier país para acciones puntuales, son buena prueba de ello.

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Imagen: proyecto Estrecho mental, de Hackitectura

Los filósofos franceses Gilles Deleuze y Félix Guatari intuyeron ya en los años setenta la fragmentación de los territorios. Entrevieron una conexión subterránea entre territorios, subjetividades, personas. Le llamaron “desterritorialización”. Y usaron la metáfora del “rizoma” como nueva liana conectora. El rizoma como una estructura subterránea, no jerárquica, de múltiples brazos. Como redes de afectos que escapan al control vertical de Estados y estructuras supranacionales

Y es que Internet, como pocas otras cosas, deja al Estado Nación desnudo: inservible, obsoleto, anacrónico. La red corroe las aristas del Estado nación, difumina sus tentáculos, sus reglas fijas. Zygmunt Bauman, en Cities of fear, City of Hope, aborda la decadencia del Estado Nación y el auge de las ciudades como espacios políticos. Manuel Castells habla ya hace muchos años del Estado Red y de un espacio de flujos en el que los ciudadanos se relacionan desde espacios físicos distantes. David de Ugarte, en su Trilogía de las Redes, habla de la filé (estructura económica transnacional) y la plurarquía (nuevo sistema político basado en las decisiones colectivas) como estructuras que sucederán a las naciones y Estados. Juan Urrutia sugiere “una confederación asimétrica de comunidades identitarias con acuerdos entre ellas y sin ninguna autoridad central”.

Además, la misma topología irregular de la red desmonta cualquier tipo de mitificación nacional. Nueva York (480ms) está más cerca de Buenos Aires que de Montevideo (713ms), teniendo en cuenta las distancias en el ciberespacio, según un estudio de la Revista Meridiano. Cualquier grafo (visualizaciones del 15M), como las 499 cuentas de la Spanish Revolution, coloca en un mismo mapa de conexiones a personas de diferentes países. La global revolution, con sus acciones cruzadas en tiempo real, está acabando de reconfigurar aquel mundo que empezó a temblar con los primeros estertores de la antiglobalización.

#Intersobres, Goldman Sachs y juegos activistas

Intersobres según 4Ojos.com

Imagen: Perteneciente a la entrada La terraza de la Puerta del Sol de 4Ojos.com

Juego, luego existo. El juego no es apenas diversión. Es civilización. La teoría no es de un perroflauta. Es del filósofo holandés Johan Huizinga, que abordó la antropología del juego en un libro visionario de 1938  Homo ludens. Algunos gurús del Silicon Valley pillaron al vuelo el ‘juego, luego existo’ y convirtieron la gamification en tendencia, en mercado y en estrategia de marketing. Sin embargo, los movimientos activistas de la era red están también convirtiendo lo lúdico en el suelo resbaladizo y colectivo de sus luchas. El juego #Intersobres, celebrado en la Puerta del Sol de Madrid el domingo 24 de marzo contra la posible privatización del espacio público, es un gran ejemplo de ello.

El 15M – ya sea un movimiento, un conjunto de vínculos o un estado de ánimo – usa como pocos el ludismo. Su guerrilla nómada convierte vagones de metro en fiestas de etiqueta (#MetrodeLujo), las torres de un banco en una película de terror (#OccupyMordor) y los bancos en cajeros electorales (#CajeroElectoral), basureros (#Tubasuralbanco) o salas de discoteca (#CierraBankia). Sin embargo, el pasado domingo ocurrió una mutación lúdico-activista llamada #Intersobres que merece especial mención. Diferentes asambleas se encontraron en la Puerta del Sol para jugar al clásico juego del pañuelito con un toque ácido-festivo.

Con el trasfondo de la corrupción (la alusión de los sobres de Bárcenas) y el músculo comunicacional del 15M, #Intersobres consiguió su propósito: denunciar públicamente el intento de abrir una macroterraza en la mismísima Puerta del Sol de Madrid y la consiguiente privatización del espacio público. Así de claro lo explicaba en televisión una participante del #Intersobres. Así de entrañable lo retrataba Enrique Flores en su blog 4Ojos. Así lo denunciaba la Asamblea Austrias: “Este modelo de transeúnte-consumista entra frontalmente en conflicto con un pueblo que atesora en el espacio común su gran potencial para el ágora de participación directa en política”.

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Juego, luego existo. En el post Gaming the city repasé hace unos meses algunos proyectos lúdicos en espacios urbanos, como el City Fireflies del MediaLab Prado de Madrid, los juegos urbanos del colectivo neoyorquino Revolutionary Games o el Koppelkiek del estudio  holandés Whatsthehubbub. Pero de estos tiempos para acá están surgiendo iniciativas lúdico-activistas tan interesantes como el SFZero de San Francisco, un juego colectivo que incita al descubrimiento de la urbe desde lógicas no consumistas. SFZero conecta personas en el mundo digital y posibilita que se pongan a colaborar en conjunto para transformar la ciudad. Cualquiera puede organizar una misión (¿cerrar un McDonalds que explota a sus trabajadores? ¿bloquear el tráfico de la urbe con una cascada de bicicletas?), buscar compañeros y ejecutarla. Siempre con la lógica del juego.

La última campaña de la revista Adbusters contra Goldman Sachs, #Goldman, es otro clarísimo ejemplo del activismo lúdico. Así convocan la acción en su web: “Hey all you rebels, jammers and meme warriors out there. Let’s play a game“. Juguemos. Liémosla. La idea es simple: intentar cerrar las 73 oficinas que Goldman Sachs, una de las instituciones responsables de la crisis financiera, tiene por el mundo. #Goldman, según Adbusters, es un “juego no definitivo, en tiempo real y de acción que se llevará a cabo en cada uno de estos lugares. Los participantes conseguirán juegos por su velocidad, espectáculo, coraje o innovación. En Madrid, por cierto, hay dos oficinas.

Adbusters incentiva que se envíen las historias-acciones de #Golman,  fotos & vídeos a kono@adbusters.org. También a que se agite el meme #Goldman en facebooktwitter y tumblr.

¿Quién dijo que lucha por un mundo mejor era aburrida?

 

Presión vía fax para que el mundo no reconozca al Gobierno de España

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De la desobediencia civil a la guerra diplomática. De la lucha interna contra los recortes del Gobierno de Rajoy a una campaña internacional. El colectivo eXlandia, ante la acelerada deslegitimación del Gobierno español, ha dado una vuelta de tuerca al denominado ciberactivismo. Y han lanzado una campaña en oiga.me, “plataforma libre de movilización ciudadana”, para inundar de faxes las embajadas y organismos internacionales con presencia en España. La campaña, titulada, Solicita a los representantes de países extranjeros y organismos internacionales que dejen de reconocer al Gobierno de España, utiliza el nuevo módulo habilitado por el equipo de Oiga.me que permite que el mensaje llegue a un número elevado de faxes.

En la campaña de eXlandia han sido elegidos todos los números de fax de las embajadas y el de organismos internacionales con representación en España, de la Comisión Europea a la UNESCO, de la FAO a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre un largo etcétera. Cada envío de fax tiene un coste de 0,04 euros. Cada envío completo a todos los números, aproximadamente 5 euros. ¿Y por qué lanzar una campaña diplomática internacional? ¿Por qué una campaña de impacto simbólico y no cuantitativa (envío de miles de mails)? Los miembros de eXlandia, vía correo electrónico, lo justifican así: “Si el gobierno es irrelevante y no nos representa, lo lógico es decírselo a los demás para que dejen de considerarlo un interlocutor válido, no son nadie, su palabra no vale nada, y quien hable con ellos está dialogando con fantoches”. El contenido del fax enviado a todos los representantes políticos internacionales con presencia en España denuncia con contundencia “un régimen gobernado por la impunidad judicial, los privilegios de la casta político-financiera y una ley electoral simplemente inaceptable”.

eXlandia, en este comunicado que ha sido redactado de forma colaborativa, pone especial hincapié en la corrupción que en los últimos tiempos sacude al Partido Popular (PP), en el poder: “El Gobierno de España está formado por un grupo de políticos corruptos que saquean la riqueza común del país, obedeciendo a poderes financieros e intereses propios”. Sin embargo, el comunicado también hace referencia al anterior gobierno. Y centra su crítica en la “devastación a la que nos somete el grupo de personas que se han hecho con el control del régimen”. Para eXlandia, el Gobierno de España es “la Marca España, el saqueo, el expolio, el capital especulativo internacional y la corrupción”.

Sin embargo, eXpaña, como se comunica en el fax, es otra cosa: “eXpaña no es España. eXpaña es lo que pasa en las calles. eXpaña es una sociedad en red, una nueva ola interclasista de solidaridad. eXpaña es otro mundo en marcha, un nuevo mundo más sostenible, más solidario, más libre, más humano”. Por eso, los ciudadanos de eXpaña informan a los representantes políticos del mundo que el Gobierno español es irrelevante y que “para cualquier asunto, pueden ponerse en contacto directamente con los ciudadanos de eXpaña”. Encontrarán a los interlocutores legítimos de este país, afirman en el comunicado, “en cada pueblo y en cada ciudad, en las plazas y los parques, en las redes y en las calles”.

Además, haciendo mención al movimiento StopDesahucios y a las más de 400 monedas sociales paralelas al euro existentes en el país, el colectivo se pone a disposición del mundo. “Si dejan de reconocer al ilegítimo Gobierno del régimen de España, encontrarán los valores de un nuevo mundo que ya está en marcha. Podemos ayudarles a construirlo juntos. Pondremos las toneladas de innovación social de eXpaña a su entera disposición”, matizan en su comunicado. El colectivo eXlandia, según el mail que me han enviado, surgió mientras un grupo de personas pensaba “cuál es el siguiente paso de la spanish revolution”. Este grupo de personas reparó que el nuevo mundo deseado ya estaba aconteciendo. “Vimos que ya existe la alternativa, que ya existe esa gente que quiere otra cosa y lo está haciendo”, afirman por email. Y por eso empezaron a emitir pasaportes de eXpaña a las personas u organizaciones que con sus acciones están de facto desmarcándose del Gobierno de España. Aquí la lista con todos los pasaportes.