#FreeCortázar, queremos las obras de Cortázar en dominio público

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Bernardo Gutiérrez

Hace exactamente dos años arranqué con un proyecto de literatura experimental, abierta y colectiva. El proyecto se tituló Este libro se autodestruirá. En este post explicaba el plan: escribir un relato en un PAD público, un documento digital abierto a todo el que quisiera participar. En la época, los PADS públicos de la plataforma Titanpad.com morían un año después de ser creados. Este libro se autodesturirá sería pues una metáfora de la creación efímera. También cuestiona algunos de los mitos de la creación literaria (el escritor individual inspirado por las musas, la página en blanco como muro…). Y era , sobre todo, un puñetazo táctico contta la rígida gestión de derechos que el copyright impone a las obras hasta muchos años después de la muerte de los autores.

Un año después de comenzar del nacimiento de Este libro se auto destruirá retomé el proyecto, justamente el día de la muerte anunciada del PAD. Aquel río donde estuve (estruvimos) creando una trama coral e imprevisible podría desaparecer para siempre. Confieso que nunca dominé la trama. Perder el control era de hecho parte del plan. Me dejé llevar por ella. Tendí trampas para que también fuese un poco mía. Corté, remezclé, escribí mucho, poseído por la urgencia de la autodestrucción que acechaba a la vuelta de la esquina. Un año después de recomenzar la escritura expliqué en el post Copia o muerte que la única manera de salvar el proyecto ‘Este libro se auto destruirá’ era copiándolo. Copiarlo a cualquier soporte, formato o link. Alguien consiguió copiar todo el contenido del PAD inicial a un nuevo PAD titulado FreeCortázar. Prueba conseguida: la copia salva. Bendito copypaste.

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En Este libro se autodestruriá alguien viaja a París sesentero a mostrarle Internet a Cortazar, única persona capaz de salvar este planeta distópico del siglo XXI. ¿Qué habría hecho en la era de Internet el visionario de los links que transformó Rayuela en un libro sin principio ni fin, sin dentro ni fuera? Como mínimo, salvaría el mundo. En la trama  de Este libro se autodestruirá una serie de personajes se enredan en pergaminos, planes contra las multinacionales y filtraciones de Wikileaks. Julian Assange también aparece en las líneas del libro que sobrevivió a su própria destrucción. En el texto, yo fui escribiendo paisajes: lo que ocurría mientras escribía, en mi día a día en el laboratorio rural NUVEM, en la sierra de Rio de Janeiro.

Y dos años después, con el mundo patas arriba, volví NUVEM, a una casa rural, cerca de Maromba, a hacer una última “residencia creativa” para intentar avanzar hacia algún lugar que todavía desconozco. La trama llegó a un punto claro: uno de los usuarios más activos durante el proceso sugirió remezclar un libro raro de Cortázar, del año 1974: Fantomas contra los vampiros multinacionales. Su protagonista era un héroe enmascarado. Luchaba, como los desdibujados personajes de Este libro se auto destruirá, contra un planeta injusto. Y aquí estamos de nuevo, frente al espejo del PAD, reflejándonos en un agujero negro del copyright, en un exuberante sótano de la creación colectiva, al margen de celulosas y agentes literarios (traficantes de derechos).

Mientras remezclaremos el librito de Cortázar – sin pedir permiso a nadie, sólo faltaba – ponemos en marcha una petición en la plataforma Oiga.me. Se titula #FreeCortázar, queremos las obras de Cortázar en dominio público. Todo el mundo que la firme provocará que le llegue un mail a Carina Pons, responsable de la agencia Carmen Ballcells de gestionar los derechos de autor en España, un país distópico en derechos de autor. La culpa no es de Carina. Pero lo ha tocado el marrón. En Argentina, país natal del Cortázar, las obras pasarán a dominio público en 2054. En España, en 2064. La campaña tiene un objetivo simbólico (cuestionar por qué las obras de cualquier genio universal continúan tantos años con copyright) y un objetivo más concreto y asequible: la liberación de los derechos de Fantomas vampiros multinacionales.

Aquí un pedazo de la petición en Oiga.me que será enviado por mail a la agencia Carmen Ballcells de Barcelona, que explica por qué Fantomas es nuestro mejor aliado en este viaje:

“Siendo Cortázar un autor extremadamente innovador, habiendo usado el pastiche o collage en El libro de Manuel, la aplicación rígida del copyright a la obra del escritor es una contradicción.

El sueño de muchos sería la inmediata liberación de los derechos de las obras de Julio Cortázar. Dada su dificultad, solicitamos la liberación del libro Fantomas contra los vampiros multinacionales (1974). Cortázar aprovechó un personaje ya existente en Francia desde 1911 (villano) que resurgió como héroe justiciero en cómics mexicanos en los años 60. Privatizar imaginarios populares es un robo. Cortázar, que reinventó a Fantomas como un héroe contra las multinacionales y las élites, estaría de acuerdo con la liberación de los derechos. Mientras remezclamos colectivamente Fantomas contra los vampiros de las multinacionales en este PAD llamado FreeCortázar solicitamos la liberación de los derechos de autor del libro. La liberación sería el éxito de Fantomas con el que Cortázar siempre soñó. Esperamos que sea el primer paso de la total liberación de los derechos de Julio Cortázar. La humanidad se lo merece”.

Y aquí-allí estamos, en la creación transpíxel de Este Libro se auto destruirá que ya es casi eterno. Escribiremos (bienvenidas todas) en este link: titanpad.com/freecortazar. A partir de la línea 700 aproximadamente comienza  el remix.

Dialogaremos en el hashtag #FreeCortázar en Twitter, Facebook o Instagram.

Divulgaremos la petición de Oiga.me para liberar los derechos de Cortázar. Aquí en este link.

Diviértanse. Cortázar estaría de nuestro lado, disfrutando con cada nuevo vínculo, asomado a cada frase creada por la multitud. Mi conexión a Internet aquí en NUVEM es intermitente. Hasta el domingo tal vez esté por momentos off line, cocinando palabras, para luego colarlas en el relato-remix colectivo.

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Everyone can be a remixer

Me quito el sombrero ante el colectivo ZEMOS98. Cuando el prestigioso programa Metrópolis de Radio Televisión Española (RTVE) les envía una ‘Carta Blanca’ para realizar un programa, los ZEMOS98 optan por no hablar de sí mismos. Y elaboran un tutorial para que cualquier personas se convierta en un remixer audiovisual al servicio del bien común. Interesante que RTVE está usando ya bastantes licencias Creative Commons. Aquí un corta-pega del site de la cadena:
“En respuesta a la invitación de Metrópolis, ZEMOS98 ha optado por resumir, en formato de videotutorial, sus investigaciones en torno a la remezcla de material de archivo y de productos mediáticos. Las remezclas reunidas en Everyone Can Be a Remixer nos presentan el actual ecosistema audiovisual como una red infinita que posibilita que cada memoria cree su propia leyenda. Everyone Can Be a Remixer es un videotutorial sobre remezcla crítica que atraviesa dos de las áreas de acción que han venido obsesionando al colectivo ZEMOS98 en los últimos años”.

Remixofagia latinoaméricana

Las tres R del cine de apropiación

Texto publicado en Embed.at

“Reduce tu consumo de cine comercial. Reutiliza tu cine casero. Recicla: el cine que has visto en tu vida te pertenece”. Las Tres R del Cine de Reapropiación, del colectivo Sapeurs MX, era un aperitivo para abrir la segunda edición de las Jornadas de Reapropiación celebradas este año en la Ciudad de México. Concepto: nada es original. Contenido: material audiovisual de menos de veinte minutos basados en materiales previamente creados. Consigna: “la reapropiación es el arte del pueblo”. El resultado fue un cóctel  de collage, recopilación, found footagedetournement o cine reciclado. Remezcla, recreación. ReApropiación.

Las tres R del Cine de Reapropiación abrieron un paisaje por el que desfilaron la Colección de Cielos de Natalia Becerra (imágenes de cielos de dieciséis películas), Jugando con un perro andaluz de PlayTime Audiovisuales o Auto-Glitch (Touch) de llich Castillo. Puñetazos visuales tiernos, ácidos, macarras. Cuchillos-remix que colocaban sobre la mesa audiovisual un lado no tan conocido de la América Latina. Paradójicamente,  la América Latina, sincrética por naturaleza, no suele presumir demasiado de remezclas.

¿Por qué se conoce tan poco la creación audiovisial latinoamericana basada en el remix? ¿Qué se recrea en la América mestiza que llenó de sensualismo rioplatense el bandoneón alemán? ¿El songoro cosongo cubano de ecos afros y aromas andaluces continúa teniendo vocación criolla en la era digital? ¿Dónde desembocó la antropofagia pregonada por el brasileño Oswald de Andrade en el Manifiesto Antropófago (1928) que refloreció en el tropicalismo sesentero de Helio Oticica, Glauber Rocha o Gilberto Gil? ¿En qué espejos creativos se refleja el “reduce, reutiliza, recicla”?

Remixofagia – Alegorias de uma revolução from Casa da Cultura Digital on Vimeo.

“Sólo la antropofagia nos une”. Frase-lápida. Semilla-pólvora. Pilar en el que se base la cultura y el imaginario del pueblo brasileño. Oswald de Andrade, su manifiesto antropófago, sus reflujos que coagularon en el tropicalismo, son el eje del vídeo Remixogafia, alegorias de uma revolução, de Casa de Cultura Digital de São Paulo. Mitos mestizos: los indios caetés devorando al obispo Sardinha en el interior de Pernambuco. Y Lula comparando la feijoada brasileña con el software libre. Remixofagia es la alegoría de un país. Y de un continente. Del país que de las melodías de las gaitas galaico portuguesas y frenéticos tambores africanos crea el ritmo forró. Del continente que afinó el castellano, el italiano, los vocablos africanos e indígenas, moldeando el lunfardo. Bacán, pucho, tamango. Remix. Del continente-isla que adereza la estetica de ROSTA de los carteles de la revolución rusa con mambo, barbudos y bebidas de nombre e icono dindígena. Hatuey, sonriendo dentro de su botella de cerveza.

Sin embargo Remixofagia tiene un aroma forzado: la remezcla suena a ficción. Y es que la remezcla de códigos está tan incrustado en el ADN de América Latina que cualquier remezcla que diga ser tal parece ser artificial. Porque en la América invertida, criolla y/o mestiza de Joaquín Torres que desafía el orden del mapamundi, lo sincrético es la regla. Maximón, ese santo bastardo guatemalteco, fuma puros muy a pesar de la iglesia católica. Don Ramón, entrañable personaje de El Chavo del Ocho, se convierte en un meme gráfico imparable a los veinticinco años de la muerte de Ramón Valdés. Reduce, reusa, recicla: Ramones. Y Batman, con una corona de plumas de indio koburo, vela por la seguridad de los manifestantes de las protestas de Brasil.  ¿Para qué reivincidar la remezcla si se vive dentro de ella?

Nacional Electronica – 100% por MeGustaTuMusica

El mexicano José de Vasconcelos, en su libro La raza cósmica (1925), acuñó el concepto de “quinta raza” para describir a los pueblos de América Latina.  La raza cósmica – más humana, más colaborativa – interpretaría, en América Latina, la melodía afinada del futuro. Gitanos del Macondo Colombiano. Turcos (en realidad inmigrantes sirio-libaneses que llegaban con pasaporte Otomano) de Montevideo o Río de Janeiro. Judíos sefardíes de la Amazonia. Sangres, flujos, remezclas. Ecos, sonidos.

Y tal vez sea la música, sí, el campo en el que el sincretismo / remix sea más evidente. Habaneras, guajiras, danzas criollas, guangancós, sambas, vallenatos… Los sincretismos sonoros está incrustrados en la raíz sonora latinoamericana. Quizá por ello las bocinas de los atascos y el ruido callejero sean una natural segunda piel de la música de Radio Zumbido en Los últimos días del AM.Quizá por eso, en las creaciones audiovisuales del duo electroacústico cubano Nacional Electrónica, el pasado (imagen) baila a ritmo de futuro (música electrónica). Y es que el cortapega salvaje es la base de estilos como el funk carioca, nacido en las favelas de Río de Janeiro.  El cortapega es la esencia del techno brega de Belém do Pará, en la Amazonia brasileña, otro fertil territorio de la remezcla. Este estilo, que aparece en el mítico documental Good copy, bad copy, esta basado en la apropiación. En ocasiones, las tres tres de la reapropiación también contaminan producciones caseras audiovisuales, en las que Michael Jackon baila ritmos amazónicos con reclusos de una prisión asiática. La reapropiación llega incluso con formato video juegos, como los del cubano Rodolfo Peraza, donde Lenin y los barbudos revolucionarios sucumben ante el espectador, que dispara a los con matacocos. Atari going tropical.

Desde Buenos Aires, tierra del lunfardo y la sincrética cumbia villera, llegan algunas remezclas visuales con peso sonoro. Ostrosvskyalvarez y Nicomix, que conforman el colectivo Actitud Peluche, investigan sobre collages y reapropiaciones visuales en creaciones como No me mires, Yes, week end o Passioni di Folli.

La explosión de las revueltas de Brasil ha supuesto una efervescente guerra de remixes audiovisuales. De hecho, dos de las etiquetas más fuertes de las protestas, el #VemPraRua y #OGiganteAcordou, nacieron en dos anuncios de publicidad. La remezcla-en-red hizo el resto. #VemPraRua, que significa ‘ven a la calle’, fue la canción del anuncio que Fiat lanzó para la Copa de las Confederaciones de la FIFA que se celebró en junio. Su ritmo pegadizo y sus frases contundentes (“Ven a la calle, porque la calle es la mayor tribuna en el Brasil”) transformaron el #VemPraRua en la banda sonora de las primeras manifestaciones. Fiat se fregaba las manos. Pero rápidamente el remix político entró en acción. Anonymous revolucionando el #VemPraRua. Usuarios creando versiones satíricas del anuncio, llenas de violencia policial, insurgencia y anticonsumismo. Y Fiat retirando el anuncio, con cierto desconcierto.

Más remezclas, que es la guerra. Todo vale. No hay reglas. Fagocita, tritura, recrea. Cualquier intento de controlar el mensaje es inútil. Cualquier imposición tendrá que esperar la versión corrregida de la inteligencia colectiva. El mismísimo Pelé grabó un vídeo para que los brasileños se “olvidaran de la confusión de las manifestaciones”. Y la remezcla casi inmediata Discurso corrigido de Pelé puso las cosas en su sitio: “Brasileños, vamos a apoyar todas estas manifestaciones, es nuestro país, vamos a silbar a la selección”. Pelé – un símbolo del neoliberalismo brasileño – también fue el protagonista de la remezcla Chuck Norris se revolta con Pelé, que concluye con una patada contundente contra el televisor que transmite el discurso edulcorado de Pelé. Incluso la mismísima Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, con un doblaje muy crítico, se convierte en la antihéroe nacional.

Pero si existe un rincón que es carne de remix, es rincón es una avenida: la cotideanidad. El día a día. Lo supuestamente anodino. Lo habitual-pasado-de-vueltas. La serie de remezclas uruguayas agrupadas en el canal Tiranos temblad TV es un gran caso de Cotidianidad Que Muta Con La Remezcla.  Tiranos temblad es una pieza de vídeo que apenas dura unos minutos donde Agustín Ferrando, un profesional del medio audiovisual de 32 años, empezó a mezclar los vídeos se suben a You Tube en los que de una manera u otra Uruguay. El canal Tiranos Temblad, que nació a finales del año 2012.

En Tiranos temblad cabe todo. Un perro que baila cumbia. Un encuentro de moteros.  Un popurri de músicos bizarros. Un vídeo político del pasado. Un programa extranjero que habla de Uruguay. Una boda. Músicos que tocan en un parque. Una manifestación. Todo sirve. La voz en off de Agustín Ferrando, siempre irónica, redondea una entrega audiovisual entrañable y ácida. Tiranos Temblad deja en evidencia el llamado formato broadcast, el modelo televisión donde un emisor llegar a múltiples receptores a través de un canal centralizado.

El Río de la Plata también dio al mundo una serie de virales basados en la remezcla de un un vídeo casero que ya acumula casi nueve millones de vistas: REACCIONES DE UN HOMBRE PACÍFICO: El Tano Pasman (andate a la puta que te re mil pario). Tras el meme, llega la remezcla. El reporteño Tano Pasman juega a Mario Bros. El Tano se pelea con Karlos Arguiñano. Baila techno, reconfigurando el espíritu lunfardo, la raza cósmica que comienza a bailar sobre el universo transmedia del remix.

Las remezclas audiovisuales agitan las revueltas de Brasil

Remezcla Chuck Norris se revolta com Pelé

Bernardo Gutiérrez / @bernardosampa. Fundador de la red de innovación glocal Futura Media (Futuramedia.net)

El histórico Revolución o muerte de Ernesto Che Guevara, en la era de las redes, adopta caras nuevas. La mutación podría ser Remezcla o muerte. O remezclar o morir. Y nada para justificar la evolución de la consigna guevariana que la efervescente guerra de remixes audiovisuales que ha tomado la red desde la explosión de las revueltas de Brasil. En el país de la antropofagia cultural, los pelotazos audiovisuales cocinados en red han sido uno de los principales combustibles. Imagenes en red. Emociones conectadas. De hecho, dos de las etiquetas más fuertes de la #BRevolution, el #VemPraRua y #OGiganteAcordou, nacieron en dos anuncios de publicidad. La remezcla-en-red hizo el resto.

#VemPraRua, que significa ‘ven a la calle’, fue la canción del anuncio que Fiat lanzó para la Copa de las Confederaciones de la FIFA que se celebró en junio. Su ritmo pegadizo y sus frases contundentes (“Ven a la calle, porque la calle es la mayor tribuna en el Brasil”) transformaron el #VemPraRua en la banda sonora de las primeras manifestaciones. Fiat se fregaba las manos. Los manifestantes cantaban primero “vem pra rua, vem, vem contra o aumento” (en referencia a la subida del transporte público) y luego “vem pra rua, vem, contra o Governo”. Pero rápidamente el remix político – ácido, macarra y sexy – entró en acción. Anonymous revolucionando el #VemPraRua. Usuarios creando versiones satíricas del anuncio, llenas de violencia policial, insurgencia y anticonsumismo. Y Fiat retirando el anuncio, con cierto desconcierto.

Más remezclas, que es la guerra. Todo vale. No hay reglas. Fagocita, tritura, recrea. Cualquier intento de controlar el mensaje es inútil. Cualquier imposición tendrá que esperar la versión corrregida de la inteligencia colectiva. El mismísimo Pelé grabó un vídeo para que los brasileños se “olvidaran de la confusión de las manifestaciones”. Y la remezcla casi inmediata Discurso corrigido de Pelé puso las cosas en su sitio: “Brasileños, vamos a apoyar todas estas manifestaciones, es nuestro país, vamos a silbar a la selección”. Pelé – un símbolo del neoliberalismo brasileño – también fue el protagonista de la remezcla Chuck Norris se revolta con Pelé, que concluye con una patada contundente contra el televisor que transmite el discurso edulcorado de Pelé. Y es pocos se han librado de tener su discurso corregido por una legión distribuída de remixers. Ronaldo, que defendió los gastos en estadios de fútbol, pasó a criticarlos en su remezcla. El periodista Arnaldo Jabor, que criticó las primeras manifestaciones, se transformó en un duro denunciador de la violencia policial. Incluso la mismísima Dilma Rousseff, presidenta de Brasil, con un doblaje muy crítico,  se convierte en la antihéroe nacional.

Y Dilma canta el #VemPraRua. Remezclar o morir. Antropofagia o muerte. Y la espiral de resignificaciones y memes cruzados continúa imparable. Incluso se ha remezclado el fragmento de la película Network, utilizado por el programa de radio español Carne Cruda, para agitar las calles. El ‘Estoy más que harto y no quiero continuar soportándolo” que Carne Cruda convirtió el viral sonoro, se convierte en Brasil en Eu enlouqueci e não vou mais aturar isso!. ¿Cual será el próximo mensaje hackeado, corregido y/o despelotado de la imparable #VemPraRua Revolution de Brasil?

15Muebles Remix

 montaje copia

No ha podido evitarlo: he remezclado el magnífico Manifiesto Mobiliarista que abre el proceso 15Muebles para repensar, recrear y reinventar la ciudad. La imagen es un montaje que yo mismo hice para el texto La comuna P2P de Madrid. Me limito a añadir frases al texto original y algunos links, con lo que el texto encajaría en lo que Eduardo Navas denomina remix reflexivo: “el remix reflexivo alegoriza directamente y extiende la estética del sampling como se practica en el estudio musical por DJs de los setentas, donde la versión remezclada desafía al aura del original y clama autonomía aún cuando lleva el nombre del original“. 15Muebles Remix es una remezcla tímida, que como todas es una declaración de amor al texto original.

He usado frases de Neuromante (William Gibson), Urban Versioning System 1.0.1 (UVS) ( Matthew Fuller y  Usman Haque), Por una antropología de la movilidad (Marc Augé), Edugrafología: los mitos del diseño y el diseño de mitos (Víctor Papanek), El derecho a la ciudad (Henry Lefebvre), Las plazas invisibles (obra colectiva), La sociedad del espectáculo (Guy Debord) y Las ciudades invisibles (Italo Calvino).

                                                         MANIFIESTO MOBILIARISTA REMIX

Se amontonan las ruinas en la ciudad. Se amontona el abandono, también los campos, y la esperanza. El cielo tiene color de una televisión sintonizada en un canal muerto. La ciudad espectáculo es una relación social mediada por imágenes. Pero hay esperanza. Democracia L’Oreal Ya.

La ciudad es hoy el mayor asentamiento y distribuidor de flujos, movimientos y excedentes de capital. Turistas, automóviles y datos vertebran el movimiento-mobiliario de la ciudad.

Si la ciudad no se mueve, nos dicen, se inmoviliza. Sólo un valor inmueble puede amortizar y sacar rédito al asentamiento inmóvil. Sólo al inmueble le es permitido no moverse, permanecer mudo, sedentario, en el capitalismo urbano-hipotecario. No hay sedición si el sedentario es un metro cuadrado.

No puede, empero, la ciudad conformarse con el vacío simbólico del metro cuadrado. No hay movilidad posible al interior desahuciado de una metáfora.

Frente a los destellos y las luces de la ciudad-móvil planteamos el hormigueo medi terraneum de una ciudad-mobiliaria. Frente a la ruina inmobiliaria proponemos un ejercicio de mobilización (sí, con be de mueble) que libere y emancipe las materialidades políticas de la ciudad.

Las visitas-excursiones dadaístas; las deambulaciones surrealistas; las derivas situacionistas; la transurbancia stalkerista – la ciudad-itinerante hunde sus raíces en tradiciones insomnes. La ciudad es una sucesión en el tiempo de ciudades diferentes, alternadamente justas e injustas.

Pero el desahucio y el desierto inmobiliario llaman a un urbanismo de más amplia y ambiciosa radicalidad. Un ejercicio que no se limite a descubrir y soñar y relatar la ciudad posible sino a amueblarla. Una semiótica y una simbólica y una poética y una política y una práctica de ciudadanos terraformándose. Materia ciudad.

15 Muebles ensaya un ejercicio de crítica y pedagogía urbanas a partir de los viajes y los descubrimientos de la materia. Nace así el ‘mueble’ como episteme radical.

El mueble como práctica auto-constructiva, infraestructural y conceptual, fiel a las capacidades sociales y críticas que recorren y despliega la ciudad de Madrid hoy.

Muebles que nos infraestructuran, que nos infraprovocan.

Infraestructuras para pro-vocar: para hacer salir nuevas voces, extraer nuevos territorios semánticos y materiales de la ciudad en ruinas que habitamos.

Provocaciones donde el habitar es vocación, no vacación, y requiere una formación y apuntalamiento constantes. El mueble se vuelca y se revuelca en la ciudad. Todos los ciudadanos son diseñadores. Tenemos que permitir que más y más personas creen sus experiencias, servicios, herramientas y artefactos.

15 Muebles ensaya la liberación del mobiliario urbano en toda su potencia: muebles que se ‘mueben’, abriendo sus diseños, sus folios e iconografías, pero también excitando y moviendo sus capacidades pedagógicas y de aprendizaje. Muebles-itinerarios para el asombramiento y re-encantamiento. Pedagogías en mobimiento. Pensar la movbilidad es también repensar el tiempo.

El mueble llama a la emancipación de las infraestructuras urbanas. Abandonamos la plaza como residencia política y ‘sacamos la crítica a paseo’. Des-plazamos al hombre moderno como sujeto político por excelencia. Lo mobemos. Lo conectamos. El vínculo es más conceptual que material: es el lugar donde las fuerzas median y se enfrentan. Importante: no te sientas propietario del plan.

Usa la plaza como una bufanda, como un sombrero, como un puente entre el suelo y el cielo. Si sigues pensando que la plaza es un cuadro estático, no tienes más que rasgarlo. Te darás cuenta que el cuadro empieza al otro lado, debajo del lienzo, y que se desdobla en un caleidoscopio que te incluye. Las ruinas de las ciudades abandonadas también son telarañas de relaciones intrincadas que buscan una forma.

El mueble frente al inmueble. El mobiliarismo frente a la movilidad.

15 Muebles es un andamio para amueblar elderecho a la infraestructura de la ciudad: un juego de escalas, góndolas, maderas y ruedas que ofrece soporte auxiliar a la decadencia y ruina de la ciudad contemporánea.

15 Muebles es una araña que tensa y sostiene el desmoronamiento de la ecología urbana: una estructura artrópoda que urde nuevas ‘redes’ para una ciudadanía en caída libre.

15 Muebles quiere contribuir a pensar, pero sobre todo a construir colaborativamente la ecología conceptual e infraestructural de una ciudad común.

15 Muebles es un homenaje a ese momento de experimentación urbana cuya figuración ejemplar supuso #acampadasol: muebles-experimento, prototipos-arácnidos que ensayan qué significa construir ciudad hoy.

15 Muebles quiere así poner en cuestión y problematizar lo que entendemos hoy por espacio público: sus infraestructuras, su mobiliario conceptual, sus metodologías convivenciales, las condiciones materiales de la hospitalidad.

15 Muebles es un prototipo de ciudad. La ciudad es un libro inacabado.

Almodóvar MixTape, una remezcla de cine

Eclectic Method – Almodóvar Mixtape from Eclectic Method on Vimeo.

Almodóvar remixed. Amodóvar reloaded. Almodóvar remezclado, mutilado, crecido. Almodóvar Mixtape es un trabajo del colectivo Eclectic Method, uno de los más conocidos en esta vieja-nueva disciplina del remix. Es una remezcla que despedaza el universo de Almodóvar con buen gusto, puntería y un buen pellizco de admiración. Eclectic Method aborda Almodóvar con una mirada propia: con un estilo personal que fusiona el lenguaje televisivo, la estética del video-clip y el cine. Eclectic Method, en sus propias palabras es “música, comunicación y cultura pop, convertido todo en una fiesta gigante”.

La remezcla está en el borde de la ilegalidad. La industria cultural y el lobby del copyright no sólo rechaza, sino que desprecia cualquier tipo de remix. De hecho, hace diez años, cuando nació Eclectic Method la industria de los derechos de autor persiguió al colectivo hasta la saciedad. Algunas de las persecuciones contra los remixers aparecen en el documental Copyright Criminals (el trailer y las remezclas de imágenes son de Eclectic Method). Carambolas de la historia, artistas como U2 o  Fatboy Slim acabaron solicitando los servicios de Eclectic Method. Y el mundo mediático entronó al colectivo. Dj Magazine les llamó los “reyes del remix” y Wired les calificó, simple y llanamente, el  “futuro”.

Recomiendo la lectura del libro Código fuente: la remezcla, editado con licencia libre por el colectivo sevillano Zemos98. Os dejo con un extracto de un texto de Felipe G. Gil, de Zemos98. Y con otra joyita audiovisual de Eclectic Method, la Tarantino Mixtape, al final de la entrada.

«El código fuente es un conjunto de líneas de texto que son las instrucciones que debe seguir una computadora para ejecutar un programa. Compartir el código fuente es la base del software libre. Y la cultura implica dos cuestiones básicas con respecto a esto: por un lado, asumir que “toda obra intelectual es derivada” (Lawrence Liang); es decir, que nuestra noción de creatividad está sujeta a una serie de convenciones que habría cuestionar, que hay que reconstituir nuestra noción sobre el origen de las ideas y que debemos exigir una reformulación de las actuales leyes del copyright así como de los modelos de negocio de las grandes industrias culturales; y por otro lado, defender la idea de la cultura como un palimpsesto infinito, del arte como un juego entre todos los seres de todas las épocas y de la remezcla como un sistema operativo transversal que afecta a los procesos educativos y comunicativos»

The Tarantino Mixtape from Eclectic Method on Vimeo.

Remix the commons (Remezclando el procomún)

Define the Commons from Remix the Commons on Vimeo.

Documenta el procomún. Remezcla el procomún. Comunícalo. Compártelo. Así de sencilla es la filosofía de Remix the Commons, que podríamos traducir como ‘Remezcla el procomún’. Remix the commons, una heterogénea iniciativa canadiense en la que coinciden instituciones, colectivos, pensadores y activistas, tiene un objetivo principal: explicar de una forma multimedia y fresca al conjunto de la sociedad qué es el procomún (commons en inglés, le bien commun en francés). Y para ello han creado una interesante estrategia multiplataforma donde personas de todo el mundo participan en red de una forma no jerárquica en la creación de contenidos.

El epicentro de Remix the Commons es su wiki. En ellas podemos leer, por ejemplo, la definición del proyecto: “Remix The Commons es un espacio narrativo común de colaboración multimedia. Remix the commons tiene como objetivo aumentar el poder de los ciudadanos para actuar en la propiedad creativa y colaborativa del concepto y prácticas del procomún desde una perspectiva intercultural”. La documentación multimedia y el remix – según su wiki – “implican un proceso de (re) apropiación de bienes comunes del conocimiento. Nuestro objetivo es ayudar a definir el bien común, facilitando el intercambio de documentos e ideas, ilustraciones y prácticas, en torno a este tema”. En la misma wiki, en su apartado de vídeos, está documentado todo el proceso de elaboración y las entrevistas sueltas que conforman el vídeo que abre esta entrada.

Otros espacios de diálogo de Remix the Commons son una lista abierta de correos y un blog donde se comparte todo el contenido creado. Además, Remix the Commons está incentivando la denominada Escuela de los Comunes, conectada ya con otras experiencias similares, como la Escuela de los Comunes de Barcelona. En un momento en el neoliberalismo parece agotado y los bienes comunes cotizan al alza en los movimientos en red, explicar de una forma divulgativa qué es el ‘procomún’ es algo primordial. Los medios masivos no suelen darle demasiada importancia al creciente movimiento procomunero. Ni siquiera en España, donde existen espacios/proyectos tan consolidados como el Laboratorio del Procomún del MediaLab Prado o incipientes como la Fundación de los Comunes. La traducción para una buena parte de la sociedad del concepto ‘procomún’ como algo que va más allá de lo público, algo que es todos y de nadie al mismo tiempo, sigue siendo necesaria.

Por todo ello, concluyo esta entrada con una definición del site de Remix the Commons y con un vídeo del sociólogo Antonio LaFuente, ¿Qué es el procomún?. 

Hablamos de los “bienes comunes” cada vez que una comunidad de personas que se unen por el mismo deseo de cuidar de un recurso colectivo o crear uno y se auto-organiza de manera participativa y democrática para ponerse al servicio del interés general. El agua, el aire, los bosques, los océanos y otros recursos naturales, un idioma, un paisaje, un obra o un edificio pasan así a ser de dominio público“.

 

El paréntesis de Gutenberg

La piratería no va a acabar con la industria editorial. Una profecía apocalíptica: los teléfonos móviles, las redes sociales y los videojuegos sí pueden hacerlo. Devorarán, sin duda, la industria editorial que apenas apuesta por el formato papel. Ahora una confesión: estas líneas forman parte de una estrategia narrativa para que sigas leyendo una historia personal. Prometo no mentir, eso sí. Y un final especialmente incómodo para los traficantes de celulosa (ese lobby del papel) y los señores del copyright.

La historia personal es muy sencilla. Y es de interés común. Mi última creación de ficción, #24H, acaba de conseguir su registro en el ISBN (International Standard Book Number). Ya tiene un número, 978-84-616-0745-7. Hasta hace muy poco, #24H no era nada para las máximas autoridades del libro de España. No existía. Sin ISBN, además, no podía ser encontrado en librerías. Ni siquiera podía subirse a Google Books (ahora ya está).#24H no ha tenido ISBN hasta hace unas semanas no por falta de voluntad sino porque no ha sido fácil conseguirlo. Ha sido, básicamente, una odisea.

El formato de #24H, que usa licencia Creative Commons, es híbrido: papel en Lulu y Bubok, ePub para tablets, MOB para Kindle, pdf. Además, habilitamos una sala de remezclas para que cualquier lector pudiese modificar el contenido, remezclarlo, rescribirlo. Y aquí llega el primer gran problema. ¿#24H Es un libro? ¿Un eBook? ¿Un site? Ethel Baraona, editora de Dpr-Barcelona y de #24H, me lo explicaba de una forma sintética en un mail: “Algunos de los diversos formatos en los que está publicado, como la impresión por demanda o la sala de remezclas, no están contemplados en el formulario de solicitud del ISBN y por lo tanto, dificulta su tramitación”. O sea, #24H no era para el ISBN un libro de papel al uso. ¡Pero tampoco era un eBook! Otro pedacito del mail de Ethel: “Se piden datos, por ejemplo, del número de ejemplares, que al ser impresión por demanda es imposible conocer a priori . El “formato digital” solo contempla edición eBook para kindle o PDF, pero aún no incluye formatos interactivos y mucho menos un formato dinámico como la sala de remezcla”.

La tecnología abre una espectacular puerta para la literatura. Para su distribución. Para su difusión. Para una nueva interacción entre creador y público. Abre la puerta incluso a la literatura colectiva, a la escritura en red, a la identidad creativa colectiva, a la remezcla. No es obligatorio hacerlo entrar en este mundo. Pero es una nueva puerta. Está abierta. Yo he participado, por ejemplo, en el proyecto colectivo Asalto, de la Fundación Robo. Sin embargo, el mundo editorial, en general, sigue considerando Internet como un enemigo.  Un libro publicado en la plataforma Booki.cc no existe para CEDRO. La Ley de la Propiedad Intelectual es tan obsoleta que publicar un texto en un PAD abierto – documento que permite la escritura colectiva online – es igual a nada.  Y ese desfase entre tecnología, formatos y leyes asusta. Aunque creo que es una buena idea aprovechar ese agujero negro – publicar novelas en PADs. por ejemplo – para dejar en evidencia el absurdo del actual marco legal de propiedad intelectual. Lo peor de todo esto: tenemos que seguir aguantando a esa extirpe creadora alienada en un elitismo totalmente arrogante. Javier Marías, en su texto Tanto compartir, arremetió con virulencia contra el crowdfunding, contra lo compartido, contra las redes sociales. Y  peor que eso:  arremetió contra cualquier tipo de interacción.

Pues tienen que saber, sí, que esa “ridícula interacción” que le causa vómitos a Javier Marías es precisamente lo que va a derrumbar su mundo. El prestigioso científico brasileño Silvio Meira publicó un texto recientemente titulado El principal enemigo del libro… En él, Silvio defendía que los videojuegos, las redes sociales y la mobilidad son los principales enemigos del libro. Silvio, citando a Thomas Petit, la teoría del paréntesis de Gutenberg. Llevamos cinco siglos presos en el formato libro, en un sistema editorial de objetos físicos, en una red de saber encerrado en bibliotecas que nos apartó de la oralidad y la performance ancestral de la cultura. La imprenta de Gutenberg nos apartó de la oralidad. Ahora, entre átomos y bits, estamos en el punto de mutación. La cultura digital supone una vuelta a la oralidad, a la interacción, a lo colectivo. La era de Gutenberg, por mucho que le pese a algunos, ha sido apenas un paréntesis en la historia de la humanidad. Aquí un texto para excépticos.

¿Y qué viene después del paréntesis de Gutenberg, de la dictadura del copyright, del lobby de la celulosa? Aquí, un pedacito del texto de Silvio Meira que no tiene desperdicio: “Después del paréntesis de Gutenberg, los nuevos modos de tratar, recibir, percibir y promover la información desajusta el espacio canónigo de composición y nos lleva a procesos de copia+mezcla+pega (o rip+mix+burn) ofreciendo nuevas y gigantescas posibilidades y, al mesmo tiempo, poniendo en riesgo un modelo (cultural, de negocio y poder) otrora [o todavía] centrado en el autor y su obra”. En los últimos coletazos del paréntesis de Gutenberg, Javier Marías sigue en su torre de marfil (que se desmorona) y la viuda de Borges retira del mercado una versión-homenaje de El Hacedor escrita con pasión/admiración Agustín Fernández Mallo.

Mi historia personal tiene un final feliz. Mi libro (o lo que sea) #24H, que fue bastante comentado en redes y algunos medios, pasó desapercibido para muchos críticos literarios. Sin embargo, hubo un texto excelente que entendió todo, titulado #24H: Sinergias entre la novela contemporánea y las redes sociales. No apareció en un pomposo suplemento literario, no. Fue publicado en Playground, una publicación que suele hablar de música, vídeos, DJs, hasta de videojuegos. Bye bye, Gutenberg, como afirma el visionario Silvio Meira. Adiós, literatura-objeto.

Diez años de Creative Commons

La cultura libre está de enhorabuena. Las licencias Creative Commons acaban de cumplir diez años. Desde el pasado día 7 hasta mañana (día elegido para el aniversario), el mundo está conmemorando con múltiples actos, campañas, eventos y encuentros esta primera década de Creative Commons, las licencias que crearon una alternativa más visible al estricto ‘todos los derechos reservados’ del copyright.  La información oficial del cumpleaños está recopilada en la web 10.creativecommons.org. En Europa se ha lanzado una mixtape con música libre remezclada. En México, Wikimedia ha lanzado un editatón (un maratón de edición) para mejorar artículos de la Wikipedia relacionados con Creative Commons. Y el etcétera de conmemoraciones es larguísimo.

El mundo que lucha contra el copyright está de fiesta. Y están corriendo ríos de tinta. Curiosamente, algunas personas del mundo libre han escrito artículos tan críticos como este Diez años de Creative Commons: ¿algo que celebrar? (David García Aristegui) en LaMarea.com. El texto crítica cómo el mercado saca tajada de estas licencias a costa de de los creadores y de instaurar una nueva era del “todo gratis”. Sin embargo, medios más conservadores como El Confidencial empiezan a elogiar unos tipos de licencias que hasta hace muy poco eran invisibles, porque son una alternativa de mercado. ¿Qué está pasando? ¿Creative Commons salvará a los creadores del copyright talibán o será su perdición? ¿En qué quedamos?

Los lectores habituales de este blog saben perfectamente qué es Creative Commons. Pero probablemente haya alguno que no haya escuchado hablar de este tipo de licencias. Por eso, voy a intentar argumentar de una manera sencilla por qué creo que las licencias Creative Commons han beneficiado a la humanidad. Intentaré que lo entienda el más analógico de los lectores. Claro que hay críticas a Creative Commons. El mercado puede aprovecharse de ellas para bajar el coste de producción o el valor de ciertas obras. Están basadas en el copyright, como el copyleft (pero es una forma de hackearlo). El copyleft es una licencia (y movimiento) más amplio: apenas 3 de las 6 licencias Creative Commons (España) son copyleft. Prevalece el reconocimiento de la autoría individual frente al carácter colectivo de la obra del dominio público. Otro tipo de licencias, como el copy far left (así sería la más abierta de Creative Commons, que permite la explotación comercial de la obra ajena), reivindican la posesión de los medios de producción por parte del creador.

Sin embargo, me parece que el beneficio de la existencia de Creative Commons ha sido muy grande. Las licencias Creative Commons son buenas para la humanidad. Han cambiado muchas cosas. Han abierto una puerta.  Son buenas para la humanidad porque…

Porque crearon una alternativa de mercado. Cuando Lawrence Lessig, Hal Abelson y Eric Eldred, entre otros, lanzaron las licencias Creative Commons existían pocas opciones al “todos los derechos reservados” del copyright. Apenas, el dominio público, que libera todos los derechos de una obra. Existía el copyleft, basado en las cuatro libertades del software libre de Richard Stallman. Aplicar las libertades del software libre a una obra cultural permite a cualquier usuario usarla, modificarla, distribuirla y mejorarla haciendo públicos los cambios. Sin embargo, no había un camino intermedio que permitiese al creador escoger el grado de libertad de su obra. Con Creative Commons, el autor puede elegir el “algunos derechos reservados” y regalar la obra a particulares y cobrar si existe un uso comercial por un tercero. Puede liberar totalmente la obra hasta el “ningún derecho reservado”. O puede cerrarla hasta el “todos los derechos reservados”.

Porque incentivan la transparencia. La mayoría de licencias Creative Commons permiten la libre copia del contenido. El hecho de que el contenido pueda ser copiado y divulgado fuerza la transparencia. Interesante: algunos Gobiernos o instituciones están usando licencias abiertas. La Casa Blanca, el Parlamento de Italia, el Parlamento de Australia, el portal de Datos Abiertos de Brasil o el Institut D’Estadística Catalunya usan licencias Creative Commons. La lista es gigante y crece cada día.

Porque crean una nueva ética de la atribución. La ética hacker de la que hablaba Pekka Himanen en su ya mítico libro (descárgatelo aquí) es diferente. Está basada, entre otras cosas, en lo colectivo, en la atribución, en lo compartido, en la colaboración. Usar licencias abiertas, abrir el código de una obra, querer que circule al margen del valor de mercado, abre una puerta inédita en el mundo del copyright. Llevo muchos años publicando textos con licencias abiertas. Y nunca me he encontrado a nadie ‘robándome el trabajo’. Citan la fuente, respetan mi trabajo. Las licencias Creative Commons obligan la atribución (reconocimiento de la fuente).

Porque  incentivan la divulgación del conocimiento. La cultura es más que mercado. El conocimiento, el acceso al mismo, debería estar por encima del valor de mercado. Las licencias Creative Commons están incentivando la circulación del conocimiento. La lista de universidades y centros de educación que están disponibilizando recursos con Creative Commons no para de crecer. El Harvard Open Access Project  de la universidad de Harvard es un buen ejemplo. Mientras el Gobierno de España intenta convertir la Universidad pública en un rincón para ricos subiendo tasas, la universidad de las élites del mundo es gratis. Y en parte gracias a las licencias abiertas.

Porque son buenas para el periodismo.  El texto Diez años de Creative Commons: ¿algo que celebrar?  de David García Aristegui afirma que las licencias Creative Commons son malas para el periodismo. No puedo estar más en desacuerdo. Son buenas. Muy buenas. El caso de 20 Minutos, pionero en el uso de Creative Commons, es un buen ejemplo de reputación ganada, de atribución cruzada y de transparencia. Todas las publicaciones del grupo Nature usan Creative Commons. También lo hacen Al Jazeera, ProPública o el site de crowd funding periodístico Spot.us. En fotografía existen muchos casos de éxito, como el del fotógrafo Jonathan Worth, que gracias a Creative Commons consiguió llegar al mercado. El hecho de que Flickr permita ya subir una foto y usar licencia Creative Commons está causando una pequeña revolución en el mundo del fotoperiodismo. Y yo creo que es muy buena. El caso del Fotomovimiento.org (del movimiento 15M español) o de Fora do Eixo en Brasil (que ya han conseguido portadas en Folha de São Paulo), es un buen ejemplo.

Porque legitiman la remezcla. Algunos tipos de licencias Creative Common son copyleft y permiten las obras derivadas. Modificar la obra no sólo es legítimo, sino que puede enriquecer la misma. En la música, han nacido comunidades de obras libres como Jamendo, donde cualquier pueda remezclar. En la literatura han surgido proyectos como Remix my lit, que incentivan la remezcla de textos. Algunos escritores, como el popular Cory Doctorow, usan licencias Creative Commons. Yo habilité una sala de remezclas para mi obra #24H que con copyright habría sido imposible. Del Ramayana a Picasso, del mester de juglaría a proyecto 15M.cc, la remezcla es un bien inconmensurable para la humanidad.

Porque construyen sociedad, valores compartidos, solidaridad. El caso de España es bastante peculiar. La sociedad española es una de las que más está empujando el carro de la cultura libre, el copyleft, la remezcla, lo abierto, lo compartido. De hecho, hasta el año 2011 España figuraba en lo más alto de todos los rankings en cuanto a obras licenciadas con Creative Commons. En CC Monitor (que no está actualizado), España aparece en segundo lugar, casi igualado con Estados Unidos en número de obras. Aunque no existe un registro exhaustivo al respecto y el número puede ser muy superior, España tiene según CC Monitor 9.224.224 obras licenciadas con Creative Commons. Casi 4 veces más que Alemania. Siete veces más que el Reino Unido. En España no sólo existe cultura con Creative Commons. Existe arquitectura. Semillas copyleft. Muchos abogados, como Javier de la Cueva o David Bravo, cuelgan todo su trabajo con licencias abiertas. Y un número creciente de medios (será el siguiente post de este blog). Sin embargo, el Gobierno español es uno de los más retrasados en aplicación de licencias abiertas en sus sites y uno de los más retrógrados en la aplicación de leyes digitales, como la Ley Sinde-Wert. La aprobación del Canon Digital, que había sido declarado ilegal por la Unión Europea, justo cuando arrancaron las conmemoraciones de los diez años de Creative Commons, es muy sintomática. El divorcio poder-sociedad sigue creciendo. Y Creative Commons ayuda, en definitiva, a la creación de la República del 99%.

Un año de código abierto

Copyleft y procomún, redes y territorio, espacio público y tecnología móvil, Creative Commons y movimientos sociales, datos abiertos y hacktivismo, cultura libre y urbanismo, inteligencia colectiva y 15M. Hace un año que nació este blog. La entrada Código Abierto para una nueva era, del 2 de diciembre de 2011, inauguraba Código Abierto y congelaba bastante mi blog personal Desde Alfa Centauro. Y desde entonces he visto un interés creciente por todos estos asuntos que los medios masivos suelen ignorar. España – su sociedad, no sus políticos – es un país líder en la cultura digital, cultura libre, copyleft y mundo hacker. Ha estado en lo más alto de todos los rankings de obras licenciadas con Creative Commons, por delante de  Estados Unidos. Sigue en la segunda posición según el índice de CC Monitor. Pero su gobierno no sólo lo ignora, sino que persigue y desprecia estas prácticas. Y muchas de sus instituciones (cada vez menos) y sus grandes empresas dejan de lado la espectacular innovación social que está surgiendo en España desde los paradigmas abiertos.

Por eso me sigue pareciendo importantísimo dar visibilidad al mundo abierto, al copyleft, al mundo del código abierto que está fraguando un nuevo mundo, una nueva era. Las etiquetas del blog Código Abierto más frecuentes – viendo la nube de etiquetas de este blog – han sido 15M,  Ciudad, Copyleft, cultura libreInternetP2P y redes. ¿Y sobre los post más visitados? Han sido 169 entradas. Una media de una entrada cada 2,15 días. Todavía estoy investigando sobre qué es lo que más interesa a los lectores del blog. A bote pronto, desconfío de lo cuantitativo.Un post muy visitado, para mí, no es sinónimo ni de calidad ni de ser referencia. A veces, ocurre, eso sí. Además, cada vez es más difícil basarse en estadísticas. Hay post con muchísimos ReTuits y pocos comentarios. Algunos con muchos comentarios y poquísimos Retweets o ‘Me gusta de Facebook’. Si no hay ni comentarios ni ReTuits, sin duda, muy mala señal. Aunque a veces ocurre y el número de visitas del post es elevado.

El copyleft – la licencia de 20 Minutos – abre sorprendentes nuevos caminos: sites y medios que citan o republican el contenido original. Todo ello se traduce en un nuevo ecosistema de influencia, reputación y meritocracia de muy difícil medición. Por ejemplo, el diario Boliviano La Razón publico mi texto Cómo acabar de una vez con la cultura (remix) citando tanto a 20 Minutos como al blog, tal como exige la licencia Creative Commons. Fue la primera publicación con Creative Commons de un medio tradicional en Bolivia y muy probablemente de América Latina (que alguien me corrija). Un año después de empezar este blog puedo decir que mi reputación ha subido – no sólo por este blog, lógico – y que la mayoría de personas, colectivos u eventos relevantes de la cultura libre y código abierto de España y América Latina conoce este blog. La reputación de 20 Minutos, por consecuencia, también se ve reforzada.

He hecho una selección de las entradas que me parecen que representan mejor la esencia de Código Abierto. Evidentemente, hay una parte emocional, claramente subjetiva. Tal vez no estés de acuerdo. Me encantará saber tu opinión. Prestaré mucha atención a los comentarios y al diálogo que surja en Twitter en el hashgtag #CódigoAbiertoBlog. He decidido, también, abrir un TitanPad con todos los post que surjan a partir de ahora, para que los lectores puedan reescribirlos si lo consideran oportunos. En breve, más información al respecto.

1. Comienza la guerra creativa. Un texto en el que incitava a la comunidad a escribir textos legitimando las nuevas prácticas de la cultura libre y en red. Ante la neolengua del poder, guerra narrativa distribuida. Una sorpresa: esta entrada fue publicada en formato minilibro en la biblioteca colaborativa Bookcamping.cc. Se incluyó, por ejemlo, en la lista de libros llamada #12M15M por si te lo estás pensando…

2. España, líder en creatividad colectiva. Un texto para explicar  la popularidad de las licencias Creative Commons en España. Si unimos la fuerza del concepto y uso del copyleft, de la remezcla, del dominio público (muy usado por jóvenes creadores) y de la creación colectiva, se confirma el vital papel que los ciudadanos residentes en España cumplen en la cultura digital y la cultura libre.

3. Cómo acabar de una vez por todas con la cultura (remix). Escribir este repaso a los nuevos paradigmas de la cultura en la era digital no sólo me produjo bienestar emocional, sino que tuvo bastante repercusión en redes sociales. Muchas personas relevantes – incluso gestores culturales clásicos – me escribieron agradeciendo el esfuerzo por explicar esta nueva realidad.

4. (Re) Habitando en el vacío, enREDando el espacio. Uno de mis textos favoritos de este blog. Inspirado en una presentación de Francesco Cingolami (recomendable su blog Immaginoteca), escribí sobre espacios híbridos, sobre cómo se conectan las dinámicas digitales con los territorios, uno de mis máximos intereses.

5. Planeta corta pega. Una entrada en la que desmitifico la imagen del creador como ser casi divino. La remezcla, la inspiración en obras de otros creadores, fue siempre la tónica desde la época de Homero. Este texto legitima el copyleft y la remezcla como esencia de la nueva era.

6. Tuits claves para entender el #25S. La etiqueta 15M es una de las más frecuentes en este blog. Me he esforzado bastante en traducir algunas de las cuestiones y acciones del 15M a un público más amplio. También en informar sobre algunas cosas que pasan desapercibidas para los grandes medios. Creo que el entorno 15M lee con respeto lo que se publica en Código Abierto y por eso me seguiré esforzando en publicar cosas de interés que surjan en el entorno del movimiento. Esta cobertura de tuits del #25 (RodeaelCongreso) tuvo bastante repercusión. Por un lado, en visitas. Los periodistas somos necesarios, somos un filtro. Dar relevancia a un tuit y no a otro es una labor periodística. Por otro lado, mucha gente me comenta que casi nadie en los medios innova en forma. Insertar tuits y hacer cobertura de flujos es una forma sencilla de hacerlo.

7. Un manifiesto posperiodístico. Sin lugar a dudas, una de las entradas más populares. No sólo por número de visitas, Retuits o ‘Me gusta’ en Facebook. Este ‘manifiesto posperiodístico’, una provocación para la vieja guardia, circuló como la pólvora. Tanto, que fue traducido a varias lenguas, reproducido en decenas de sites, medios. Muy mencionado por periodistas, consultores de medios, universidades de comunicación, asociaciones de prensa. Una prueba que la reputación no se basa apenas en datos cuantitativos.

8. Aplicaciones móviles para perderse (sin consumir). Cansado de las aplicaciones móviles basadas en el mercado, en el consumo, en cercos cerrados que te dejan preso en un marco, decidí compartir algunas aplicaciones que buscan la serendipia y la libre circulación por el mundo. El situacionismo, el espíritu de Guy Debord, la psicogeografía, está contagiando a las aplicaciones móviles. Me parece fundamental reivincidar la libertad, la serendipia y la deriva como mecanismo de descubrimiento del mundo.

9. El macarrismo ilustrado de Mr. Wert. Otro de los post más leídos. Todo lo que tenga que ver con cultura libre y especialmente contra la Ley Sinde Wert tiene una espectacular repercusión en este blog.

10. Ciudadanos P2P contra la crisis. Esta entrada presenta algunas de las experiencias, proyectos y plataformas del entorno 15M para luchar contra la crisis. Mientras los medios y los políticos del mundo apenas hablan de la crisis, los ciudadanos resuelven sus problemas entre ellos, peer-to-peer, cara a cara.

11. América invertida, américa libre. Participé – vía streaming- en el festival #CómeteLaCultura, organizado por la Asamblea Austrias del 15M de Madrid. Presenté algunos proyectos iniciativas de América Latina donde la cultura libre o la colaboración tienen protagonismo. El texto se convirtió en un vínculo entre 15M y colectivos y personas del otro lado del charco.

12. Se buscan ciudadanos inteligentes (en el espacio público). Un texto muy mencionado por colectivos de arquitectura, urbanismo, diseño y tecnología.  El texto es un grito contra el concepto de smart city de datos verticales y cerrados. Creo muchísimo más en los datos distribuidos y abiertos recopilados en red por la ciudadanía gracias a hardware abierto como Arduino, por ejemplo.

13. Cultura de red. En este texto intenté – no sé si con éxito – ampliar los conceptos de cultura digital y cultura libre. Creo que las redes, esta nueva era de conexiones, están facilitando una nueva cultura: la cultura de red. La cultura de red va más allá de las herramientas digitales, de la cultura digital. La cultura de red, una definición totalmente en beta, incluye lo analógico y digital. Fue un post bastante mencionado y replicado.

14. “Los hackers son los nuevos científicos de una nueva ilustración”. Esta entrevista que hice a Antonio LaFuente, investigador del Centro de Ciencias Humanas y Sociales(CSIC), tuvo un impacto brutal. Realmente, conozco pocas personas tan brillantes como Antonio LaFuente.

15. Queremos #ChalecoParaTuiteros. La represión policial imperante en España y en Madrid concretamente después de la marcha laica de agosto de 2011 me preocupa muchísimo, como a una gran mayoría de personas que creen en los derechos humanos. Pero la maniobra del Gobierno para distribuir chalecos entre los periodistas, como si España fuese un territorio en guerra, me pareció patética. Aquí un corta&pega, dedicado a Cristina Cifuentes, delegada del Gobierno en Madrid, responsable por la violación constante de derechos humanos en la región: “Incentivar el uso de chalecos para periodistas es una estrategia tosca. Cifuentes quiere convertir Madrid en Bagdag. Quiere transformar las plazas públicas en un territorio en guerra. Distribuir #chalecosparaperiodistas no es un guiño a la prensa. Es un clave para que la policía reprima su porra fácil frente a los achalecados. Es un guiño para que la policía apenas atice a ciudadanos No Periodistas”. Pedía #ChalecoParaTuiteros para cuestionar la maniobra.

Por favor, recomienda otros post de Código Abierto en el hashgtag de Twitter #CódigoAbiertoBlog